Qué ver en Oporto en dos días: guía para una escapada de fin de semana inolvidable

Aquí va nuestra guía de Oporto, en la que hemos sintetizado toda la información para que preparéis una increíble escapada de fin de semana. Hablamos de uno de los destinos low cost por antonomasia: una ciudad cercana, con mucho que ver y en la que los precios son muy apetecibles. Os damos la bienvenida a la urbe en la que desemboca el río Duero, en la que siempre huele a bacalao y en la que lo romántico se da la mano con lo decadente.

Introducción: la capital del norte de Portugal

Oporto es un destino increíble, que podría sentarse tranquilamente en la mesa de las ciudades más bonitas de Europa. Ofrece lo mejorcito del norte de Portugal, pero a la vez teniendo una personalidad única que solo es palpable en sus calles.

Un fin de semana es tiempo más que suficiente para recorrer esta increíble ciudad. Esto incluiría la visita a sus principales atractivos turísticos sin prisa alguna, además de excursiones por los alrededores y de largas experiencias gastronómicas. Ojito con esto: en Oporto se come bien, realmente bien.

Marcada claramente por la presencia del río Duero y la consiguiente cercanía del océano Atlántico, hablamos de una urbe de contrastes. Tan pronto estaréis callejeando por sus antiguos barrios medievales como frente a enormes edificios barrocos, visitando sus mercados tradicionales o tomando una copa en una terraza de lo más chic.

Acompañadnos en este viaje a la capital del norte de Portugal y descubriréis la infinidad de motivos por los que Oporto está siempre en nuestros pensamientos.

Cómo llegar a Oporto

Por avión

Ryanair lleva ya muchos años haciendo que Oporto sea una de las escapadas de fin de semana preferidas de los españoles. Pensad que la aerolínea irlandesa tiene conexiones entre la ciudad y más de diez aeropuertos españoles, incluyendo Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Sevilla, Tenerife y Palma de Mallorca. Vamos, que muy mal se os tiene que dar para no tener relativamente cerca un aeropuerto que os lleve a Oporto por menos de 50€ ida y vuelta.

Por carretera

También es una localidad a la que se puede llegar fácilmente por carretera. A modo de referencia, lleva cinco horas y media llegar desde Madrid, siendo una escapada muy asequible desde prácticamente cualquier punto de Extremadura y del oeste de Castilla y León.

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Bolhão

Empezamos la visita a Oporto por Bolhão, uno de sus barrios principales. Es un lugar auténtico, con mucho que ofrecer y que puede ser una magnífica manera de hincarle el diente a la ciudad.

El Bolhão hay dos iglesias principales. La primera es la Capilla de las Almas, que cuenta en su fachada con la friolera de 15.947 azulejos de color azul.

No se queda atrás la Iglesia de San Ildefonso, que también presenta más de 11.000 azulejos en su fachada principal. Hablamos de dos de los grandes emblemas de la ciudad.

Entre una y otra recorreréis la siempre animada Rua de Santa Catarina, en la cual podéis encontrar un buen puñado de establecimientos con escaparates art nouveau: tiendas de toda la vida en las que comprar comestibles o artesanía.

Por supuesto, no podéis iros del barrio sin visitar el Mercado do Bolhão, una joya de comienzos del siglo XX en la que también encontraréis una estupenda oferta comercial y gastronómica.

Estación de São Bento

¿Os han llamado la atención todos esos azulejos azules y blancos? En ese caso, no podéis perderos la Estación de São Bento. Dicen que es una de las estaciones ferroviarias más bonitas de toda Europa, y la verdad es que nos subimos al carro después de haberla visitado.

Plaza de la Libertad

A pocos pasos de la estación está la enorme Plaza de la Libertad (Praça da Liberdade), uno de los espacios abiertos de mayor tamaño de la ciudad. Es bonita en sí misma, ya que tiene un toque señorial difícil de explicar, pero a la vez resulta interesante por todo lo que conviene.

En uno de los laterales, junto a la Avenida dos Aliados, está un curioso McDonald’s. No solemos recomendar establecimientos de comida rápida, pero estamos hablando de una joya que le sitúa entre los locales más bonitos a nivel mundial de la famosa cadena de hamburguesas. Entrad, os aseguramos que merece la pena. Por algo se le conoce como el «McDonald’s imperial».

En el medio de la plaza os esperan estatuas, como el Monumento a Don Pedro IV. Al fondo veréis el enorme Ayuntamiento de Oporto, que también merece una visita. A sus pies está también el Monumento a Almeida Garret.

