Qué ver en Luxemburgo (ciudad), la capital del Gran Ducado

Pese a su gran influencia en la creación de la Unión Europea, Luxemburgo es un país bastante desconocido entre el viajero medio español. Y es una pena, porque su reducido tamaño no hace que esté exento de atractivos turísticos: más bien, todo lo contrario. En este artículo os enseñamos qué ver y qué hacer en la ciudad de Luxemburgo, la capital de este pequeño país en el corazón del Viejo Continente.

Luxemburgo, la ciudad más europea de Europa

Desde el punto de vista turístico, la ciudad de Luxemburgo es una auténtica pasada. Le ocurre lo mismo que al propio país: tiene lo mejor de un gran destino europeo, pero a la vez la magia de un lugar chiquitito y desconocido.

El casco histórico de la ciudad se visita tranquilamente en una mañana o una tarde, aunque para sacarle todo el jugo bien haríais en dedicarle un día completo. En ese cogollito turístico, habría que distinguir entre la parte alta y la baja. Lo cierto es que la mayor parte de los viajeros recorren únicamente la primera, que es donde se concentran los edificios de interés, los museos, las tiendas y los restaurantes, limitándose a contemplar la segunda desde diferentes miradores. Eso sí, la baja también tiene mucho que ofrecer.

Por cierto, si vais en coche o en furgoneta, tened en cuenta que aparcar en el centro es imposible, ya que las calles más turísticas son peatonales. Nosotros dejamos nuestro vehículo en el parking de Avenue Monterey, sorprendentemente barato (alrededor de un euro la hora), aunque nos tocó esperar un ratito a que quedasen plazas libres.

Hechas las presentaciones, llegó el momento de enseñaros todo lo que se puede visitar en la capital de Luxemburgo. ¡Esperamos que la información os sea de ayuda!

Turismo en Luxemburgo (ciudad)

Plaza de Armas (Place d’Armes)

Empezamos la visita por la Plaza de Armas (Place d’Armes). Es un excelente punto de partida, no solo porque pilla de camino desde los parkings más céntricos, sino porque sirve para tomarle el pulso a la ciudad. En este lugar fueron recibidos con alegría los libertadores que expulsaron a los nazis en 1944, y el jolgorio parece no haberse detenido. En los cuatro costados de la plaza veréis gente a cualquier hora del día, así como restaurantes, tiendas e incluso vendedores ambulantes.

Junto a la plaza hay algunos edificios oficiales, como la sede del Ministerio de Exteriores y Asuntos Europeos. La capital de Luxemburgo está llena de instituciones nacionales y europeas, normalmente en edificios de muy alta factura.

Plaza de Guillermo II (Place Guillaume II)

Desde una esquinita de la Plaza de Armas sale la Plaza de Guillermo II (Place Guillaume II), otro de los puntos calientes del casco histórico de Luxemburgo. En este enorme espacio abierto también encontraréis mucho ambiente, aunque es algo menos transitado que el anterior.

En uno de los laterales está el Ayuntamiento de Luxemburgo, un edificio construido a mediados del siglo XIX en estilo neoclásico. Destaca por sus ventanas simétricas y por las escaleras flanqueadas por dos leones.

En otro de los laterales está la Oficina de Turismo, en la cual os podréis hacer de manera gratuita con un mapa. También tienen una especie de tienda de souvenirs, en la cual podéis comprar los imanes de nevera más baratos de la ciudad.

Plaza de la Constitución (Place de la Constitution)

A escasos dos minutos andando tenéis la Plaza de la Constitución (Place de la Constitution), una especie de semicírculo en cuya parte central encontraréis el Monumento Nacional a la Solidaridad.

Sin embargo, el auténtico motivo de ir hasta allí reside en que la plaza es un excelente mirador a la zona sur de la ciudad. La plaza es un saliente respecto al mirador, por lo que os podéis asomar desde prácticamente cualquier punto. Desde su barandilla podéis contemplar la impresionante sede del BCEE, uno de los diez bancos más seguros del mundo, así como obtener una panorámica privilegiada del Puente de Adolfo.

Casamatas de Petrusse

Una de las construcciones más sorprendentes de Luxemburgo son las Casamatas: galerías subterráneas distribuidas a lo largo y ancho de toda la ciudad. Estas estructuras de corte militar son, en teoría, a prueba de bombas, algo que se certifica por los más de 23 kilómetros de túneles que han llegado hasta nuestros días.

Aunque el grupo más famoso está en la Colina de Bock (hablaremos muchos párrafos más abajo de esto), en las inmediaciones de la Plaza de la Constitución encontraréis las Casamatas de Petrusse. Abren solo en verano, pero si podéis verlas merecen la pena.

Catedral de Nuestra Señora de Luxemburgo

Y, ya que estáis por allí, aprovechad para ir a visitar la Catedral de Nuestra Señora de Luxemburgo. Es la iglesia más importante del país, tanto a nivel arquitectónico como por lo que representa: es el lugar en el que la Familia Gran Ducal Luxemburguesa recibe sepultura.

Empezó a construirse en el año 1613, con un marcado estilo gótico que no pudo escapar de las influencias renacentistas que imperaban en ese momento.

