Qué ver en Lucca, una gran sorpresa toscana

Lucca es una de las ciudades más bonitas de la Toscana. Quizá no tenga el nombre de Pisa o Florencia, pero os aseguramos que sus calles son mágicas. Con identidad propia (fue república independiente durante varios siglos), es una de las pocas urbes italianas que conserva intactas sus murallas renacentistas. En su interior hay un sinfín de lugares interesantes, los cuales os vamos a enseñar a lo largo de este post.

Qué ver en Lucca, una gran sorpresa toscana

La joya discreta de la Toscana

A la sombra, en ocasiones, se vive muy bien. Es el caso de Lucca, un destino delicioso que ha sido capaz de no ser devorado por el turismo de masas en el que sí han sucumbido sus ilustres vecinos. Cruzar sus murallas supone adentrarse en la Italia más auténtica, esa en la que las calles huelen a pasta recién cocinada y siempre hay algo de música de fondo. Por cierto: estamos en el hogar de nacimiento del mítico Giacomo Puccini, el compositor (entre otras muchas obras) del Nessun Dorma.

Se da la particularidad de que el casco histórico de Lucca es prácticamente plano, por lo que es perfecto para ser recorrido tanto a pie como en bici sin cansarse demasiado. En él encontraréis casas-torre, palacios, museos, ajetreadas plazas, largas calles comerciales y un sinfín de vestigios históricas de todas las épocas. Con media jornada hay tiempo de sobra para verlo todo, pero si le dedicáis un día completo mejor que mejor.

Lucca no es un montón de individualidades, sino un conjunto muy bien acompasado en el que no sobra ni falta nada. Para nosotros es una parada imprescindible en la Toscana, tanto por lo que ofrece como por lo bien que combina con las rock stars de la zona. Tomad nota, porque es uno de los pocos lugares de la Toscana que todavía no están trilladísimos.

@llegarsinavisar

Lucca no hace ruido… pero cuando llegas, te deja sin palabras ✨ La gran sorpresa de la Toscana. Menos famosa que Pisa o San Gimignano, pero con muchísimo más de lo que imaginas. Es literalmente una caja de sorpresas 🎁 📍 Imprescindibles que no te puedes perder: – La preciosa Piazza dell’Anfiteatro, única en el mundo – Subir a la Torre Guinigi (sí, con árboles arriba 🌳) y la Torre delle Ore – La casa natal de Giacomo Puccini, el de Nessun Dorma 🎶 – Museos para todos los gustos – La catedral y joyas como San Francesco o San Frediano ✨ Lo mejor: el ambiente. Calles llenas de vida que de repente te llevan a rincones de calma, como el Jardín Botánico 🌿 🚲 Y sus murallas… otro nivel. Puedes recorrerlas andando o en bici, rodeando toda la ciudad. 💳 Todo esto lo hicimos con la Lucca VisitCard, y sinceramente: imprescindible para aprovechar al máximo. Excelente relación calidad/precio. Lucca no es solo una parada… es de esos sitios que no esperabas y terminan siendo de tus favoritos 💛 #lucca #visitlucca #luccatoscana #escapadadefinde #toscana

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Lucca VisitCard, la llave maestra de la ciudad

Antes de empezar le queremos dedicar unas líneas a la Lucca VisitCard, la tarjeta turística que nosotros utilizamos para ver la ciudad. Tiene dos formatos:

  • Incanto, que permite ver los principales museos y monumentos durante 3 días. Tiene un coste de 29€ (tarifa de 2026), lo que supone un ahorro del 56%.
  • Meraviglia: mismo acceso, pero válida durante 10 días. El precio es de 48€ (tarifa de 2026), quedan el ahorro máximo en un 28%.
Lucca VisitCard

¿Qué incluye la Lucca VisitCard? Pues prácticamente todo lo importante de Lucca: la Torre Guinigi, el Orto Botánico, la Casa Natal de Puccini, los museos nacionales, la Catedral, la Domus Romana… A poco que tengáis un mínimo de curiosidad, os valdrá la pena.

¿Dónde se compra? Se puede adquirir tanto en la oficina de turismo como en todos los edificios asociados. Además, va en un formato chulísimo: una especie de tarjetero que se despliega y se convierte en mapa.

Qué ver en Lucca, una gran sorpresa toscana

¿Merece la pena? Sin lugar a dudas. Nosotros estuvimos media jornada en Lucca y nos dio tiempo a ver un montonazo de cosas. Sin duda os la recomendamos, ya que es una forma fácil y sencilla de acceder a los principales puntos de interés de Lucca.

