Qué ver en Muxía, nuestro rincón favorito de A Costa da Morte

Muxía es uno de los pueblos con más encanto de A Costa da Morte. De hecho, es el que más nos gustó de todos los que visitamos: por su arquitectura, por su historia y por lo bien que nos trataron. Visita absolutamente obligada, en este artículo os vamos a enseñar todo lo que vimos y cómo fue nuestra ruta por su casco histórico.

Qué ver en Muxía

El pueblo más resiliente de Galicia

Pese a que fue uno de los lugares que más sufrieron con el petróleo del Prestige y la nefasta gestión que hizo de la catástrofe el gobierno del PP, lo cierto es que Muxía se encuentra en la actualidad en un estado magnífico. Y es que un lugar con semejante historia no podía sucumbir ante las adversidades.

Qué ver en Muxía

Muxía es un pueblo de una gran tradición marinera, aunque sus orígenes están principalmente relacionados con el monasterio benedictino de Moraime. El lugar surgió en el marco de su labor evangelizadora de la costa occidental de Galicia, en un proceso en el que no faltaron apariciones de la virgen.

Qué ver en Muxía

Con el tiempo, el puerto de Muxía se fue convirtiendo en uno de los más dinámicos de la zona. Además, su casco antiguo recibía el flujo constante de los peregrinos que iban y venían de Santiago de Compostela, por lo que poco a poco se fue configurando una villa que ha llegado hasta nuestros días de forma maravillosa.

Qué ver en Muxía

Con tres horitas tendréis tiempo más que de sobra para ver los principales atractivos turísticos de Muxía. Existe una ruta circular que sale desde el puerto, atraviesa el casco histórico, va hacia la zona del santuario (con la correspondiente subida al Monte Corpiño) y cierra de nuevo por el casco histórico. Justo ese recorrido fue el que hicimos y el que os vamos a contar paso a paso.

Qué ver en Muxía

Turismo en Muxía

Oficina de Turismo

Empezamos el recorrido en la Oficina de Turismo de Muxía. Está al ladito del puerto, donde también hay un amplio aparcamiento en el que podéis dejar vuestro coche. Allí nos dieron el típico folleto con información del pueblo y nos orientaron para realizar la ruta que os estamos contando.

Oficina de Turismo de Muxía

Secadero de congrios

Así, nos dispusimos a abandonar el casco histórico caminando por la rúa Virxe da Barca, en dirección al santuario con el mismo nombre. Justo antes de abandona el pueblo fuimos a ver un curioso secadero de congrios. Hay dos en Muxía: el de Cascóns y el de Pedriña. Ambos hablan de la importancia de la industria pesquera y conservera en la localidad.

Secadero de congrios

Iglesia de Santa María

En seguida vimos, a los pies del Monte Corpiño, la Iglesia de Santa María. Se trata de uno de los diferentes templos románicos que hay diseminados por el término municipal de Muxía, siendo este el único que se encuentra en el propio casco histórico. Data de, como poco, el siglo XII: existen menciones a ella en un códice de 1176, aunque podría ser incluso anterior.

Iglesia de Santa María

Santuario da Virxe da Barca

En cualquier caso, el principal edificio religioso de Muxía es el Santuario da Virxe da Barca. Fue fundado por los monjes benedictinos de Moraime, a los que ya hemos mencionado antes como unos de los grandes evangelizadores de Galicia. Pese a ser mucho más antiguo, el edificio actual data del año 1719 y tiene un marcado estilo barroco. Eso sí, en su interior encontraréis una talla gótica de la virgen que al menos es del siglo XIV.

Santuario da Virxe da Barca

El santuario es una de las grandes paradas que hay que hacer entre Santiago de Compostela y el Faro de Finisterre. No hay peregrino que no se detenga aquí emulando al mismísimo apóstol Santiago, que al parecer venía al templo a rezar.

Pedras da Punta da Barca (Piedras del Milagro)

Al ladito del santuario están las famosas Pedras da Punta da Barca conocidas también como las Piedras del Milagro. La leyenda dice que la Virgen María se le apareció al apóstol Santiago, yendo a verle para darle ánimos en su labor evangelizadora. No se presentó de cualquier manera, sino surcando los mares en una barca de piedra. Pues bien, se supone que las piedras que hay junto al santuario son los restos de dicha embarcación.

Pedras da Punta da Barca

Hay tres:

  • Pedra da Abalar, un bloque enorme que solo puede ser movido por quienes estén libres de pecado.
  • Pedra dos Cadrís, que vendría a ser la vela. Si se pasa nueve veces bajo ella, en teoría se curan diversas enfermedades.
  • Pedra do Timón: que sería el palo con el que la virgen gobernaba la barca.

Por allí anda también la Pedra dos Enamorados, perfecta para decirse cosas bonitas con el mar de fondo.

Al margen de cualquier leyenda, es un sitio estupendo para sentarse a disfrutar de las olas rompiendo, de la belleza del entorno y (si tenéis suerte) de la música que a veces suena en el santuario.

Faro da Barca

Pero no solo de piedras viven los alrededores. Allí mismo se encuentra el Faro da Barca, una torre de 11 metros de altura. Su presencia es clave incluso en estos tiempos modernos, pues las aguas de A Costa da Morte son muy complicadas y los naufragios siempre están a la orden del día.

Faro da Barca

A Ferida

También muy cerquita de allí está A Ferida, la escultura de Alberto Bañuelos Fournier con la que Muxía recuerda los sucesos del Prestige. Con una altura de 11 metros y un peso aproximado de 400 toneladas, se dice que es la escultura más grande de toda España. Cualquier símbolo es bueno para recordar la tragedia que tiñó de negro la costa gallega, pues semejante suceso nunca debe caer en el olvido.

A Ferida

Monte Corpiño

La silueta de Muxía viene claramente definida por la presencia del Monte Corpiño, una pequeña colina de escasos 70 metros de altura. Hay una ruta que sale desde A Ferida y llega hasta lo alto en apenas cinco minutos. Merece la pena subir (pese a que la cuesta es dura), porque las vistas desde la cima son brutales. Sin lugar a dudas ofrece una de las mejores panorámicas de A Costa da Morte.

Monte Corpiño

Fonte da Pel

Una vez subimos y bajamos del Monte Corpiño, nos adentramos entre los campos de cultivo cercanos para ir en busca de la Fonte da Pel. La tradición dice que era el lugar en el que se lavaban los peregrinos antes de llegar al Santuario da Virxe da Barca.

Casco urbano

Y llegados a este punto, volvimos al casco urbano. Tras haber recorrido la rúa Virxe da Barca al comienzo de la ruta, a partir de aquí estuvimos callejeando por el corazón de Muxía. Eso nos permitió ir a ver plazas súper bonitas, edificios de lo más señorial y rincones con mucho encanto. No podríamos decir nada en concreto, simplemente que nos encantó.

Casco urbano de Muxía

Ayuntamiento

También merece una mención el Ayuntamiento de Muxía, ya pegado a la zona del puerto. Es una casa consistorial muy bonita, de lo mejorcito de los alrededores.

Ayuntamiento de Muxía

Puerto

El Puerto de Muxía también nos dejó muy buen sabor de boca. No solo es muy ajetreado, algo que parecía imposible en tiempos del Prestige. También ha sabido integrarse en el circuito turístico del pueblo a través de una estupenda zona de murales, en la que algunos de los vecinos más ilustres de Muxía han quedado inmortalizados para siempre.

Puerto de Muxía

Paseo Marítimo

Por último, no os podéis ir de allí sin antes caminar un ratito por el Paseo Marítimo de Muxía. Entre el puerto y el Miradoiro da Cruz, pasando por el Monumento a López Abente, tenéis un malecón absolutamente delicioso. Si vais más allá incluso llegaréis a la Praia da Cruz, la playa urbana del pueblo.

Paseo Marítimo de Muxía

Mapa turístico de Muxía

¿Qué te ha parecido?
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
1

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *