Liverpool es una de las ciudades más famosas del mundo. A ello contribuyen tanto The Beatles como su poderoso equipo de fútbol, pero obviamente la urbe no solo vive de aportes a la cultura pop contemporánea. En este destino podréis encontrar un montón de edificios interesantísimos, muchos museos, dos catedrales increíbles, un complejo de muelles y almacenes que es Patrimonio de la Humanidad e infinitas sorpresas más.

Tabla de contenidos
Introducción: música y fútbol a orillas del río Mersey
Ubicada a orillas del río Mersey, Liverpool fue fundada como villa en el año 1207 y permaneció como tal hasta 1880 (cuando fue declarada ciudad). En la actualidad tiene medio millón de habitantes, aunque se calcula que podría ser más del doble si se considera toda su área metropolitana.

Tras unos orígenes humildes, la ciudad creció muchísimo gracias a su animado puerto. En el siglo XVIII era uno de los grandes centros comerciales del norte de Europa, siendo una de las referencias para importaciones y exportaciones de todo tipo de mercancías. Fruto de ello es uno de los iconos modernos de la urbe, el lamb banana: una mezcla entre cordero y plátano en honor a la compraventa de ambos productos que históricamente se dio en sus muelles.

Sin embargo, cuando realmente pasó a formar parte del imaginario colectivo internacional fue en el siglo XX. A ello contribuyeron el surgimiento de The Beatles (la que para muchos es la mejor banda de todos los tiempos) y los éxitos deportivos del equipo de fútbol que lleva el nombre de la ciudad.

Hoy en día Liverpool vive volcada en el turismo. Conectada con todo el continente europeo gracias a diferentes compañías low cost, es un destino perfecto para una escapada de fin de semana. Hay mucho que ver y hacer en la ciudad, tal y como os vamos a enseñar a lo largo de las siguientes líneas.
Turismo en Liverpool
Catedral Metropolitana de Liverpool
Empezamos el recorrido por la ciudad en la magnífica Catedral Metropolitana de Liverpool, un edificio absolutamente increíble. Abre desde las 7:30 de la mañana, por lo que también es un buen inicio por cuestiones operativas.

Construida en la década de los 60 del siglo XX, se trata de una de las catedrales más vanguardistas del mundo entero. Tiene planta circular, aunque en pleno centro dispone de una torre que hace que tenga una forma de lo más peculiar.

Haced lo posible por visitarla por dentro, ya que es interesantísima. Conviene acceder a ella y dar la vuelta por completo, aprovechando diferentes graderíos para ganar algo de altura y poder contemplarla desde distintos puntos de vista.
Knowledge Quarter
La catedral se encuentra en el corazón del Knowledge Quarter, un barrio postindustrial lleno de dependencias de la universidad de la ciudad. En él también hay museos ubicados en edificios de época victoriana (como el Victoria Gallery & Museum), un montón de instituciones relacionadas con la medicina (como el Royal Liverpool University Hospital) o construcciones vanguardistas. En resumen, el típico barrio modernito y con ambiente universitario.

St Luke’s Bombed Out Church
Caminando por allí fuimos a parar a St Luke’s Bombed Out Church. Es algo así como el esqueleto de una iglesia anglicana del siglo XIX, la cual fue seriamente dañada durante los bombardeos a la ciudad efectuados por la aviación nazi en 1941. Desde entonces, lo que quedó en pie se ha transformado en un símbolo de resistencia y resiliencia.

En la actualidad, St Luke’s Bombed Out Church es uno de los espacios multiusos más interesantes de Liverpool. En su interior se celebran todavía oficios religiosos, pero también conciertos e incluso mercadillos. De hecho, cuando nosotros fuimos estaban vendiendo productos de artesanía local.


Chinatown
Al igual que muchas otras ciudades del Reino Unido, Liverpool también cuenta con su propio Chinatown. En este caso, lo mejor es que vayáis directamente a ver el arco imperial que hay en Nelson Street. Es famoso por ser el arco chino más grande del mundo fuera de su país de origen, habiendo sido regalado por Shanghái en el año 2000. Tiene 13,5 metros de altura y en su decoración se pueden contar hasta 200 dragones.

