La provincia de A Coruña es un destino mágico, sorprendente y que todavía huye de la terrible masificación que asola a otras parcelas del circuito turístico español. Después de meses publicando decenas de post, aquí os traemos un recopilatorio en el que os mostramos todo lo que dio de sí nuestro viaje de diez días por la zona. En la ruta hay espacio para todo: grandes ciudades, espacios naturales únicos, coquetos pueblos marineros, experiencias gastronómicas e incluso un laberinto gigante. Un abanico de opciones prácticamente infinito que luce de maravilla en cualquier época del año.

Tabla de contenidos
Introducción: la Galicia más gallega
lo largo de los siguientes párrafos os vamos a hablar en detalle de un destino que todo el mundo conoce de oídas. Ya sea por los carteles de la carretera de A Coruña, porque el Depor es un equipo de fútbol legendario o por la fama del Camino de Santiago, lo cierto es que se trata de una parte de España que resulta familiar. Sin embargo, no todo el mundo se ha parado a mirarla con el cariño y la pausa que requiere un sitio con tantas posibilidades.

Y es que si tuviésemos que destacar algo de la provincia de A Coruña sin duda sería su diversidad. Es un lugar en el que nunca faltan cosas por hacer, en el que su clima atlántico ofrece temperaturas suaves la mayor parte del año y en el que el viajero siempre es acogido con los brazos abiertos. Tan a gusto se sentirá un urbanita que desea vivir experiencias gastronómicas de vanguardia como el típico amante de la naturaleza que desea perderse en bosques de cuento.

La provincia de A Coruña es también fiel reflejo de todo lo que tiene que ofrecer Galicia. Hablamos de sus pueblos de marineros, de su magnífica gastronomía, de su particular sentido del humor y de todo en general. Es cierto que en tierras gallegas el viajero siempre disfruta, pero sin duda en esta provincia se encontrará un poquito de todo lo que hace que Galicia sea tal cosa.

Preparaos, porque tenemos por delante uno de los mejores destinos de toda España.
Cómo llegar
En coche
Vamos con la única «pega» que se le puede poner a la provincia de A Coruña: que está en un extremo de la Península Ibérica. Llegar hasta allí en coche asegura un trayecto de al menos seis horas desde Madrid, por lo que imaginad lo que se puede tardar desde Andalucía o la Comunidad Valenciana. En cualquier caso, la A6 es una de las principales vías de comunicación españolas, por lo que el viaje hasta allí no se hace pesado.
Avión: destino low cost
Curiosamente, puede resultar más sencillo ir en avión que en coche. En la provincia de A Coruña hay varios aeropuertos low cost, como el de Santiago de Compostela, que comunican la región con otras zonas del país y de Europa. Eso sí, pensad que luego para moveros necesitaréis alquilar un coche, ya que no es fácil moverse entre los diferentes puntos de la zona.
El tren, solo para valientes
También podríais ir en tren hasta la provincia de A Coruña, pero os adelantamos que será un auténtico calvario. Solo os lo recomendamos si encontráis una buena oferta, porque de lo contrario tardaréis un montón y luego estaréis obligados a alquilar un coche.
Qué ver en la provincia de A Coruña

Vamos a enseñaros ahora todo lo que ver en la provincia de A Coruña. Lo hemos agrupado en segmentos temáticos (como las grandes ciudades) o geográficos (como todo lo que ver alrededor de un determinado punto). Cada bloque no es exactamente para un día, depende un poco de vuestros intereses. Por ejemplo, si lo que os gusta son los espacios urbanos, podéis echar tranquilamente varios días en A Coruña. Sin embargo, si preferís el campito, la capital coruñesa se puede despachar en una mañana.
Grandes ciudades
A Coruña
Empezamos con la ciudad de A Coruña, pues al fin y al cabo da nombre a toda la provincia. Es una gran urbe en toda regla, con medio millón de habitantes. Presume incluso de tener la altura media más alta de toda España, con edificios de más de cinco plantas de manera generalizada. Sin embargo, su centro destaca no por las grandes construcciones (que también), sino por su coqueto casco histórico. En A Coruña encontraréis edificios con luminosos ventanales, iglesias medievales en las que el tiempo parece haberse detenido, un puerto muy animado y alucinantes playas.

