Pitarque es una joya del Maestrazgo que se sitúa a los pies de la Ruta del Silencio. Es popular por su privilegiado entorno natural, por sus fotogénicos túneles de acceso y por tener un casco histórico perfectamente equilibrado. El paseo por esta localidad no lleva demasiado tiempo, pero queda grabado para siempre en la mente de quien lo visita.

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Cuando el conjunto le gana a las individualidades
El nombre del pueblo podría trasladarnos al momento de su creación, ya que al parecer Pitarque es un derivado del árabe Abu-Tariq (algo así como «padre de la acequia»). Haría referencia a orígenes musulmanes y a la acequia de la que se tiene constancia. Eso sí, también hay que decir que hay restos de poblamiento desde época íbera, lo cual dice mucho de la riqueza natural de este entorno.

Aunque en 1877 se contaban más de mil vecinos, en 2021 había censados escasos 66. Dicho de otro modo: se ha pasado de tener fábricas e incluso una central hidroeléctrica a… casi la nada. Aunque hablamos de de los dramas más evidentes de la España vaciada, lo cierto es que no todo está perdido. En los últimos años, Pitarque se está posicionando como destino turístico.

La visita al pueblo no lleva mucho tiempo por sí misma, aunque se suele combinar con la ruta de senderismo al nacimiento del río homónimo. Así, tendréis ante vosotros una de las experiencias más interesantes en muchos kilómetros a la redonda.

Por cierto, queremos destacar que el enorme aparcamiento que hay justo a la entrada es perfecto para dormir si estáis viajando en furgoneta. Nosotros pasamos allí una noche y no tuvimos ningún problema.


Turismo en Pitarque
Túneles de Pitarque
Antes de entrar al pueblo la cosa ya se pone interesante. Y es que la carretera que conecta la A-1702 (Ruta del Silencio) con el municipio (la TE-V-8042) tuvo que ser excavada literalmente en la roca. Surgieron así los fotogénicos Túneles de Pitarque, una sucesión de pequeñas oquedades en la que no hay motorista que no se pare a hacer una foto. Hay dos tramos, ambos igual de espectaculares.

Plaza del Ayuntamiento
La bienvenida al casco urbano os la dará la estupenda Plaza del Ayuntamiento. Allí os encontraréis con el Multiservicio Rural Pitarque, una mezcla entre tienda y bar muy propia de Aragón. Aunque tiene horarios un poco limitados, allí podréis comer algo o comprar productos de la zona.

Lavadero, Fuente y Horno
En el centro del pueblo veréis el Lavadero, construido en el año 1953 y restaurado hace poquitos años. Cuenta con dos pozas (una para lavar y otra para aclarar) y está recubierto por tres lados, para servir de refugio ante las inclemencias climáticas. En la misma plaza hay una bonita Fuente (debajo de un arco) y también las escaleras que dan acceso a un Horno comunal.

Iglesia de Santa María la Mayor
Todo ese tinglado está al lado de la Iglesia de Santa María la Mayor, un templo neoclásico que fue inaugurado en el año 1818. Tiene una sola nave, dividida en cuatro tramos, y una bonita torre adosada. La portada de sillería adintelada es una maravilla.

Casa Consistorial
Justo detrás está la Casa Consistorial de Pitarque, que contra todo pronóstico no se encuentra en la Plaza del Ayuntamiento. Este pequeño edificio de dos alturas alberga los despachos municipales del pueblo.

Ermita de la Virgen de la Peña
Y ya en las afueras, situada al lado del río que comparte nombre con el pueblo, está la bonita Ermita de la Virgen de la Peña. Es de planta rectangular y su tejado es a dos aguas. En la parte baja hay un espacio que sirve de refugio para senderistas y viajeros en general.

Ruta al Nacimiento del Río Pitarque
La ermita está a los pies de la Ruta al Nacimiento del Río Pitarque, el principal recurso turístico del municipio. Es una senda que os permitirá visitar uno de los espacios naturales más increíbles de la Ruta del Silencio, en donde las aguas han modelado un paisaje único. Merece mucho la pena.