Más allá del arco, el barrio tiene todo lo que cabría esperar: restaurantes chinos, supermercados con infinitos productos asiáticos, centros culturales, escuelas en las que aprender tai chi o danzas tradicionales… No es que sea el Chinatown más grande del universo, pero merece la pena pasar por allí.


The Beatles Story Museum
Las partes más interesantes de Liverpool están junto a la orilla del río Mersey. Por eso, rápidamente nuestros pasos se encaminaron hasta allí. La primera parada fue en The Beatles Story Museum, uno de los museos más divertidos de la ciudad. Tal y como su nombre indica, se trata de una exposición protagonizada por el grupo de música más célebre de la ciudad.

A lo largo de diferentes salas, se hace un repaso a la historia de The Beatles. Empieza en los orígenes (prácticamente describiendo cómo se conocieron los miembros del grupo) y termina incluso después del final de la banda, contando qué han hecho sus integrantes con sus carreras en solitario.


Como suele ser habitual, lo importante es más el viaje que el destino. Así, podréis ver cientos de objetos relacionados con el grupo: ropas, partituras, instrumentos… También hay un montón de audiovisuales, proyectados a lo largo de sus salas o en la audioguía que dan junto con la entrada.


Sin embargo, lo que nos pareció más espectacular es que en The Beatles Story Museum se han recreado algunos de los espacios más importantes de la trayectoria de la banda. Se pueden visitar réplicas de The Cavern Club, de estudios de grabación, hay portadas a tamaño real, entraréis en el mítico submarino amarillo e incluso podréis asomaros a la azotea en la que todo acabó.

La visita dura una hora aproximadamente. Hacednos caso: es una parada imprescindible en Liverpool, seáis fans de la banda o no. El impacto del cuarteto ha sido tan grande en nuestro tiempo que merece la pena aunque solo sea por ampliar cultura popular.
Royal Albert Dock
El museo de The Beatles está justo al lado del Royal Albert Dock, uno de los grandes atractivos turísticos de la ciudad. Se trata de un conjunto de muelles y almacenes inaugurado a mediados del siglo XIX, siendo la primera estructura de todo el Reino Unido construida con hierro fundido, ladrillos y piedra. Dicho de otro modo: no utilizaba madera, así que se el consideró el primer conjunto de almacenes de todo el mundo que era resistente al fuego. Hay que decir que el royal es un añadido del año 2018, cuando la reina de Inglaterra le condeció una Carta Real a modo de reconocimiento.

El Royal Albert Dock es el paisaje urbano más reconocible de Liverpool. Sus ladrillos rojos antaño sirvieron para guardar todo tipo de materiales (algodón, té, seda, azúcar, tabaco…), mientras que en la II Guerra Mundial fue una de las principales bases de la Flota Atlántica Británica. Poco a poco fue cambiando su uso comercial por uno turístico, siendo en la actualidad una zona súper visitada.


Y es que hoy en día en estos muelles hay de todo: restaurantes, tiendas, museos como el que os hemos enseñado… Tanto es así que su aportación fue clave para la declaración de Liverpool como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este galardón vino a reconocer su singularidad como Ciudad Marítima y Mercantil, en cuyo entramado el Royal Albert Dock es imprescindible.

Merece la pena pasar por allí a diferentes horas del día. Es una zona absolutamente fascinante, llena de sorpresas y de lo más inspiradora.
Museum of Liverpool
Liverpool es una ciudad en constante cambio. En su centro histórico siempre hay sitio para nuevas sorpresas, siendo un ejemplo excelente el Museum of Liverpool. Esta institución fue inaugurada en el año 2011, siendo emplazada en un edificio vanguardista que ya se ha convertido en uno de los principales referentes del skyline de la urbe. Lleva el sello del estudio de arquitectura 3XN, que brindó a la ciudad una construcción increíble. En la actualidad recibe un millón de visitantes al año, siendo el vigésimo museo más visitado de toda Gran Bretaña.

River Explorer Cruise
Una actividad muy interesante para conocer Liverpool desde otro punto de vista es darse un paseíto en barco. Para ello está el River Explorer Cruise, un crucero que dura aproximadamente una hora y que os permitirá surcar las aguas del río Mersey.