Librería Lello e Irmão

No puede faltar la visita a la Librería Lello e Irmão, la más famosa de la ciudad y la que nunca falta en la lista de las más bonitas del mundo. Se hizo súper popular a comienzos del siglo XXI, cuando se extendió el rumor de que J. K. Rowling se había inspirado en ella para algunos de los escenarios de Harry Potter. Aunque ella misma lo ha desmentido en alguna ocasión, lo cierto es que la fama nunca se ha ido.

Precisamente, ese es el gran problema de la librería: es un lugar absolutamente masificado. El acceso es lento, os cobrarán 5€ (que se devuelven en caso de que compréis algún libro) y dentro os sentiréis absolutamente agobiados. Sin embargo, es innegable que se trata de una de las visitas imprescindibles de Oporto.

Steak n Shake

Vamos ahora con una recomendación que no suele estar en las guías, pero que nos parece muy interesante. Relativamente cerca de la librería está Steak n Shake, uno de los restaurante más populares de la ciudad. No lo mencionamos para que comáis allí (aunque no sería mala idea), sino para que busquéis la fachada que tiene decorada con azulejos. Nos parece muy significativa la reinterpretación de la decoración de comienzos del siglo XX en la centuria posterior.

Universidad de Oporto

La Universidad de Oporto se encarga de que también haya un excelente ambiente erasmus en la ciudad. Se trata de la mayor universidad del país, con más de 2000 profesores y alrededor de 30.000 estudiantes.

Iglesia del Carmen, Casa Escondida e Iglesia de los Carmelitas

Uno de los rincones más curiosos de Oporto está compuesto por tres edificios anexos: la Iglesia del Carmen, la Casa Escondida y la Iglesia de los Carmelitas. La cuestión está en que la ley prohibía que dos iglesias estuviesen pared con pared, por lo que alguien tiró de ingenio y construyó una casita en medio… ¡de apenas un metro de ancho! Tiene fama de ser la vivienda más antigua de Portugal, aunque en realidad todo era una tapadera: por dentro los edificios están conectados.

Iglesia y Torre de los Clérigos

Hablando de templos sorprendentes, se hace imprescindible hablar de la Iglesia de los Clérigos, cuyo elemento más reconocible es su enorme torre. Llegar hasta lo alto tiene premio, ya que disfrutaréis de una de las mejores panorámicas de Oporto, pero a cambio tendréis que subir por una escalera con más de 200 peldaños.

Rua dos Caldedeiros y Rua das Flores

Llegados a este punto, es el momento de recomendaros una de las principales actividades de Oporto: callejear. Y para ello, nada como moverse por las vecinas Rua dos Caldedeiros y Rua das Flores. Son dos calles preciosas, repletas de edificios tradicionales y en las cuales podréis encontrar algunos de los comercios más interesantes de la ciudad.

Iglesia de la Misericordia

Volvemos a la religión, en este caso para recomendaros la visita a la Iglesia de la Misericordia. Tiene una fachada rococó absolutamente brutal, de lo mejorcito de la ciudad.

Palacio de la Bolsa

Y ya que estamos con cosas top, no os podéis ir de Oporto sin antes visitar el increíble Palacio de la Bolsa. La sede de la Asociación Comercial de la ciudad es uno de los edificios neoclásicos más impresionantes del mundo. No hay palabras para describir todo lo que veréis a lo largo de la visita guiada por su interior.

El espacio más representativo es el Salón Árabe, que tuvo como modelo las estancias más lujosas de la Alhambra de Granada.

Iglesia de San Francisco

Al lado del Palacio de la Bolsa está la Iglesia de San Francisco que se empezó a construir a mediados del siglo XIII. Para que os hagáis una idea de todas las riquezas que atesora, se calcula que en su decoración se emplearon más de 300 kilos de polvo de oro. Incluso llegó a estar cerrada al público, ya que era demasiado ostentosa para la pobreza en la que vivían sus fieles.

Rua de Belmonte y Rua de Tomás Gonzaga

De nuevo en el callejeo, no os podéis perder el extremo oeste de la zona histórica, protagonizado por las bajadas a la Rua de Belmonte y la Rua de Tomás Gonzaga. Allí veréis algunos edificios interesantes, como el Palacio de São João Novo o la iglesia del mismo nombre. Por allí andan también los restos de las Murallas Fernandinas, de lo poquito que se ha conservado del antiguo recinto amurallado de Oporto.

Ribeira

Y ya al nivel del río, os veréis en disposición de visitar la zona más emblemática de Oporto: el barrio de la Ribeira. Un lugar marcado por Cais da Estiva, la preciosa avenida que tiene al río Duero a un lado y una preciosa sucesión de casitas de colores al otro.

