Qué ver en Puebla de la Sierra, el museo al aire libre de la Sierra Norte de Madrid

Hoy queremos hablaros de Puebla de la Sierra, uno de los pueblos más recónditos e interesantes de la Sierra Norte de Madrid. Ubicado en el extremo noreste de la comunidad, relativamente cerca de la frontera con Guadalajara, se trata de una de esas honrosas excepciones del mundo rural madrileño. Aquí no se tiende al despoblamiento ni encontraréis calles vacías, más bien todo lo contrario: es un pueblo que va a más y que cuenta con una enorme actividad cultural durante todo el año. ¡Incluso tiene hasta su propio coworking para intentar atraer a empresas y emprendedores!

En este artículo os contamos qué ver y qué hacer en Puebla de la Sierra, un destino con muchísima personalidad y con infinitas posibilidades.

El pueblo de la Sierra Norte hermanado con Osaka

En el privilegiado marco de la Sierra Norte madrileña, la Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón es uno de los sitios más destacados. Pues en medio de ella, en una ubicación bastante remota, es donde se encuentra Puebla de la Sierra. Se tarda casi hora y media en coche desde la capital, por lo que no es la típica excursión que se pueda improvisar. Sin embargo, os aseguramos (y os vamos a demostrar) que ir hasta allí merece la pena.

La historia de Puebla de la Sierra es súper especial. El pueblo surgió a mitad de la Edad Media, cuando se construyeron varios asentamientos defensivos en la zona con la intención de defender las posiciones que los cristianos iban ganando a los musulmanes. Con muy poquitas casas se podía controlar una amplia extensión de territorio, gracias a la morfología del Valle de la Puebla y al cercano puerto del mismo nombre.

De hecho, el propio paisaje deja una de las historias más curiosas de la localidad. Hasta los años 40 del siglo XX se la conocía como Puebla de la Mujer Muerta, ya que los montes cercanos recuerdan a la silueta de una mujer yacente. Sin embargo, el gobernador civil de la provincia decidió que había que cambiar esa denominación y acabó siendo Puebla de la Sierra.

Las curiosidades no acaban ahí, pues el pueblo está hermanado con la ciudad de Osaka. ¡Ni más ni menos! Eso explica la enorme influencia de la cultura japonesa en el municipio, contando incluso con un museo dedicado a sus manifestaciones artísticas.

Además, en Puebla de la Sierra encontraréis cosas para hacer durante todo el año. Desde el Día de la Botarga hasta la subasta de rosquillas de San Isidro, pasando por la celebración de San Marcos o de la Virgen de los Dolores. Desde hace ya muchos años se celebra también La Rinconada, un evento de hermanamiento con los otros pueblos de la Sierra del Rincón. Nosotros estuvimos en la edición de 2022 (la primera tras el COVID) y pudimos degustar unas deliciosas migas tradicionales.

Para terminar esta introducción, dos recomendaciones. La primera es que se aparca bastante fácil si llegáis al pueblo desde el sur, tomando el primer camino de tierra que veréis a mano izquierda. Llegaréis más o menos al inicio de la ruta de subida al Cerro Larda, donde podréis dejar el coche sin problema. La segunda es que llevéis el mejor repelente para mosquitos que tengáis si hacéis la visita a finales del verano, porque las nubes de insectos son incomodísimas.

Hechas las presentaciones, solo nos queda pediros que toméis papel y boli. Hay muchas cosas que ver en Puebla de la Sierra y os las vamos a enseñar en seguidita.

Turismo en Puebla de la Sierra

Parroquia de la Purísima Concepción

Empezamos el recorrido por uno de los edificios más relevantes de Puebla de la Sierra: la Iglesia de Nuestra Señora de la Purísima Concepción. Pese a que fue muy dañada durante los combates de la Guerra Civil Española, a día de hoy es uno de los templos más bonitos de la Sierra Norte.

Todo a punta a que este edificio de tres naves fue construido en el siglo XVII. Os recomendamos entrar si lo veis abierto, ya que su interior es muy bonito.

Ayuntamiento

Al ladito de la iglesia, aunque a una altura superior, está el Ayuntamiento de Puebla de la Sierra. Es el típico edificio consistorial que se puede encontrar en la Sierra Norte madrileña, con las banderas en la balconada como principal seña de identidad.

El edificio da a la bonita Plaza de Carlos Ruiz, que es el epicentro de cualquier evento cultural que se celebre en la localidad. Además, en sus bajos está la Oficina de Turismo, una de las más destacadas de la comarca.