Mención aparte merece la legendaria Torre de Hércules, el faro que lleva en funcionamiento más tiempo de todo el mundo. Se construyó en el siglo I y desde entonces no ha dejado de iluminar la costa gallega.

Tampoco queremos dejar de mencionar el MEGA, el Museo de Estrella Galicia. No solo podréis conocer la historia de esta mítica marca de cerveza, sino que también ofrecen algunas de las mejores experiencias gastronómicas de la ciudad.

Santiago de Compostela
No hay visita a la provincia de A Coruña que esté completa sin pasarse por Santiago de Compostela. Tal y como dijimos en su post, es la ciudad favorita de muchísima gente. Pensad que tiene uno de los cascos históricos medievales más impresionantes de todo el mundo, en cuyas piedras ha quedado grabado para siempre un pedacito de cada peregrino que ha pasado por allí.

Precisamente, al ser el punto final del Camino de Santiago, sus calles son siempre un hervidero de gente procedente de todos los rincones del mundo. No encontraréis un ambiente más abierto, diverso y divertido que el de Santiago de Compostela.

Espacios como la Plaza del Obradoiro no requieren presentación. Son de esos sitios que hay que contemplar con los propios ojos al menos una vez en la vida, los cuales hacen de Santiago de Compostela uno de los destinos imprescindibles del sur de Europa.

Ferrol
La tercera pata del banco es la gran olvidada. Y es que con Ferrol siempre se es injusto, pues vive a la sombra de las dos grandes ciudades que ya os hemos mencionado. Sin embargo, se trata de un destino con personalidad propia y que tiene mucho que ofrecer al viajero.

No se puede hablar de Ferrol sin mencionar su magnífica arquitectura modernista, prácticamente al nivel de Barcelona y Melilla. Pero es que también habría que mencionar sus grandes plazas, su magnífica oferta gastronómica o sus bonitos parques.

Por supuesto, Ferrol es un lugar asociado inequívocamente a la industria naval española. Sus astilleros son toda una potencia a nivel mundial, sus instalaciones militares ocupan buena parte del suelo municipal y los amantes de la vida marinera encontrarán aquí todo lo que buscan.

A Costa da Morte
Cambiamos radicalmente de tercio. Dejamos atrás las grandes ciudades para hincarle el diente a A Costa da Morte, el espacio más mítico del litoral gallego. Nosotros hicimos una ruta de un día completo, pero tenemos presente que fue un recorrido apretado y exigente. Si os gusta ir despacio, quizá deberíais dedicarle dos días completos al extremo occidental de la provincia de A Coruña.
Ya hemos dicho que la provincia de A Coruña es diversa a más no poder, pero es que A Costa da Morte se lleva la palma. De ello se encargan, por ejemplo, dos de sus pueblos más emblemáticos. El primero sería Muros, que técnicamente no está en la región pero que es visita obligada.

El otro sería Muxía, la localidad que peor lo pasó con el vertido de petróleo del Prestige. Su santuario, sus rocas mágicas y el pequeño monte que tiene en su interior demuestran a las mil maravillas lo bien que se integran las actividades humanas y los ecosistemas gallegos.

No hay visita por A Costa da Morte que no haga al menos una parada en sus enormes hórreos. Los dos más famosos son el Hórreo de Lira y el Hórreo de Carnota, dos de los más grandes del mundo.

La Cascada del Ézaro también es absolutamente obligatoria. Es un salto de agua precioso: quizá no el más alto, pero sí uno de los más bonitos de todo el continente europeo.

Por supuesto, también habría que ir a ver el Faro de Finisterre. Hablamos no solo del kilómetro cero del Camino de Santiago, sino también del lugar en el que terminaba el mundo en tiempos del Imperio Romano. Todo ello en unos paisajes que encogen el corazón.

Por último, os planteamos ir al Cementerio de los Ingleses de Camariñas. Recoge la memoria del naufragio más terrible que se ha vivido nunca frente a las aguas de A Costa da Morte. El Jardín y el Museo de Man, no muy lejos de allí, será el broche de oro para una excursión memorable.