Turismo en Lucca: 25 visitas imprescindibles

Porta Elisa

Como hemos dicho en la introducción, Lucca conserva su recinto amurallado renacentista. Todo lo que os vamos a enseñar a lo largo de estas líneas está en su interior, ya que es un conjunto alucinante. La entrada deberíais hacerla por Porta Elisa, su acceso oriental. Fue abierta en el siglo XIX y su nombre está puesto en honor a Elisa Bonaparte, la hermanísima de Napoleón. Pese a ser un añadido moderno, no pierde ni un ápice de encanto. Aprovechamos para recomendaros que aparquéis en sus inmediaciones, ya que hay muchas calles en las que hacerlo de manera gratuita.

Porta Elisa, Lucca

Villa Bottini

Al poco de cruzar la Porta Elisa os toparéis con Villa Bottini. Hasta el momento parece un recorrido temático sobre la hermana de Napoleón, ya que en esta antigua villa renacentista estuvo residiendo durante algún tiempo. Hoy en día tanto el palacio como sus jardines son utilizados para eventos culturales, tales como conciertos o exposiciones temporales. Cuando no hay nada solo se puede ver desde fuera, como nos pasó a nosotros.

Villa Bottini, Lucca

Iglesia de San Francisco

Un poquito más adelante se encuentra la Iglesia de San Francisco. Tiene la clásica fachada toscana, combinando franjas blancas y negras. Tiene ciertos paralelismos con la ya mencionada Villa Bottini, ya que en la actualidad comparte su uso religioso con el cultural. No es raro encontrase exposiciones o conciertos en su interior, sobre todo en la temporada de verano.

Iglesia de San Francisco, Lucca

Museo Nacional de Villa Guinigi

El principal museo de arte de Lucca es el Museo Nacional de Villa Guinigi. Se encuentra en la antigua residencia de la familia que le da nombre y es un espacio clave para entender la historia de la ciudad. En su interior hay un sinfín de piezas de todas las épocas, con especial protagonismo de los periodos etrusco, romano y medieval.

Jardín Botánico (Orto Botanico di Lucca)

Rápidamente llegamos a uno de nuestros espacios favoritos de la ciudad: el Jardín Botánico de Lucca (Orto Botanico di Lucca). La entrada cuesta 9€ por persona (tarifa de 2026), pero está incluida en la Lucca VisitCard. ¿Qué podemos decir? A nosotros nos pareció una maravilla.

Se trata de un remanso de paz fundado en el primer cuarto del siglo XIX. Es uno de los sitios más tranquilos de Lucca, algo de agradecer ya que algunas calles son puro ajetreo. En sus caminos y senderos podréis contemplar especies vegetales de todo tipo: árboles con más de 200 años, plantas medicinales, ejemplares exóticos procedentes de todo el mundo…

Jardín Botánico (Orto Botanico di Lucca)

Es un sitio muy bucólico, de esos que hay que disfrutar con calma. Las plantas son acompañadas de esculturas, hay un laguito pequeño, ponen música de fondo y, en general, todo está encaminado al disfrute del viajero.

Tienen algunos invernaderos que abren estacionalmente. Quizá la zona que más nos gustó de esas fue una pequeña nave repleta de suculentas. De repente no estábamos en la Toscana, sino paseando por un desierto propio del far west.

Puerta de San Gervasio

Lucca tiene varios anillos dentro de su perímetro amurallado. Hasta este punto solo se van visto las cosas más pegadas al recinto exterior, pero llegados hasta aquí tocaría seguir profundizando. La mejor manera es hacerlo franqueando la Puerta de San Gervasio, uno de los accesos más antiguos a la ciudad. De hecho, formaba parte de las murallas medievales.

Puerta de San Gervasio, Lucca

Piazza Santa María Foris Portam

Así, pasaréis en seguida por la Piazza Santa María Foris Portam. Es uno de esos enclaves en los que es posible disfrutar de la vida cotidiana en medio de todo el caos propio del turismo. En una esquina hay una pequeña iglesia (con el mismo nombre que la plaza) bastante mona.

Piazza Santa María Foris Portam, Lucca

Además, en la plaza encontraréis algunos establecimientos interesantes. El más mítico es la Trattoria da Nonna Clara, que ofrece una estampa que ya se ha convertido en un clásico en la ciudad. Y es que en uno de sus escaparates podréis ver cómo elaboran pasta a mano, como se ha hecho toda la vida.

Torre Guinigi

Vamos ahora con uno de los grandes emblemas de Lucca. La Torre Guinigi es una de esas casas-torre familiares que tanto se dan en la Toscana. Tiene algo más de 44 metros de alto y tiene una característica que le hace única. Eso sí, para descubrirla tendréis que subir hasta su azotea. Antes de eso, os anticipamos que hay que pagar 5€ por subir (eso o tener la Lucca VisitCard, ya que está incluida). Una vez paséis por la taquilla, os tocará poneros a subir peldaños.

Torre Guinigi, Lucca

Cuando lleguéis arriba, veréis que la Torre Guinigi esconde una sorpresa: ¡un jardín en la azotea! Es algo que nosotros hasta ese punto no habíamos visto y tampoco hemos vuelto a ver, por lo que tiene pinta de que es muy poco común. La leyenda dice que se plantaron unas encinas porque sus propietarios querían superar a la vecina Torre delle Ore, que es algo más alta. Otros aseguran que simplemente están allí como símbolo de distinción, ya que así la torre se hacía mucho más fácil de identificar. Pensad que hoy quedan unas poquitas, pero antaño era común que cada ciudad toscana tuviese más de cien.

Sea como fuere, desde lo alto de la Torre Guinigi hay unas vistas espectaculares de Lucca. La subida merece muchísimo la pena, tanto por lo fotogénico de su jardín colgante como por la panorámica que ofrece.

Museo del Motore a Scoppio Barsanti e Matteucci

Justo detrás de la torre hay un museo muy de nicho, de esos que reciben pocas visitas pero que fascinan a su público objetivo. Nos referimos al Museo del Motore a Scoppio Barsanti e Matteucci, un espacio dedicado a los inventores del motor de combustión. Le dan nombre el sacerdote Eugenio Barsanti y el ingeniero Felice Matteucci (este último oriundo de Lucca), que juntos consiguieron crear el primer motor de su clase.

Museo del Motore a Scoppio Barsanti e Matteucci

Plaza del Anfiteatro

Llegó el momento de ir al paisaje urbano más emblemático, pintoresco y concurrido de Lucca. La Plaza del Anfiteatro (en italiano Piazza dell’Anfiteatro) es la principal seña de identidad de la ciudad. Su característica forma elíptica se debe a que fue construida, tal y como su propio nombre indica, sobre las ruinas del antiguo anfiteatro romano. Lo que había surgido en el siglo II fue reaprovechado en la Edad Media para crear una gran plaza, cuyo acceso se hace por unos pocos arcos.

Plaza del Anfiteatro, Piazza dell'Anfiteatro, Lucca

Aunque con el tiempo fueron surgiendo algunas construcciones (almacenes, polvorines y demás), en el siglo XIX el arquitecto Lorenzo Nottoli planteó despejarla y que volviese a tener una esplanada gigante en su interior. Este nuevo espacio fue utilizado para la realización de un mercado durante más de cien años.

En la actualidad, la Plaza del Anfiteatro es un lugar absolutamente mágico. A la belleza de sus edificios se le suma que en cada planta baja hay una tienda o un restaurante. Se crea así un paisaje ruidoso, caótico y divertido: gente de todas partes, música italiana de fondo, ambiente alegre…

Las fotos ya anticipan que estamos hablando de una joya. Sin embargo, quedamos muy sorprendidos por lo que allí nos encontramos. La experiencia fue alucinante, hasta el punto de que acabamos pasando varias veces por la plaza.

Via Fillungo

Desde la Plaza del Anfiteatro fuimos a la Via Fillungo, otro de los grandes atractivos turísticos de Lucca. Es su principal calle comercial, la clásica arteria urbana repleta de tiendas y restaurantes. Lleva teniendo ese uso desde tiempos medievales, lo cual se traduce tanto en su estrecho planteamiento como en la disposición de sus edificios.

Via Fillungo, Lucca

La Via Fillungo es muy ajetreada, por eso va tan bien que existan espacios tan tranquilos en otra zona de la ciudad. Preparaos para el bullicio, pues prácticamente a cualquier hora del día hay un constante ir y venir de personas. Respecto a los comercios y los restaurantes de la zona solo podemos decir cosas buenas. Hay de todo, se respira autenticidad y será difícil que salgáis de allí sin aligerar un poco la cartera.

Basílica de San Frediano

A pocos pasos de allí está la curiosa Basílica de San Frediano, cuyos orígenes se remontan al siglo VI. No obstante, el edificio actual data de una profunda reconstrucción del siglo XII. Su elemento más característico lo encontraréis en la fachada, que está rematada por un mosaico pentagonal en el que se representa la Ascensión de Cristo. Llamativo a más no poder.

