Qué ver en los Princes Street Gardens de Edimburgo

Ubicados entre la Old Town y la New Town, los Princes Street Gardens son uno de los jardines más emblemáticos de la ciudad de Edimburgo. Es una zona verde enorme, repleta de cosas para ver y en la que pasan cosas los 365 días del año. Vamos, que estáis ante una de esas visitas imprescindibles de la capital de Escocia.

Cuando las flores derrotan a la contaminación

La historia de los Princes Street Gardens pone la resiliencia en un lugar protagonista. Estos jardines fueron creados en la década de 1820, transformando para siempre la ciudad. Hasta entonces, allí había un lago que se encontraba en un estado deplorable, ya que era donde se vertían las aguas residuales de la Old Town. También era famoso por episodios relacionados con la brujería e incluso porque los criminales de la ciudad arrojaban allí cadáveres de tanto en cuando. Era lo que se conocía como Nor Loch.

Cuando se procedió a desecar ese lugar infame, los habitantes de Edimburgo se encontraron con que tenían ante sí 150.000 metros cuadrados a su disposición. Y los utilizaron de la mejor manera posible, ya que crearon unos jardines absolutamente espectaculares que se convirtieron en el epicentro de la vida social de la ciudad desde su primer día.

Aunque cualquier ocasión es buena para visitar estos jardines, tenemos que destacar claramente dos épocas del año. En primer lugar, el verano: en los meses cálidos del año, este lugar pasa a ser absolutamente increíble. Luminoso como pocos, ofrece unas vistas espectaculares del castillo y enormes praderas de césped en las que disfrutar del buen tiempo.

Sin embargo, ojito con el invierno. Y es que en los Princes Street Grandes se instala Winter Wonderland, el principal mercado navideño de Edimburgo. Desde finales de noviembre hasta finales de diciembre os esperan allí atracciones, pistas de patinaje, puestecitos en los que comprar artesanía y un montón de casetas en las que disfrutar de comida de todos los tipos.

Ruta por los Princes Street Gardens

Sin embargo, como ya hemos dicho, los Princes Street Gardens son un acierto los 365 días del año. Es increíble la cantidad de cosas que se pueden ver y hacer en una misma zona verde.

Antes de hablar de elementos concretos, vamos con lo general: estos jardines son una auténtica maravilla. Pasear por ellos os asegurará ver un montón de ardillas, relojes hechos con flores, banquitos de madera preciosos (financiados por los habitantes de la ciudad), cientos de especies vegetales distintas y gente procedente de todas partes. Vamos, que merece la pena perderse por allí.

Por el contrario, si preferís ir a tiro hecho, hay algunas cosas que no deberíais perderos. Una de ellas es el Monumento a Walter Scott o Scott Monument, una construcción victoriana erigida tras el fallecimiento del mítico escritor. Es conocido coloquialmente como «cohete gótico».

En los Princes Street Gardens hay muchos otros monumentos y estatuas, ya que son muchas las personalidades a las que se les ha rendido aquí homenaje: David Livingstone, Adam Black, Allan Ramsey… ¡incluso a un oso! Sí, en la II Guerra Mundial las tropas polacas adoptaron a Wojtek, un oso que acabó viviendo en el Zoo de Edimburgo.

La lista de cosas para visitar es enorme. No os vayáis de allí sin ver la Fuente Ross, el Kiosko de Música o la Casa del Jardinero. Incluso, si vais con niños tampoco os perdáis el enorme parque infantil con forma de castillo.

Podéis hacer una ruta por los jardines, más o menos en una hora lo veréis todo. Sin embargo, nosotros os recomendamos ir allí y pasear sin rumbo, pues sin querer os irán apareciendo los diferentes puntos de interés. Y si no lo hacen da igual, pues al fin y al cabo estaréis disfrutando de unas vistas maravillosas de la Old Town.

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