Pontedeume y alrededores
Vamos ahora con un lugar al que le tenemos especial cariño: Pontedeume. Allí fue donde nos alojamos, ya que su ubicación es perfecta para abordar todas las excursiones por la provincia de A Coruña. Además, se trata de un pueblo realmente bonito, cuyo casco histórico nos enamoró desde el primer momento. Por allí dimos larguísimos paseos, disfrutamos de muy buenas experiencias gastronómicas e incluso fuimos una noche a sus fiestas patronales.

Los alrededores de Pontedeume también tienen mucho que ofrecer. Si os metéis hacia el interior, sin duda os recomendamos ir a ver el Castillo de Andrade. Esta fortaleza, actualmente en estado ruinoso, tiene un torreón desde el cual podréis disfrutar de la mejor panorámica posible de todo el entorno.

Además, si vais bordeando la costa también deberíais pasar por Redes. Pensad en un pueblo pesquero: casitas de colores, un coqueto puerto, una bonita playa… Todo eso (y muchísimas más cosas) os esperan en Redes. Es un lugar que puede resultar familiar si os gusta el cine, ya que ha sido plató de rodaje de muchísimas películas y series.

Fragas do Eume
Son muchos los espacios naturales que no hay que perderse en la provincia de A Coruña. Sin embargo, si tuviésemos que recomendar uno, sin duda sería Fragas do Eume. Hablamos de un rincón absolutamente fascinante, con algunas de las mejores rutas de senderismo de toda España.

No os perdáis ni el Camiño dos Encomendeiros (la más mítica) ni el Camiño de Os Cerqueiros (con sus magníficos miradores). Son recorridos que os llevarán por los parajes más bonitos de este Parque Natural, en los que el agua y los bosques ofrecen su mejor versión.

En las inmediaciones de Fragas do Eume está también el Monasterio de Santa María de Monfero, la gran obra de la arquitectura barroca rural gallega. También es imprescindible.

Ría de Betanzos
Pasamos ahora a la ría de Betanzos, con la visita a la ciudad que le da nombre. Resulta muy sorprendente enorme cantidad de pazos, iglesias y demás edificios de relumbrón que hay distribuidos por su casco histórico.

Por cierto, no se puede visitar el lugar sin probar su mítica tortilla de Betanzos. Es una versión de la tortilla de patatas que se caracteriza por estar muy poco cuajada, lo cual hace que tenga tanto férreos defensores como tremendos detractores. Lo que está claro es que la tortilla de patata SIEMPRE tiene que llevar cebolla, y el que diga lo contrario no sabe nada de la vida.

Bromas aparte, aprovechad la visita a Betanzos para moveros un poquito por su ría. Os recomendamos ir a visitar el Pazo de Mariñán, uno de los pazos gallegos más representativos. La visita es gratuita e incluye unos jardines absolutamente alucinantes.

Y un poquito metido en el interior está el Laberinto de Breogán, el más grande la Península Ibérica. Es una actividad perfecta para caminar durante un par de horas, descubriendo un montón de curiosidades sobre la cultura celta y trabajando en equipo para resolver enigmas.

Ría de Ferrol
Antes hablamos de Ferrol ciudad, pero la ría de Ferrol también tiene muchísimas paradas excelentes. De hecho, es uno de los sitios más interesantes de la provincia de A Coruña, a la par que desconocidos.

Empezando el recorrido por el extremo suroeste de la ría, os recomendamos subir al Mirador de A Bailadora. Desde allí podréis contemplar la ría en todo su esplendor, además de hacer una parada en el vecino Monasterio de Santa Catalina.

Justo al lado está el Castillo de La Palma, una fortaleza que formaba parte del legendario Triángulo de Fuego. La importancia geopolítica de la ría de Ferrol ha sido máxima desde hace muchos siglos, debido a sus astilleros y sus instalaciones militares. Por eso, nunca han faltado las estructuras dispuestas a defenderlo todo con uñas y dientes.

Mucho más amable es el pueblo de Mugardos, al cual podéis llegar tanto en coche como en una lancha que va y viene varias veces al día desde Ferrol. Es un pueblecito maravilloso, con uno de los paseos marítimos más bonitos que hemos visitado nunca. Además, es uno de los grandes destinos gastronómicos de la región, gracias a su famosa receta de pulpo a la mugardesa.

Si os vais un poquito hacia el interior, la Fervenza de Belelle es visita top. Es una pequeña cascada a la que llegaréis tras escasa media hora caminando, a cambio de la cual disfrutaréis de una estampa inolvidable. Realmente nos sorprendió por su belleza.

