Vinuesa es uno de esos pueblos que hay que visitar. Situada al noroeste de la provincia de Soria, en plena Comarca de Pinares, es una villa que tiene todo lo que el turismo rural debería ofrecer: callecitas empedradas, olor a madera chisporroteando en la chimenea, un entorno natural privilegiado, comercios de toda la vida y un montón de historia.

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La villa señorial que os hará sentir como en casa
Tenemos una relación de amor-odio con las villas de pasado poderoso. Aunque suelen ser localizaciones muy espectaculares, a veces nos resultan frías o poco acogedoras. Sin embargo, Vinuesa es un sitio de los que enamoran. ¿Habéis sentido alguna vez la necesidad de volver a un lugar nada más poner un pie en él? Esa sensación fue justo la que tuvimos.

Vinuesa forma parte de la lista de Los Pueblos Más Bonitos de España desde 2019, lo cual no debe ser sorpresa para nadie. Su casco histórico es absolutamente alucinante, su propuesta turística está muy trabajada y no se puede decir que se conoce la provincia de Soria sin haber pasado por allí.

Poblada desde muy antiguo por los pelendones (un pueblo celtíbero), Vinuesa fue moviéndose a merced de los tiempos. Por allí pasaron romanos, visigodos y musulmanes, hasta que finalmente la localidad quedó integrada ene l reino de Castilla. Alfonso X hizo un censo en 1272 y se contaban 24 vecinos, pero rápidamente fue impulsada tras la creación del Concejo de la Mesta. Esta organización, que regulaba la explotación ganadera y lanera, fue muy favorable para los intereses de los habitantes de Vinuesa.

El dinamismo económico trajo muchas cosas buenas, aunque también más de un conflicto bélico. Y es que Vinuesa se convirtió en una plaza muy codiciada, repleta de familias con mucho poder. Así siguió durante muchos siglos, sufriendo tanto la presencia de tropas napoleónicas como el impacto de las guerras carlitas.

En cualquier caso, Vinuesa ha podido esquivar la bala del éxodo rural. Hoy en día el pueblo vibra gracias al turismo, la hostelería y los oficios tradicionales, habiéndose convertido en uno de los enclaves más dinámicos de Soria. Con un día tendréis tiempo más que suficiente para sacarle todo el jugo a esta encantadora localidad.
Turismo en Vinuesa
Oficina de Turismo
Empezamos la visita yendo a la Oficina de Turismo de Vinuesa, atraídos por las buenas reseñas y un montón de folletos que habíamos consultado en internet. Está en un edificio muy cuqui junto a la carretera que da acceso al pueblo. Sin embargo, nuestro gozo en un pozo: estaba cerrada. No fue un gran problema, ya que por todo el pueblo hay repartidos paneles informativos muy interesantes.

Ermita de la Soledad
Volvimos a la furgoneta y aparcamos en la Plaza de la Soledad, para meternos ya de lleno a visitar Vinuesa. La primera parada la hicimos en la Ermita de la Soledad, un templo que podría lucir muchísimo más si no estuviese rodeado hasta los topes de coches. Fue construida en el siglo XVI en sillarejo con costaneras de sillar, es de planta cuadrada y tiene un amplio porche. Mayormente es de estilo gótico.

Casa del Indiano
Justo detrás está la Casa del Indiano, una de las construcciones más emblemáticas de Vinuesa. Es un magnífico ejemplo del tipo de construcción que hacían los retornados con éxito de las emigraciones transatlánticas. verja de hierro, varios pisos, porche de galena, amplio jardón, lujo…

Calle Reina Sofía
Para hincarle el diente bien al casco urbano de Vinuesa, nada como adentrarse en la Calle Reina Sofía. Es una de las arterias urbanas que tradicionalmente han dado acceso al centro del pueblo. Está llena de viviendas tradicionales, bares en los que degustar comida de la zona y deliciosas panaderías de las que siempre emana olor a pan caliente.