Sale cada hora y tiene un coste de 13 libras por persona (precio de 2025). Podéis navegar tanto en las cubiertas exteriores como refugiados en su interior, disfrutando de una bebida caliente servida a bordo. En cualquier caso lo haréis acompañados de explicaciones (en inglés) sobre los diferentes edificios que irán surgiendo en vuestro horizonte.

No es que seamos los mayores fans del mundo de los paseos en barco, pero tenemos que reconocer que esta experiencia nos gustó mucho. Liverpool es una ciudad volcada a su orilla, por lo que en ella están algunos de sus edificios más interesantes. Por eso, resulta especialmente recomendable echarse al agua y así poder contemplar la urbe con algo de perspectiva.
Las Tres Gracias
Precisamente, desde el agua podréis disfrutar a la perfección de Las Tres Gracias. Así es como se conocen tres icónicos edificios que están junto a las aguas del río Mersey. Nos referimos a:
- Royal Liver Building: en sus dos torres están los Liver Birds, dos aves míticas que son el icono de Liverpool. También tienen dos relojes gigantes.
- Cunard Building: una mole construida a comienzos del siglo XX, sede de la compañía naviera que le da nombre.
- Port of Liverpool Building: en este caso hablamos de una joya neobarroca, la cual refleja a las mil maravillas el esplendor que se vivió en Liverpool a comienzos de la centuria pasada.

The British Music Experience
Contemplad los edificios anteriores de lejos, pero también de cerca e incluso por dentro. Eso nos lleva a hablaros de The British Music Experience, un museo que también nos encantó. En origen fue una exposición temporal londinense sobre la música pop rock británica, pero tuvo tanto éxito que años después volvió de manera permanente en Liverpool. ¿Qué mejor escenario que la ciudad de The Beatles para rendir homenaje a la música?

Hablamos de una experiencia inmersiva a más no poder. Cuenta con un recorrido lineal que hace un repaso a las diferentes épocas de la música británica, empezando tras la II Guerra Mundial y llegando a nuestros días. En las diferentes zonas veréis objetos, paneles informativos y todo tipo de audiovisuales. Como no podía ser de otro modo, la parte sonora tiene un gran protagonismo.


En el centro de la sala hay una especie de escenario gigante, en el cual se proyectan conciertos míticos cada media hora. Además, al final hay un simulador de baile y una zona en la que podréis interactuar con diferentes instrumentos musicales: baterías, guitarras, teclados… ¡incluso hay un estudio para grabar vuestra propia voz!

A nosotros nos gusta mucho la música y nos pareció una parada imprescindible. Sin embargo, estamos seguros de que lo disfrutará cualquier tipo de viajero, incluso aquellos que no pagan religiosamente el Spotify premium.
Estatua de The Beatles
Antes de meternos de lleno en el centro de Liverpool, todavía queda una sorpresita en la zona pegada a las aguas del río Mersey. Más o menos entre la terminal de la que salen los cruceros y el Museo de Liverpool se encuentra la Estatua de The Beatles, uno de los puntos más fotografiados de la ciudad. Es un añadido reciente, ya que no fue inaugurada hasta 2015. Sin embargo, con ella no solo se conmemoraron los 50 años desde el último concierto del grupo en la ciudad, sino que además se le regaló otro gran icono turístico. A cualquier hora encontraréis turistas haciéndose fotos junto a John y compañía, en un conjunto escultórico repleto de detalles que solo los fans más acérrimos sabrán identificar.

Church of Our Lady and St Nicholas
No muy lejos de allí, aunque ya encaminándonos al centro, está la Church of Our Lady and St Nicholas. Hablamos de una zona que lleva teniendo significado religioso desde la más profunda Edad Media, aunque el edificio actual bebe mucho de reformas y añadidos entre los siglos XVII y XX. Durante 55 años (de 1813 a 1868) fue el edificio más alto de la ciudad.

Es una iglesia sencilla pero a la vez muy interesante. Merece la pena contemplar su exterior, entrar a verla por dentro y también pasear por el jardín anexo. Puede que hoy en día viva a la sombra de las dos enormes catedrales de Liverpool, pero en nuestra opinión es una parada obligada.
The Cavern Quarter
Y, tras este momento de recogimiento, vamos al mogollón. Liverpool es una de las grandes potencias británicas en lo que a nightlife se refiere, y de ello se encarga inequívocamente The Cavern Quarter. Es una zona divertida, intensa, tremenda: cualquier apelativo se va a quedar corta. No es muy grande, pues apenas se reduce a unas pocas calles, pero en ella hay una increíble concentración de pubs míticos.

Allí podéis ver The Cavern (una réplica del original y previo pago de 5 libras, peor The Cavern al fin y al cabo). También hay otros clubs míticos como The Grapes, así como añadidos modernos que rinden homenaje a The Beatles. En prácticamente todos ellos podréis disfrutar de ríos de cerveza, de karaokes, de mamarrachos y mamarrachas que se han pasado con las copas, de comida de esa que sale blanda de vuestro organismo, de despedidas de soltera y de todo aquello que se requiere para una noche memorable.


La influencia de The Beatles en el barrio es superlativa. De ello se encargan grandes hitos como la estatua de John Lennon (justo al lado de The Cavern) o la de Eleanor Rigby (en una calle lateral). Sin embargo, también viven del fenómeno pubs y tiendecitas que buscan rascar algunas libras tirando de nostalgia.

Hay que pasar por The Cavern en dos momentos. Por el día, porque podréis disfrutar de su magnífica arquitectura y de las coloridas fachadas de los pubs, en una experiencia que os recordará ligeramente al mítico Temple Bar de Dublín. Sin embargo, también se requiere un paseo nocturno para que entendáis bien su dimensión. No nos referimos necesariamente a que vayáis a tomar algo (aunque sería buena idea), sino a que veáis el absoluto desfase que hay cualquier día de la semana.
St John’s Gardens y alrededores
Una vez hayáis transitado por el despiporre, la mejor manera de volver a tonos más sosegados es pasar por los coquetos St John’s Gardens. Es uno de los grandes espacios verdes de la ciudad, tanto por lo bonito que es pasear por él como por ser una especie de hub cultural.

Muchos viajeros pasan de largo por aquí, ya que la Liverpool Lime St Station está justo al lado. Sin embargo, merece la pena pararse y echar un ojo a sus alrededores: el World Museum, la Walker Art Gallery, la Central Library o el majestuoso St George’s Hall son motivos más que suficientes para hacerlo.

La Columna de Wellington, con sus 40 metros de altura, también es uno de los motivos por los que os recomendamos ir hasta allí.
Bold Street
No solo de sus puertos, sus iglesias y su música vive Liverpool. También hay tiempo para hacer algo de shopping, como en cualquier otra gran ciudad europea. Aunque todo el centro está repleto de tiendas, cafeterías y demás lugares en los que dejarse un buen puñado de libras, sin duda hay una referencia clara. Esa es Bold Street, una larga y bonita arteria comercial por la que da gusto pasear a cualquier hora del día.

Si lo vuestro es caminar por este tipo de sitios, anotadla bien en vuestro plan de viaje. A poco que la recorráis y exploréis las paralelas y adyacentes, disfrutaréis de una experiencia de categoría.
Catedral de Liverpool y St James Mount and Gardens
La hemos mencionado de pasada algunas veces ya, pero todavía no nos habíamos metido de lleno en la Catedral de Liverpool. Si la Metropolitana es católica, la protagonista de estas líneas es anglicana. No esperéis un templo más, ya que se trata de una enorme maravilla de arenisca roja que os dejará sin palabras. Es uno de los edificios neogóticos más impresionantes en los que hemos estado nunca, llevando a la máxima expresión la arquitectura nostálgica del siglo XX.

Es la catedral más grande de Reino Unido, con una torre de más de 100 metros de alto. El interior está a la par, con un órgano de más de 10 000 tubos (también el más grande de tierras británicas) e infinitos detalles. Nosotros salimos tan impresionados que le hemos dedicado un post aparte, hablando de todos y cada uno de sus detalles.

Además, la parte majestuosa convive a las mil maravillas con una mucho más terrenal. Y es que la Catedral de Liverpool está al lado de St James Mount and Gardens, un antiguo cementerio que posteriormente fue reconvertido en parque. El lugar más bucólico y romántico de la ciudad, sin duda un sitio perfecto para desintoxicarse del bullicio y dedicarse unos minutos de tranquilidad.

Ruta de The Beatles
¡Ah! Y no queremos dejar pasar esta guía de viaje sobre Liverpool sin desarrollar un poco más su relación con su banda más icónica. Nosotros aprovechamos nuestro paso por allí para hacer una ruta de The Beatles, yendo a ver sus espacios más representativos e influyentes.

De todo lo que hay en el centro ya os hemos ido hablando: The Beatles Story Museum, las estatuas, los pubs míticos de The Cavern Quarter… Sin embargo, la auténtica chicha está en el extrarradio. Ya sea a pie, en autobús o tirando de Uber, en los alrededores hay un montón de espacios que harán las delicias de los fans.


Se puede visitar la mítica Penny Lane, una calle a la que el grupo rindió homenaje y que sintetiza a la perfección lo que es la vida en un humilde rinconcito de Liverpool. Muy cerquita tenéis Strawberry Fields, las casas de infancia de los miembros del grupo, un cementerio en el que está la tumba de Eleanor Rigby y muchas más cosas.

Se da la circunstancia de que todo esto está de camino al aeropuerto, así que puede ser una buena idea dejar esta parte de la ciudad para el final de la jornada y que poco a poco os vayáis acercando al final del viaje. Si queréis ampliad información, id al post que hemos hecho sobre esta ruta. Allí tenéis la información mucho más ampliada y un mapa para que no os perdáis nada.
Anfield
Por último, si sois futboleros seguro que queréis hacer una visita a Anfield. El legendario estadio del Liverpool Football Club es uno de los templos del balompié, por lo que el recorrido por sus instalaciones seguro que os fascina. Como suele ser habitual en este tipo de experiencias, el coste es elevado (no menos de 30€ por persona, precio de 2025) e incluye el acceso a los vestuarios, el césped o la sala de trofeos.
Alojamiento en Liverpool
Lamentablemente, los alojamientos en Liverpool son algo más caros de lo que cabría esperar. Si queréis dormir en el centro, no esperéis pagar menos de 150 libras por noche (precio de 2025), salvo que os apetezca pasar miedo en un cuartucho de mala muerte. Las opciones económicas están en la periferia, aunque tampoco son ninguna maravilla.

Por recomendaros algo en concreto (aunque tampoco es un consejo del que estemos orgullosos), en las inmediaciones de la Catedral Metropolitana vimos varios alojamientos a precio reducido. Es cierto que luego había que caminar una media hora larga hasta el centro, pero si viajáis con el presupuesto ajustado no os quedará otra.
Gastronomía: no sin mi scouse
Entre todas las propuestas gastronómicas de la ciudad de Liverpool, hay una que brilla con luz propia: el scouse. Este plato, que básicamente consiste en un estofado de carne (normalmente ternera o cordero) con patata, zanahoria y cebolla, lleva entusiasmando a los habitantes de ambas orillas del río Mersey durante siglos. La fascinación llega a tal punto que a los habitantes de la ciudad se les llama scousers.

Hay muchos restaurantes en los que probar esta maravilla, aunque nosotros lo hicimos en uno que nos fascinó. Nos referimos a Ma Boyle’s Alehouse and Eatery, un lugar clásico y que suele ser recomendado por los locals.

Más allá de este plato, en Liverpool podréis comer lo mismo que en cualquier otra gran urbe británica: fish & chips, empanadas, bangers & mash…
Mánchester, excursión casi obligatoria
Por supuesto, no podíamos hablaros de Liverpool sin hacer referencia a la cercanía de otra de las grandes urbes del noroeste de Inglaterra. Y es que sería casi un pecado ir a la ciudad de The Beatles sin hacer una excursión a Mánchester, ya que a diario salen alrededor de 100 trenes de un sitio a otro. En tierras mancunianas encontraréis edificios históricos, museos, un gran ambiente futbolero, varias bibliotecas increíbles y muchas otras sorpresas.

La combinación de Liverpool y Mánchester funciona de maravilla para una escapada low cost. Dedicándole una jornada a cada una podréis pasar un finde alucinante.