Es un sitio maravilloso para pasear, repleto de restaurantes, artistas callejeros y puestos de artesanía. El lienzo lo completan viajeros procedentes de todo el mundo, que acuden aquí bajo la promesa (ampliamente cumplida) de que es uno de los lugares con más magia de la ciudad.

Barrio do Barredo

Y justo detrás de las luces de la Ribeira se encuentra el secreto mejor guardado de Oporto, el Barrio do Barredo. Una sucesión de intrincadas callejuelas que parecen no llevar a ningún sitio, pero en las cuales se respira la esencia misma de la ciudad. Es sorprendente su tranquilidad, ya que poca gente pasea por sus empinadas calles. En nuestra opinión, es un lugar absolutamente imprescindible.

Iglesia de San Lorenzo, mirador y calles adyacentes

Misma cosa se podría decir de la Iglesia de San Lorenzo dos Grilos y sus alrededores. Por un lado hay una zona muy famosa, la del mirador, que os permitirá disfrutar de una de las mejores panorámicas de la ciudad.

Sin embargo, subir hasta allí solo es una excusa para recorrer algunas de las calles con más encanto de Oporto. La Rua dos Mercadores, la Rua de Sant’ Ana, el Largo da Pena Ventosa… Perdeos por esta zona, descubriréis un montón de lugares con encanto.

Catedral

Por supuesto, ya que estáis por aquí no podéis perderos la Catedral de la Sé de Oporto. Es el edificio religioso más monumental de la ciudad, tanto que marca claramente el skyline que se contempla al otro lado del puente.

Misma cosa de podría decir del Palacio Episcopal de Oporto, justo al lado. La antigua residencia de los obispos portuenses es uno de los mejores ejemplos de arquitectura barroca y rococó de la ciudad.

En la plaza que hay entre ambos edificios se encuentra el Pelourinho do Porto, la antigua picota en la que se impartía justicia. Por último, hay también un mirador, aunque en nuestra opinión no supera lo que se puede contemplar en el de San Lorenzo.

Puente de Don Luis I

Omnipresente también en el imaginario colectivo de Oporto, no podéis ir a la ciudad sin cruzar (tanto por abajo como por arriba) el mítico Puente de Don Luis I. Esta estructura de acero es sencillamente fascinante, os permitirá disfrutar de una panorámica única y además podréis comprobar que a pie de puente hay mucha vida.

Hablando de eso, una de las actividades más típicas de Oporto consisten en un paseo en barco por sus seis puentes.

Vila Nova de Gaia

Cruzar el Puente de Don Luis I os llevará hasta la vecina Vila Nova de Gaia, una ciudad en la que os esperan las mejores bodegas de vinos de Oporto, tiendas increíbles y un montón de restaurantes. Sería absurdo hacer este viaje sin cruzar a la otra orilla del Duero, ya que es un lugar fascinante.

Además, hay que tener en cuenta que desde Vila Nova de Gaia está la mejor panorámica de Oporto. No hay nada como contemplar la ciudad al otro lado, con las aguas en primer plano y las casitas de la Ribeira (y del resto del casco antiguo) justo detrás.

Foz do Douro

Por último, coged el tranvía histórico y haced la clásica excursión a Foz do Douro, el distrito marítimo de Oporto. Allí os espera un infinito paseo lleno de playas, fortalezas, faros, puestos de artesanía y algunos de los mejores restaurantes de la ciudad.

Ocurre como con Vila Nova de Gaia: sería poco menos que un crimen ir a Oporto y no pasarse, aunque sea un par de horitas, por la vecina Foz do Douro. Hacednos caso, es una excursión perfecta (especialmente si tenéis suerte y hace buen tiempo).

Organización de la ruta

Organizar un fin de semana en Oporto es tirando a sencillo, la verdad. Os recomendamos que el primer día os centréis única y exclusivamente en el centro de la ciudad. Podéis empezar por la zona alta y luego bajar al río o al revés, pero en cualquier caso en esta primera jornada deberíais tener tiempo más que suficiente para verlo todo.

El segundo día podéis repartirlo entre Vila Nova de Gaia y Foz do Douro. Incluso es probable que el primer día os de tiempo a ver una de estas dos cosas, así que podréis aprovechar para dar un último paseo por los sitios que más os gustaron en caso de que os sobre tiempo.

¿Tenéis más días? Aprovechad para hacer excursiones por los alrededores. Lugares como Aveiro, Braga o Guimarães están a tiro de piedra.

Consejos generales para viajar a Oporto

Vamos ahora con unos cuantos consejos generales para visitar Oporto:

  • Oporto es una ciudad muy barata: por los vuelos, por los alojamientos, por lo que cuestan las visitas y por el precio medio de los restaurantes. ¡Una escapada low cost de manual!
  • No todo son buenas noticias: también es un lugar en el que hay muchas cuestas. Merece la pena que vayáis con ropa y calzado cómodo o lo pasaréis fatal.
  • Moverse por Oporto es sencillo, ya que todo está cerca. Ir a pie es la mejor opción la mayor parte de las veces, pero tenéis una amplia red a vuestra disposición tanto de autobuses como de trenes. Incluso considerad tomar ascensores, funiculares y teleféricos para salvar las distancias entre la ribera del Duero y las zonas altas.
  • No se concibe la visita a Oporto sin hacer excursiones. Vila Nova de Gaia y Foz do Douro son una parte indivisible del pack.
  • La ciudad no tiene nada que ver por la mañana y por la tarde. Os sorprenderá la tranquilidad de primera hora en sitios como Cais da Estiva y la Rua de Santa Catarina, a la vez que os quedaréis boquiabiertos si volvéis cuando se esté poniendo el sol. ¡Ambientazo garantizado!

Alojamiento en Oporto

Para un presupuesto medio, claramente conviene evitar la zona más céntrica. A modo de referencia, cuanto más os alejéis del río Duero mejor que mejor.

En cuanto a Oporto como tal, hay tres zonas en las que se concentran la mayor parte de los alojamientos (ya sean hoteles u apartamentos turísticos):

  • Bolhao: aquí fue donde lo hicimos nosotros, en el Hotel São José. Nos parece una zona imbatible, tanto por cantidad de opciones como por precios.
  • Plaza de la Libertad: hay muchos hoteles también, quizá un poco más viejos pero con muy buenos precios.
  • Alrededores de la Iglesia de los Clérigos: también es muy buena opción.

Otra alternativa interesante sería pernoctar directamente en Vila Nova de Gaia. Misma situación que en Oporto: tendríais que subir a la zona alta, ya que los precios junto al río están infladísimos.

Gastronomía: qué comer en Oporto

Hay una auténtica rock star en la gastronomía típica de Oporto. Nos referimos a la omnipresente francesinha, un contundente sándwich relleno de un montón de carnes (jamón cocido, salchichas y filete de ternera como mínimo), envuelto en lonchas de queso gratinadas y bañado en una abundante salsa de cerveza y tomate. Por si os parecen pocas calorías, normalmente se sirve con un huevo frito por encima y acompañado de una generosa ración de patatas fritas.

La francesinha tiene un primo pequeño, el cachorro: mismo concepto en cuanto a salsa y queso, pero en este caso es un perrito caliente. Hace años no se veía mucho, pero cada vez es más habitual en las cartas de los restaurantes.

No penséis que Oporto solo vive de guarrindongadas culinarias. Por su ubicación, os podéis imaginar que es un destino estupendo para comer pescado fresco. En esta línea, en prácticamente cualquier establecimiento podréis disfrutar de bacalao elaborado de maneras muy diversas.

Si sois más de dulce, no os podéis olvidar de probar los deliciosos pasteles de Belém. Conocidos coloquialmente como natas, son unos bollitos que se pueden encontrar recién hechos por poco más de un euro. Hay establecimientos que son una auténtica institución, como la Fábrica da Nata o Nata Sweet Nata.

Por último, recordad probar el vino de Oporto. El mejor lugar para ello, como ya os hemos dicho, es Vila Nova de Gaia, pues allí se concentran un montón de bodegas.

Compras y souvenirs

La verdad es que la oferta comercial de Oporto es estupenda. Seguramente estamos hablando de una de las mejores ciudades de Portugal en lo que a shopping se refiere: tanto por cantidad y variedad de establecimientos como por productos típicos.

Podéis acudir desde primera hora a lugares tan emblemáticos como el Mercado do Bolhão o ir a calles como la Rua de Santa Catarina, repletas de comercios tradicionales. También podéis pasear por ambas orillas del río Duero, donde encontraréis un montón de puestos de artesanía.

En cuanto a souvenirs de referencia, veréis por todas partes azulejos, paños y otros elementos de tela, todo lo relacionado con el vino (ojito si no vais a facturar) y conservas.

Mapa turístico de Oporto

Para terminar con esta larga guía, aquí os dejamos un mapa turístico de Oporto, en cual situamos sus principales puntos de interés:

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