Basílica de San Frediano, Lucca

La visita a su interior está incluida en la Lucca VisitCard. Es cierto que por dentro no impresiona tanto, pero precisamente su encanto reside en que es un templo convencional. Si queréis ver cómo son las iglesias de esta zona de la toscana, sin duda es el lugar adecuado al que entrar.

Palazzo Pfanner

Lucca está llena de palacios y edificios nobles. Ya os hemos enseñado las villas Bottini y Guinigi, pero no deberíais perderos el Palazzo Pfanner. Es una de las grandes construcciones barrocas de la ciudad, la cual forma además parte del imaginario colectivo italiano. Y es que en sus jardines se han grabado un montón de películas míticas, como Retrato de una Dama (con Nicole Kidman y John Malkovich), Il Marchese del Grillo (dirigida por Mario Monicelli) o Arrivano i Bersaglieri (de Luigi Magni).

Domus Romana de Lucca

Seguimos explorando el pasado de la urbe, en este caso visitando la Domus Romana de Lucca. El nombre da lo que promete, ya que en su interior encontraréis los restos de una antigua casa de época romana. El acceso está incluido en la Lucca VisitCard.

No es una visita por libre. Nada más llegar, os pondrán un vídeo contando cómo se hallaron estos restos y cómo se pusieron en valor. Según termine, el guía os enseñará los diferentes espacios de la domus y os contará todo tipo de anécdotas sobre la época. Hay algunos paneles informativos y piezas expuestas en vitrinas, pero todo lo fían a la conversación con el guía. Dicho de otro modo: si no habláis italiano, os lo podéis ahorrar.

Piazza Salvatore

Si la Plaza del Anfiteatro era caótica y animada, su contrapunto caótico y relajado es la Piazza Salvatore. No es que esté escondida, pero lo cierto es que apenas pasan turistas por ella. Y es una pena, ya que se trata de uno de los espacios urbanos más auténticos de Lucca. ¡No os la perdáis!

Piazza Salvatore, Lucca

Torre delle Ore

Tampoco deberíais perderos la Torre delle Ore. Su nombre viene dado por el reloj original que todavía se conserva (por eso es la Torre de las Horas). Sus 50 metros de altura hacen de ella la más alta de la ciudad, lo cual dice mucho del poder y la influencia que sus propietarios originales (la familia Quartigiani) tenían).

Torre delle Ore, Lucca

El acceso está incluido con la Lucca VisitCard. Sus 207 escalones de madera suponen un reto a nivel físico, ya que el ascenso es más duro de lo normal. Es una escalera estrecha, oscura y empinada: sin duda ha mantenido su esencia medieval. Sin embargo, el esfuerzo será más que recompensado.

En lo alto encontraréis el mecanismo del reloj y las campanas, pero también unas maravillosas vistas a los sobrios edificios de tejados rojos que rodean a la torre. Posiblemente la otra se lleve todos los focos, ya que el jardín de la Torre Guinigi es muy pintoresco, pero a nosotros nos pareció más auténtica esta.

Piazza San Michele y Chiesa di San Michele in Foro

Cambiamos las alturas por la Piazza San Michele, en cuyo interior podéis encontrar la Chiesa di San Michele in Foro. El nombre de la iglesia viene dado porque el lugar era originalmente el foro romano, pero ya se sabe que la Edad Media fue un tiempo de reaprovechamiento. La fachada del templo está repleta de esculturas, todas ellas con un montón de historias y leyendas. Se dice que uno de los ángeles sujeta un enorme diamante con los dedos.

Piazza San Michele y Chiesa di San Michele in Foro, Lucca

Casa Natal de Giacomo Puccini

Y, hablando de joyas, en Lucca vino al mundo uno de los grandes maestros de la música universal. No podéis pasar por la ciudad sin ir a visitar la Casa Natal de Giacomo Puccini, el compositor de ópera más grande de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Reconocido unánimemente como un visionario, obras como Tosca o La Bohème consiguieron que se le considerase el sucesor de Verdi. ¿Qué decir del mítico Nessun Dorma? Versionado incluso por grupos de heavy metal como Manowar o Mägo de Oz, a día de hoy se sigue utilizando hasta en anuncios de radio para vender motosierras.

Casa Natal de Giacomo Puccini

El caso es que se conserva el hogar en el que Puccini vino al mundo, exponiéndose tanto objetos relacionados con su juventud como con su producción artística. Respecto a esto último, se pueden ver trajes, partituras, carteles y un montón de cosas más para poner en valor la obra del compositor.

Las entradas se compran en una pequeña placita, pero no esperéis un museo. El edificio sigue en uso: se entra por un portal y hay que subir unos escalones hasta llegar a la vivienda en la que Puccini vino dio sus primeros pasos. Os aseguramos que merece muchísimo la pena, incluso aunque no os guste nada la música.

Palazzo Mansi

El Palazzo Mansi también ha de ser mencionado. Es otra de las construcciones nobles de Lucca, con unos interiores decorados al extremo. Si os gusta conocer cómo vivían las élites de los siglos precedentes en Italia, sin duda este es el lugar al que tenéis que ir.

Puerta de Santa Ana

El hecho de que la zona histórica de Lucca siga contenida en un recinto amurallado completo hace que constantemente el viajero se vaya topando con él. Así, nuestro paseo nos llevó al extremo oriental de la urbe, lo cual se tradujo en visitar la coqueta Puerta de Santa Ana.

Antigua Ceca de Lucca

Justo detrás de ella está el Museo Antica Zecca di Lucca. Dicho de otro modo: todavía es posible visitar la antigua casa de la moneda de Lucca. Es una de las más antiguas de Europa, ya que entró en funcionamiento en el año 650. Estuvo en activo durante más de un milenio, ya que operó hasta 1843. De hecho, en tiempos recientes ha sido activada de nuevo, aunque en este caso con fines pedagógicos. El acceso está incluido en la Lucca VisitCard.

Antigua Ceca de Lucca, Antica Zecca

Piazza Napoleone, Piazza del Giglio y Palacio Ducal de Lucca

De vuelta a intramuros, la conjunción entre la Piazza Napoleone y la Piazza del Giglio nos pareció una maravilla. Es el espacio urbano más amplio de la ciudad, siendo a la vez reflejo del poder político en época napoleónica. En ellas destaca fundamentalmente el Palacio Ducal de Lucca, antigua sede de poder.

Piazza Napoleone, Lucca

Chiesa dei Santi Giovanni e Reparata

Fuimos apurando lo que tenía la ciudad para nosotros, pero todavía nos quedaban unas cuantas visitas top por hacer. La primera de ellas fue la Chiesa dei Santi Giovanni e Reparata, un templo cuyo acceso está incluido en la Lucca VisitCard.

Chiesa dei Santi Giovanni e Reparata

Se puede visitar la iglesia como tal, no diremos que no, pero el interés se nos fue a dos puntos muy concretos. Por un lado, en el subsuelo conserva unos restos arqueológicos alucinantes. El pasado de Lucca emerge prácticamente en cualquier parte, pero aquí lo hace con una fuerza fuera de lo normal.

Por otro lado, con la entrada está incluida la subida a la torre. Es cierto que ya habíamos disfrutado de otras panorámicas antes en Lucca, pero hay que subir siempre que se tiene ocasión. Esta ofrece una perspectiva también de lo más interesante.

Catedral de San Martín

Al ladito está la Catedral de San Martín. Dejamos para el final el principal templo de la ciudad por cómo estábamos haciendo el recorrido, pero obviamente sería un crimen irse de allí sin hacer la visita. La entrada está incluida en la Lucca VisitCard. Su curiosísima fachada asimétrica es una carta de presentación excelente, en la cual destaca un laberinto lleno de significado y simbolismo.

Catedral de San Martín, Lucca

Por dentro es una maravilla también. Es literalmente un museo de arte sacro, ya que en su interior hay obras de autores de la talla de Nicola Pisano, Tintoretto o Domenico Ghirlandaio. Es una visita obligatoria, perfecta para rematar todo lo que estábamos viendo en este maravilloso destino.

Murallas de Lucca

Todo llega a su fin. En este caso, para nosotros terminar con Lucca también suponía que finalizaba el viaje por la Toscana. Eso hizo que nos sobrase una horita larga antes de tener que volver al aeropuerto, la cual empleamos de maravilla recorriendo las Murallas de Lucca. Resulta que la parte alta del recinto amurallado hace las veces de parque elevado, el cual se puede recorrer tanto a pie como en bicicleta.

Murallas de Lucca

Es un sitio estupendo, de esos que se quedan grabados en el corazoncito. Uno de los paseos más agradables que podemos recordar, disfrutando sin prisas de la sensación de haber hecho un viaje increíble. Hacedle hueco en vuestra planificación, ya que es un sitio mágico.

Mapa turístico de Lucca

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