Museo Japonés

Fruto del hermanamiento con Osaka, en Puebla de la Sierra se puede encontrar el primer Museo Japonés de la Comunidad de Madrid. Cuenta con decenas de obras de escultura y pintura procedentes del país del Sol Naciente. Si sois amantes de la cultura nipona os recomendamos ir hasta esta localidad, ya que es una colección única.

Arquitectura popular

Lo que también es único es el estado de conservación del conjunto urbano de Puebla de la Sierra. Es uno de los mejores lugares de toda la Sierra Norte para disfrutar de su humilde arquitectura popular, aunque ya con una clara influencia de lo que se puede encontrar en los famosos pueblos de arquitectura negra de la provincia de Guadalajara.

Valle de los Sueños

Aunque todo lo anterior está muy bien, tenemos que reconocer que hay algo que hace de Puebla de la Sierra un lugar absolutamente único. Se trata de una iniciativa conocida como el Valle de los Sueños: una especie de museo al aire libre en forma de ruta por todo el casco urbano (y sus alrededores). A lo largo del recorrido podréis encontrar decenas de obras de arte contemporáneo, donadas por artistas de todo el mundo.

Las esculturas no dejan de crecer, ya que se celebran bienales para seguir incentivando la incorporación de nuevas obras de arte en la localidad. De hecho, a día de hoy ya se podría decir que Puebla de la Sierra es uno de los lugares con más esculturas por habitantes del planeta.

Por cierto, en lo alto de la Loma del Estilo, desde donde se ve toda la localidad, está la famosa Silla Gigante de Meira. Probablemente es la escultura más famosa de todo el Valle de los Sueños.

Fragua

Volviendo a temas mucho más mundanos, en el corazón del centro urbano podéis encontrar edificios muy representativos de la vida de antaño. Es el caso de la fragua, que data del año 1570. Pese a ser tirando a sencilla, su importancia en un entorno rural era clave, ya que allí se producían útiles imprescindibles tanto para la ganadería como para la agricultura. De hecho, hasta aquí venían con frecuencia habitantes de El Atazar, ya que ellos no tenían fragua propia. Tiene toda la lógica que dos de las localidades más aisladas del centro peninsular se apoyasen entre sí.

Lavadero

Otro edificio que refleja usos y costumbres de otro tiempo es el lavadero. El de Puebla de la Sierra es de los años 70 del siglo XX, momento en el cual transformó para siempre la vida cotidiana del lugar. Hasta entonces no tenían un lugar cubierto en el que hacer la colada, algo especialmente problemático en un sitio con un clima de montaña como este.

Fuente Árabe

Aunque el lavadero aprovecha el agua de una fuente preexistente, lo cierto es que el manantial de agua más importante del pueblo es al Fuente Árabe. Aunque el nombre es un auténtico triple, ya que el origen musulmán de esta construcción no está plenamente documentado, se sabe que al menos está allí desde el año 1589.

Ermita de la Soledad

Al ladito de la fuente está la Ermita de la Soledad. Antiguamente estaba en las afuerísimas de Puebla de la Sierra, pero hoy en día está muy bien integrada en su casco urbano. Os recomendamos que os asoméis a la puerta, ya que a través de ella se puede contemplar su bonito interior.

Árboles singulares

Puebla de la Sierra aporta varios miembros a la lista de Árboles Singulares de la Comunidad de Madrid. Es el caso del Rebollo de las Puentecillas, un roble de casi 20 metros de altura que tiene aproximadamente 400 años de antigüedad. Podéis encontrarlo a las afueras, de camino a la Silla Gigante de Meira.

También tenéis a mano el Nogal del Pradillo, que está en pleno casco urbano. La importancia de esta especie era máxima en la Sierra Norte, ya que sus nueces eran muy cotizadas.

Parque Avellanos

Si vais a Puebla de la Sierra desde el sur, os recomendamos hacer una parada en el Parque Avellanos. Es un área recreativa preciosa, con varias cosas para ver, banquitos en los que hacer un picnic y una zona de praderita junto al río. Por cierto, el acceso y la salida es muy complicado con el coche, no os recomendamos parar si sois los típicos que lo pasáis mal cuando se arañan los bajos de vuestro vehículo.

Centro de Interpretación “Molino de Abajo”

Quizá lo más destacado del Parque de los Avellanos sea el Centro de Interpretación “Molino de Abajo”, que pone en valor uno de los dos molinos harineros que antaño operaban en la localidad. Ha sido rehabilitado por completo para ofrecer al viajero una imagen clara de lo que eran este tipo de edificios, muy importantes hasta hace no mucho. De hecho, este estuvo en activo hasta 1957, prestando servicio a todos los pueblos de la comarca.

