Qué ver en Trigance, el pueblo medieval al sur de las Gargantas del Verdón

Trigance es un coqueto pueblo medieval situado al sureste de las Gargantas del Verdón, no muy lejos del punto en el que se unen sus dos orillas. Ha llegado a nuestros días con una estructura que apenas ha cambiado desde tiempos medievales, cuando unas cuantas casitas se encontraban encaramadas a una peña. Estas estaban protegidas tanto por un castillo como por un magnífico recinto amurallado, los cuales han llegado también hasta nuestros días.

Qué ver en Trigance, el pueblo medieval al sur de las Gargantas del Verdón

Felicidad en un pueblo encaramado

Como tantos otros pueblos de la Provenza, Trigance lo tiene todo para resultar una villa acogedora y hospitalaria. Su precioso entorno es una excelente carta de presentación, ya que la villa se encuentra rodeada de unos paisajes que por sí mismos merecen una visita.

Qué ver en Trigance, el pueblo medieval al sur de las Gargantas del Verdón

Una vez lleguéis a la entrada al pueblo, tendréis ante vosotros un conjunto medieval coqueto y equilibrado. Por doquier veréis casitas con cientos de años de antigüedad, empinadas y estrechas calles, miradores a la campiña que lo rodea todo… Os dará la bienvenida un aparcamiento gratuito, que a su vez es aparcamiento para campers. Hay un baño público gratuito y también un punto para vaciado y llenado de aguas.

Qué ver en Trigance, el pueblo medieval al sur de las Gargantas del Verdón

Por cierto, no penséis que el hecho de que Trigance sea un pueblecito en medio de la campiña provenzal hace que no vayáis a encontrar nada en su interior. Allí os espera un restaurante espectacular, llamado Le Piccolo, en el que podéis comer platos sencillos y deliciosos. También hay una panadería pastelería y una épicerie en la que comprar productos de la zona. A eso sumadle un par de tiendas de artesanía y algunos museos gratuitos. Más no se puede pedir.

Antes de empezar, queremos destacar que durante nuestra visita flipamos con la felicidad que vimos ante nuestros ojos. La gente que vive allí sin duda está disfrutando de la vida, y si no es así lo disimulan muy bien. ¡Qué agradable es pasear por un lugar así!

Turismo en Trigance

Oficina de Turismo

En el mismo aparcamiento está la Oficna de Turismo de Trigance, cuyo personal no podría ser más encantador. Nos dio un montón de consejos para organizar la visita al pueblo, además de para exprimir los alrededores. Merece la pena ir, aunque solo sea por la buena conversación que tiene la señora al frente de la oficina.

Oficna de Turismo de Trigance

Rue du Portail

La visita a Trigance es un auténtico viaje en el tiempo. A esta sensación contribuye notablemente el hecho de que sea un pueblo semi-peatonal, ya que solo sus habitantes pueden ir por las calles con vehículos a motor (y solo en algunas). Empezamos hincándole el diente a la Rue du Portail, una de las más emblemáticas. Recibe su nombre por cuestiones obvias, ya que todavía se conserva uno de los accesos al recinto amurallado.

Se da la circunstancia de que en la localidad reside uno de los productores de miel más reputados de toda la Provenza. Podéis adquirir este delicioso producto en esta misma calle, yendo a su casa. En la puerta hay un cartel con los precios y las variedades, con unas tarifas sensiblemente más económicas a las de otros establecimientos.

Antigua Capilla de Saint Clair

Lo siguiente que vimos fue la antigua Capilla de Saint-Clair, construida en el año 1640. Ha tenido otras denominaciones en el pasado (Saint Berthélémy, Notre Dame du Bon Secours), aunque en la actualidad ha sido desacralizada. Sin embargo, todavía conserva en su interior algunos objetos de índole religiosa.

Antigua Capilla de Saint Clair, Trigance

Iglesia de Saint Michel

En la actualidad, el principal edificio religioso de Trigance es la Iglesia de Saint Michel. Es una construcción antiquísima, ya que aparece mencionada en una bula papal de Gregorio IX… ¡del año 1225! Representa a las mil maravillas la arquitectura religiosa provenzal, siendo su elemento más característico un bonito campanario de torre cuadrada. La campana actual data del año 1782.

Iglesia de Saint Michel, Trigance

No pasa nada si os encontráis la iglesia cerrada. Bordeadla y en un lateral encontraréis el acceso a la tribuna, que está abierto todo el día. Eso os permitirá subir a la parte alta y contemplar la iglesia en todo su esplendor. Además, allí mismo tenéis un montón de paneles informativos contando la historia del edificio.

Ayuntamiento

A un costado de la iglesia está el edificio del Ayuntamiento. Es una casa consistorial modesta, que más parece una vivienda que la sede de la soberanía popular. Sin embargo, tenemos que decir que es un edificio con mucho encanto y que suma al conjunto de Trigance.

Ayuntamiento de Trigance

Calade – Muro de la Prehistoria

Hay una calle que merece una mención específica: la Calade. Se trata de una cuesta empedrada, muy típica en pequeñas villas de la Provenza. En ella se han instalado diferentes paneles informativos explicando la historia del pueblo, en el que hay uno que brilla con luz propia: el Muro de la Prehistoria.

Calade Muro de la Prehistoria, Trigance

Museo des Voutes

Yendo ya hacia la zona más central, no os podéis perder el Museo des Voutes. Está instalado en un edificio tradicional, se puede visitar de manera gratuita a cualquier hora del día y en su interior encontraréis un montón de paneles informativos interesantísimos. En ellos podréis ver fotografías antiguas de Trigance y un montón de explicaciones sobre los oficios tradicionales asociados al pueblo: agricultura, apicultura, cestería…

La verdad, este pequeño museíto es el mejor ejemplo del espíritu acogedor y moderno de la localidad. Podrían haber hecho como en otros muchos sitios y haber dejado morir este edificio, pero en lugar de eso han decidido restaurarlo y que sea un punto de encuentro cultural para todos los visitantes.

Torre del Reloj

Justo al lado del museo está la Torre del Reloj, uno de los elementos más característicos de la Provenza a partir del siglo XVIII. Trigance no podía quedarse sin su torreón, el cual es visible desde buena parte del pueblo. Su construcción fue lenta (pasaron más de 30 años desde que los vecinos la pidieron hasta que el ayuntamiento la llevó a cabo), pero hoy en día es uno de sus edificios más bonitos.

Torre del Reloj de Trigance

Place Honoré

La torre os dará la bienvenida a la Place Honoré, el auténtico epicentro social y vital de Trigance. Es una larga plaza repleta de banquitos, gente y establecimientos interesantes. Allí os esperan buena parte de los comercios de los que os hablábamos en la introducción, como la épicerie, el restaurante o la panadería.

Place Honoré, Trigance

¿Recordáis también que al inicio decíamos que se trata de una localidad en la que se respira vitalidad por los cuatro costados? Sin duda este paisaje urbano es el mejor ejemplo.

Cisterna y estructuras acuíferas

Si seguís hacia adelante, más allá de la Place Honoré se pueden visitar tanto una cisterna del siglo XIX como otras muchas estructuras acuíferas. Todas ellas han sido puestas en valor y explicadas mediante paneles informativos, ya que el aprovisionamiento de agua ha sido un quebradero de cabeza para Trigance desde su fundación. Pensad que hablamos de un pueblo encaramado a una montaña, por lo que por pura física el agua no es accesible sin un poco de ingeniería.

Cisterna, Trigance

Castillo

Y en la zona más alta se encuentra el Castillo de Trigance, una fortaleza medieval que aparece referenciada ya en documentos del siglo XI. Al estar situada sobre un promontorio rocoso en la zona más elevada del pueblo, ofrece una posición estratégica desde la cual se puede contemplar todo el Valle del Jabrón. Nos hubiese encantado poder hablaros de ella por dentro, pero lamentablemente no fue posible. Desde los años 60 del siglo XX funciona como hotel-restaurante de lujo, por lo que dos humildes viajeros como nosotros tuvimos que contentarnos con contemplar el edificio desde la distancia.

Escuela

Lo que si pudimos ver desde cerca fue la Escuela, otro de los edificios que demuestran que Trigance es un pueblo vivo. En España sería impensable que una localidad tan chiquitita tenga guardería y escuela primaria, pero aquí pueden presumir de tener todavía una treinta de alumnos. Además, acuden a sus aulas en un edificio histórico que también es una maravilla.

Escuela de Trigance

Memorial de la I Guerra Mundial

Y, al igual que en prácticamente todas las localidades del sur de Francia, en Trigance no falta un Memorial de la I Guerra Mundial. Fueron muchos los jóvenes de la urbe que participaron en ese terrible conflicto bélico, por lo que nunca está de más pasar por allí para presentar respetos.

Memorial de la I Guerra Mundial, Trigance

Lavadero

Cerrando el círculo, más o menos a la entrada del pueblo hay un coqueto Lavadero de piedra. Está en la calle que hay justo encima de la Rue du Portail, por lo que no tiene pérdida. Es una estructura que en su momento servía para lo que su nombre indica, pero que de paso hacía las veces de centro social. Allí coincidían todas las mujeres de Trigance, que aprovechaban sus quehaceres para ponerse al día de lo que pasaba en otros hogares.

Lavadero de Trigance

Capilla de Saint Roch

Por último, en las afueras de Trigance se encuentra la Capilla de Saint Roch, construida en el año 1629. Su advocación (San Roque) dice mucho del momento en el que fue erigida, ya que en la localidad se vivió una terrible epidemia de peste. Para poder prestar servicio a vecinos y viajeros afectados, se estableció este pequeño templo en las afueras. Cada 16 de agosto se celebra una misa en ella para agradecer la protección del santo contra las enfermedades contagiosas.

Mapa turístico de Trigance

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