Plaza Plazuela
Uno de los rincones con más encanto de Vinuesa es la Plaza Vinuesa, presidida por el rollo jurisdiccional que recuerda la declaración de villa otorgada en tiempos de Carlos III. Aquí veréis algunas de las casonas nobiliarias mejor conservadas del pueblo y, posiblemente, de toda la provincia.

Casa de los Muñoz
Al fondo de esa misma plaza, aunque requiere una mención aparte, está la Casa de los Muñoz. Es una casa solariega de manual, perfectamente integrada a nivel arquitectónico en el resto de la plaza. Viene a reflejar la prosperidad que tuvo la villa en los siglos que vinieron justo después de la Edad Media.

Palacio de los Marqueses de Vilueña
Misma cosa se podría decir del Palacio de los Marqueses de Vilueña, situado en la Calle Andrés Villacieros. Data del siglo XVIII y es un magnífico ejemplo de arquitectura barroca, con un tremendo escudo heráldico familiar presidiendo la fachada. En la actualidad es una residencia de mayores, pero ese uso moderno no impide que siga siendo uno de los edificios más representativos de Vinuesa.

Calle Luenga
Nuestro espacio favorito de la localidad es la Calle Luenga. Hablamos de un paisaje urbano empedrado, repleto de casonas blasonadas y viejos palacios que evocan tiempos mejores. Sin duda, aquí se encuentra la flor y nada de la arquitectura local.

Los edificios más destacados son la Casa de don Juan Sevilla y Medrano (con una cornisa volada de madera), la Casa de los Ramos y el Palacio de Don Pedro de Neyla. Merece la pena ir pasito a pasito, disfrutando de los detalle sde cada fachada.
Plaza Juan Carlos I
La Plaza Juan Carlos I es el corazón de la vida política y religiosa de Vinuesa. No solo alberga tanto el ayuntamiento como el principal templo, de los que os hablaremos a continuación, sino que también es un punto de referencia a nivel turístico. Todo lo importante está cerca de esta plaza, así que de un modo o de otro acabaréis pasando por ella. También hay algunas casas solariegas chulas, como la Casa-Palacio Reina de Tardajos.

Ayuntamiento
Como decimos, el Ayuntamiento está en la Plaza Juan Carlos I. Más allá de la evidente función administrativa como casa consistorial que es, también es uno de los principales escenarios de las fiestas y celebraciones locales.

Iglesia de Nuestra Señora del Pino
Junto a él está la Iglesia de Nuestra Señora del Pino, un magnífico ejemplo del gótico renacentista soriano. El edificio fue construido en el siglo XVI, aunque hasta el siglo XVIII se le siguieron realizando añadidos y reformas. Sus importantes retablos, la imagen de la virgen de la localidad o las tradiciones que tiene asociadas (como la Pinochada) hacen de ella una de las referencias arquitectónicas sacras de toda la provincia.

El Portalejo
Terminamos en el casco histórico de Vinuesa, no sin antes pasar por El Portalejo. Este bonito pasadizo cubierto tiene un aura medieval alucinante, que le convierte en uno de los espacios más fotografiados de todo el casco urbano. Piedra y madera se dan la mano en un espacio en el que el tiempo parece haberse detenido.

Laguna Negra
Por último, en el casco histórico de Vinuesa se encuentra la mítica Laguna Negra. Situada a 14 kilómetros del casco urbano, hoy en día tiene la figura de Parque Natural. Se trata de una pequeña masa de agua de origen glacial, rodeada de densos bosques con especies autóctonas. Bonita como pocas, está muy ligada a la figura de Antonio Machado por su mítica obra La Tierra de Alvargonzález.

El sitio cambia mucho en función de la época del año. Los dos extremos serían las nieves del invierno y las aglomeraciones del verano, con el acceso restringido para evitar aglomeraciones. Sea como fuere, se trata de uno de los paisajes más increíbles de toda la provincia de Soria. Visita obligada.