Puente Tejera

Cerquita del molino está el Puente Tejera, una modesta construcción que sirve para sortear las aguas del Río de la Puebla.

Ruinas de Casillas de la Ciquiruela

Relativamente cerca del Parque Avellanos están las Ruinas de Casillas de Ciqueruela, ejemplo excelente de los antiguos tinados de los pastores. Estos “tinaos” servían para resguardar a su ganado en los momentos de temperaturas más duras, durante los peores momentos del invierno.

Mirador de los Buitres

Y también en el acceso sur, aunque algo más alejado del casco urbano, podéis hacer una paradita en el Mirador de los Buitres. Es una parada muy frecuentada por los motoristas que habitualmente recorren las curvas de la M-130, ya que ofrece una panorámica sensacional de los alrededores. Si os gusta hacer birding os recomendamos prismáticos, ya que podréis ver buitres prácticamente todos los días del año.

Centro de Interpretación “Molino de Arriba”

Y si habéis venido por el norte, también tendréis cositas para ver. El mejor ejemplo es el Centro de Interpretación “Molino de Arriba”. Aunque solo se pueden contemplar los restos de este antiguo molino harinero, tendréis acceso a paneles informativos y diferentes folletos para sacarle todo el partido a vuestra visita a la localidad.

Puerto de la Puebla

Por último, también por el acceso norte, os recomendamos hacer una paradita en el Puerto de la Puebla. Con sus 1636 metros de altura sobre el nivel del mar, ofrece unas vistas sensacionales hacia dos realidades muy distintas. Si miráis hacia el pueblo, tendréis una panorámica excelente del Valle de la Puebla.

Por otro lado, si miráis en dirección opuesta estaréis cara a cara con la Sierra de Guadarrama, pudiendo contemplar algunos de sus picos más emblemáticos.

Senderismo: un sinfín de posibilidades

La verdad es que el senderismo en Puebla de la Sierra es casi una religión. Es uno de los puntos calientes de la Sierra Norte para los amantes de esta sencilla actividad, ofreciendo rutas por ecosistemas de lo más variado. Os hemos preparado un artículo en el que podéis ver todo lo que este lugar tiene para vosotros.

Gastronomía: dónde comer en Puebla de la Sierra

Pese a estar en un lugar tan recóndito, comer en Puebla de la Sierra nunca será un problema. De hecho, tenéis opciones de lo más variado. Si queréis algo tirando a modernito, sin duda vuestra opción es El Refugio Coworking, un espacio multidisciplinar que hace las veces de hotel, centro de negocios y también restaurante. Por el contrario, si buscáis comida y servicio de toda la vida, opciones como la Taberna Casa Paco os harán la mar de felices. Eso sí, llevad dinero en efectivo, ya que en pleno 2022 todavía no aceptan el pago con tarjeta.

Souvenirs: productos típicos de Puebla de la Sierra

Si queréis aprovechar vuestra visita a Puebla de la Sierra para volver con algún souvenir, sin duda lo mejor es que tiréis de productos típicos. Y es que en la localidad tenéis opciones súper interesantes, como la Quesería Artesanal “Los Apisquillos” (cuyo producto se elabora respetando la tradición) o la Miel de La Puebla, que pone en valor la importancia de la cultura apícola en la zona. Nosotros nos llevamos un tarro bien grande por 10€ y tuvimos una miel estupenda durante todo el invierno.

¿Cómo llegar a Puebla de la Sierra?

Por último, queremos hacer un pequeño repaso a las dos opciones que hay para llegar a Puebla de la Sierra. La duración del trayecto desde y hasta Madrid es similar (alrededor de hora y media), por lo que lo mejor es ir por un sitio y volver por el otro. Al fin y al cabo, en ambos lados de la M-130 (la carretera que atraviesa el pueblo) hay puntos de interés:

  • Acceso por el sur: hay que desviarse de la A-1 a la altura de El Berrueco y desde ahí hacer un recorrido que os llevará por el Embalse de Puentes Viejas, al ladito de Cervera de Buitrago y hasta Robledillo de la Jara. Desde allí sale la sinuosa M-130, que os permitirá llegar a Puebla de la Sierra por el sur.
  • Acceso por el norte: en este caso, hay que llegar hasta Buitrago del Lozoya y desviarse nada más superar esa localidad. Eso os hará atravesar Gandullas y Prádena del Rincón, hasta que accedáis a la M-130 y crucéis el puerto de montaña de La Puebla.
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