Por último, en el extremo norte de la ría está el Castillo de San Felipe. Es una de las fortalezas más impresionantes que se pueden visitar en la costa española, además de manera gratuita. Es enorme.

Costa Ártabra
Y que nadie vaya a la provincia de A Coruña sin echar al menos un día o dos en la Costa Ártabra. Es una zona con personalidad propia, ligeramente distinta al resto de la zona. Y para muestra, la bonita localidad de Cedeira. Su casco histórico es poco convencional, pero os aseguramos que es uno de los más bonitos que se pueden visitar en Galicia. Además, su puerto es alucinante y en los alrededores hay una iglesia preciosa.

Pero a nivel espiritual, la gran rock star es San Andrés de Teixido. Es un santuario increíble, con un montón de leyendas y tradiciones asociadas. Su importancia es tal que se dice que hay que ir sí o sí, pero a la gallega: vai de morto quen non foi de vivo.

Justo al lado está la Vixía de Herbeira, un lugar que seguro que no veíais venir. ¿Sabíais que en él están los acantilados más altos de toda la Europa continental? Pensad en sitios mucho más famosos, como el mítico Preikestolen. Pues aquí hay un pequeño rinconcito de Galicia que les mea en la cara a todos y que puede presumir de tener muchos más metros.

Un poquito más adelante, en el Cabo Ortegal, se encuentra el punto en el que se unen el océano Atlántico y el mar Cantábrico. ¿Puede haber un sitio más molón en toda la cornisa cantábrica?

Y si seguís avanzando llegaréis hasta el pueblo de Cariño, otro de los sitios que no deberíais dejar de incluir en la ruta por la provincia de A Coruña. Su vieja industria conservera nos ha legado un montón de edificios interesantes, además de un casco histórico colorido y fotogénico como pocos.

Rematamos con la visita a Ortigueira, un pueblo en el que siempre escucharéis música folk de fondo. Su casco histórico tiene el equilibrio perfecto entre lo antiguo y lo romántico, lo moderno y lo tradicional. Esculturas, iglesias medievales e incluso un molino en lo alto de un cerro os esperan para dejaros sin palabras.

Extra: excursión a la Mariña Lucense
Por si todo esto fuera poco, desde la provincia de A Coruña tendréis a tiro de piedra uno de los rincones más sorprendentes y desconocidos de Galicia. Nos referimos a la Mariña Lucense, que no es otra cosa que la preciosa costa de Lugo.
El motivo de ir allí fue la visita a la archiconocida Playa de las Catedrales, uno de los destinos más visitados de todo el norte de España. Tras hacer la correspondiente reserva, fuimos allí a disfrutar de una mezcla nada gustosa. Por un lado vimos una playa única y llena de rincones con encanto, pero por otro sufrimos de lo lindo entre una infinidad de turistas ruidosos y desconsiderados.

En cualquier caso, tras visitar la Playa de las Catedrales nos dimos un buen garbeo por la costa de Lugo. Eso nos llevó hasta la Illa Pancha (con sus dos faros), el Mirador de San Roque, Punta Atalaya o el Faro de Punta Rocadoira.

Queremos hacer una mención específica a los Acantilados de Papel, ya que fue una de las grandes sorpresas de todo el viaje. Sorprendentes, salvajes y únicos, hablamos de un rincón que no es muy conocido y que a nosotros nos dejó sin palabras.

También nos sorprendió muchísimo la Cueva de la Doncella, un lugar al que hay que llegar tras ir caminando a gatas por un túnel de tierra de varios metros. No faltan las historias paranormales ni el contrabando.

Otro sitio que nos fascinó fue Estaca de Bares, el punto más septentrional de la Península Ibérica. Su faro, sus acantilados y su vieja base militar americana fueron un cúmulo de gratas sorpresas.

Organización de la ruta
Todo lo anterior es una mera relación de lugares, pero ahora faltaría trenzarlo todo y organizar la ruta como corresponde. ¿Por qué no lo hemos hecho directamente nosotros? Pues justo por lo que dijimos al principio: hay mucho que ver, siempre hay que hacer sacrificios y cada viajero debería adaptar la ruta a sus intereses.