Iglesia de la Congregación

Luxemburgo es una ciudad con un excelente patrimonio religioso, y la mejor muestra de ello es que a pocos metros de la catedral se encuentra la Iglesia de la Congregación. Desde 1817 se ha utilizado para atender las necesidades del culto protestante en la ciudad.

Plaza de Clairefontaine

Ubicada en uno de los laterales de la catedral, la coqueta Plaza de Clairefontaine nos llegó al corazón. Puede que no sea la más famosa y que las otras plazas hagan que no suela ser mencionada en guías de viaje, pero os aseguramos que es uno de los rincones con más encanto de Luxemburgo.

Palacio Gran Ducal de Luxemburgo

Desde esta plaza tenéis a mano una de las visitas imprescindibles de la ciudad: el Palacio Gran Ducal de Luxemburgo. Se trata de un edificio impresionante, de lo más selecto que se puede encontrar en este pequeño país europeo.

Ha tenido diferentes usos a lo largo de la historia, incluyendo el de ayuntamiento durante más de dos siglos, pero 1890 se reserva su uso en exclusiva al Gran Duque y su familia. Es su residencia oficial, tienen allí sus oficinas y lo utilizan para menesteres como recibir a personalidades extranjeras o dar el discurso de Navidad.

Cámara de Diputados de Luxemburgo

Por cierto, el pequeño anexo que veréis a la derecha de la fachada principal del palacio es la Cámara de Diputados de Luxemburgo. La diferencia de superficies ya dice mucho sobre la gestión del país. En ella trabajan 60 diputados elegidos cada 5 años por sufragio universal.

Gran Rue (y otras calles del centro)

Toda la zona centro de Luxemburgo es una maravilla. Sus calles peatonales son algunas de las más bonitas de Europa, siempre tienen un ambiente espectacular y en sus edificios encontraréis tiendas y restaurantes de lo más interesantes. La Gran Rue es posiblemente la referencia más destacada, pero sería un crimen que os fueseis de allí sin dar un paseo sin rumbo y dejar que la ciudad os sorprenda.

Por si os ayuda a inspiraros, nosotros no nos iríamos de allí sin ir a la Avenue Monterey, su prolongación (la Rue du Curé) o la perpendicular Rue du Marché-aux-Herbes.

Mirador Rue du Nord

Precisamente, yendo por la Rue du Marché-aux-Herbes llegaréis a uno de los mejores miradores de la ciudad. Desde él podréis visitar algunos de los edificios militares más interesantes de Luxemburgo, como el Fuerte Thüngen (conocido porpularmente como Tres Bellotas por las puntas doradas de sus torres).

También tenéis a mano la Puerta de las Tres Torres, que albergó la guillotina municipal durante la Revolución Francesa. Está al ladito de los Torreones Españoles.

Iglesia de San Miguel

No muy lejos del mirador está la Iglesia de San Miguel, que tiene el honor de ser el edificio religioso más antiguo de Luxemburgo. Aunque la construcción actual se debe fundamentalmente a la reforma de 1688, lo cierto es que el edificio original es de finales del siglo X. Aunque parezca un sitio discreto en comparación con otros templos de Luxemburgo, merece la pena que entréis a conocer su interior.

Corniche

Ya para el final de la visita a la ciudad dejamos la Corniche, que no es otra cosa que el mirador por excelencia de la ciudad. Cuando buscáis imágenes de Luxemburgo en Google, el buscador siempre os devuelve fotos tomadas desde este lugar. Al fin y al cabo, desde aquí hay una panorámica maravillosa hacia el barrio de Grund.

La mayor parte de los turistas no suelen bajar hasta él, pero bien haríais en conocer el distrito histórico de Luxemburgo. Está a nivel del río y en sus calles encontraréis algunos de los edificios con más encanto de la ciudad. Eso sí, es innegable que la vista de sus tejados es una de las instantáneas más bonitas que os podéis llevar de allí.

Casamatas de Bock

Por supuesto, ya que estáis allí no podéis dejar de visitar las Casamatas de Bock. Como ya hemos dicho antes, Luxemburgo cuenta con kilómetros y kilómetros de galerías subterráneas excavadas a lo largo de los siglos. Visitar este impresionante conjunto militar es casi obligado, tanto por las vistas que ofrece como por lo interesante que es en sí mismo.

Podéis hacer el recorrido de manera gratuita (parte de arriba, que incluye el acceso a diferentes torres y miradores) o entrar a las galerías subterráneas (eso requiere pagar entrada). Sea como fuere, si son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1994 no es por casualidad.

Filarmónica de Luxemburgo

Parecía que las Casamatas de Bock eran nuestra última parada en la ciudad de Luxemburgo, pero saliendo de la ciudad hicimos dos cosas más. La primera, ser multados por un radar. 🙁 La segunda, toparnos de frente con la Filarmónica de Luxemburgo, un edificio que nos encantó. Fue inaugurada en el año 2005, siendo una de las construcciones contemporáneas más destacadas del Gran Ducado. Su oferta cultural es impresionante, siendo una de las salas de concierto más importantes de toda Europa.

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