A modo de referencia, hay sitios que sí o sí se van a comer una jornada completa. Por ejemplo, es prácticamente imposible ver Santiago de Compostela sin dedicarlo un día entero. Otros sitios sí que se pueden combinar: una buena idea sería ir a Pontedeume por la mañana y a Betanzos por la tarde.
Más abajo os hemos puesto un mapa turístico de la provincia de A Coruña. Si lo veis, en seguida comprenderéis que hay recorridos que surgen de manera natural. Lugares que están en extremos, como A Costa da Morte o la Costa Ártabra, tienen una ruta lógica y que normalmente se hace en una misma jornada.

Lo que sí os decimos es que no vayáis con una agenda muy cerrada. En la provincia de A Coruña siempre surgen planes inesperados y otros se alargan más de la cuenta, por lo que conviene llevar algo de margen para ir sin prisa y sin agobios.
Consejos generales
Al margen de todo lo anterior, queremos daros unos cuantos consejos generales para organizar la ruta:
- El tiempo es muy cambiante: es cierto que es una región con clima atlántico, lo cual asegura temperaturas suaves durante todo el año. Sin embargo, en un día es posible tener un poquito de cada estación del año. Que nunca falten en vuestra maleta ni un buen abrigo ni el bañador que más estilice vuestra figura.
- Las distancias son engañosas: pensad que se transita por mucha carretera secundaria. Además, van por lugares con mucho desnivel o que bordean costas escarpadas, por lo que los kilómetros no son una referencia fiable. Poned siempre en el GPS cuánto se tarda de un punto a otro, porque si no os llevaréis grandes sorpresas.
- La provincia de A Coruña es, en general, un lugar muy barato. A su periférica ubicación se le suma que tampoco es el sitio que más turismo atrae de Galicia, sobre todo en zonas del interior. Por tanto, encontraréis buenos precios tanto para comer como para dormir.
- Cualquier época es buena para ir. Muchas veces el norte se asocia con mal tiempo y con frío, pero una vez más insistimos en que A Coruña tiene un clima atlántico. Eso se traduce en que los veranos no son muy calurosos, pero también en que los inviernos no son tan fríos como en otras regiones del país.
Alojamiento
Lo único que podemos hacer respecto al alojamiento es recomendaros que elijáis una ubicación céntrica. Entendemos que tiene mucho glam alojarse en un faro perdido en los acantilados de A Costa da Morte, pero eso hará que tengáis asegurada una hora y media de coche para cada excursión. Lo mejor sería centrarse, buscar sitios como Pontedeume o Betanzos, y moverse desde allí. Eso sí, vaya por delante que la oferta hotelera de la provincia de A Coruña es amplia y tirando a barata.

Gastronomía
La gastronomía de Galicia es un motivo más que suficiente por el que viajar a la provincia de A Coruña. Si tuviésemos que resumir su propuesta en pocas palabras, diríamos que destaca por su sencillez (que no por su simpleza), por sus sabores potentes y por su magnífica relación calidad precio. Para que nos entendamos: muchos platos tienen pocos ingredientes, precisamente para respetar el producto y dejar que muestre sus virtudes.

Cuando hicimos este viaje llevábamos muchísimo tiempo sin ir por tierras gallegas, por lo que quisimos darle un buen repaso a sus platos más típicos. Así, en estos diez días pudimos degustar joyas de toda clase y condición. Quizá el principal emblema sea el pulpo a la gallega, una sencilla elaboración que básicamente consiste en pulpo cocido, con un poquito de sal, aceite y pimentón, servido en un plato redondo de madera.

También quisimos probar sus magníficas empanadas. Las degustamos en distintos restaurantes, pero si tuviéramos que recomendar una (sobre todo para llevar de vuelta a casa) sería la que preparan en las Panaderías Patricio de Pontedeume. Hacednos caso, que merecen mucho la pena.

Por supuesto, hubo tiempo también para disfrutar del magnífico marisco de Galicia, del reconfortante caldo gallego o de los clásicos pimientos de Padrón. Ya se sabe, que unos pican e outros non. Raxo (carne adobada de origen humilde), lacón con grelos, quesos… la lista es interminable.

Mapa turístico de la provincia de A Coruña
Concluimos este largo artículo con un mapa turístico de la provincia de A Coruña. En él hemos situado todo lo que se ha mencionado previamente: