Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

En esta guía de Copenhague os traemos todo lo necesario para organizar un viaje a la capital de Dinamarca. Os vamos a enseñar qué ver, cómo organizar la ruta, consejos para comer sin que vuestro presupuesto sufra y mucho más. Tomad buena nota, porque hemos exprimido a tope la ciudad.

Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

Introducción: todas las dinamarcas en una sola ciudad

Copenhague destaca en muchísimas materias: diseño, calidad de vida, gastronomía, sostenibilidad, cultura… Todo ello crea un espacio en el que el viajero siempre se siente bien recibido. Hablamos de una de las urbes europeas más interesantes, divertidas y trepidantes. Es perfecta para un finde, pero también para echar mucho más tiempo.

Hay mucho que ver, la vida cultural es animadísima, se come de maravilla y es un destino en constante cambio. Lo único malo es que no es precisamente el sitio más barato del mundo, pero siempre hay opciones para reducir el gasto y que la experiencia se adapte a todos los tipos de viajeros.

Copenhague es casitas de colores frente al mar, es amplios parques, es edificios vanguardistas, es largas avenidas repletas de bicicletas, es multicultural y es muchas más cosas. Precisamente, este es el quid de la cuestión: que la capital de Dinamarca representa a las mil maravillas todas las realidades del país.

Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

Lo que comenzó como un pueblecito vikingo de pescadores se ha convertido en una de los mejores sitios para vivir de todo el mundo. Seguid leyendo, que esto va a empezar.

Cómo llegar y cómo moverse

Vuelos a Copenhague y llegar del aeropuerto a la ciudad

La manera más típica para llegar a Copenhague desde España es por avión. Desde diferentes ciudades, como Madrid o Barcelona, hay conexiones tanto por aerolíneas low cost como «normales». Eso sí, desde ya os avisamos de que es muy complicado encontrar ganas que se adapten a horarios de fin de semana. Para que os hagáis a la idea, nosotros tuvimos que ir con Iberia y volver con una combinación rarísima haciendo escala en Ámsterdam. En cualquier caso, conseguimos billetes por unos 150€ ida/vuelta por persona (precio de 2025).

Vuelos a Copenhague y llegar del aeropuerto a la ciudad

Una vez allí, llegar del aeropuerto al centro de Copenhague es muy sencillo. Para que os hagáis a la idea, el metro llega hasta y desde las propias terminales de embarque, funciona 24 horas y conecta con las principales zonas de la ciudad. ¡Facilísimo!

Transporte público

De hecho, hay que decir que la red de transporte público de Copenhague es excelente. El metro fue inaugurado en el año 2002, siendo uno de los más modernos y puntuales de todo el continente europeo. Sus cuatro líneas pasan por los principales puntos del centro, estando conectadas entre sí en diferentes estaciones. Insistimos en que funciona las 24 horas del día.

Los autobuses son el complemento perfecto a la red de metro, ya que llegan a absolutamente cualquier parte. De 6:00 a 23:00 se da el servicio regular, mientras que el resto del tiempo hay un servicio nocturno que también es de lo más eficiente.

Podéis también tirar de taxi o Uber, pero pensad que las tarifas son danesas. ¡Solo para los presupuestos más abultados!

Moverse en bici, la auténtica religión danesa

Mención aparte merece el tema de moverse en bici por Copenhague. Otra cosa no, pero a los daneses les encanta este medio de transporte. Se calcula que en el centro de Copenhague hay más de medio millón de bicicletas moviéndose a diario. ¡Una locura!

Moverse en bici en Copenhague

Hay más de 400 kilómetros de carril bici, que se complementan a la perfección con el resto de calles. Pensad que es una urbe súper llana y en la que el tráfico no es complicado, por lo que es posible moverse fácil pedaleando.

Existen muchas apps para alquilar bicis en Copenhague: Donkey Republic, Lime, Bycyklen… Nosotros utilizamos la primera, pero nos consta que todas funcionan igual. Básicamente hay que descargarse la aplicación, vincular una tarjeta de crédito y poco más. En el mapa os saldrán las bicis disponibles, hay que escanear un QR y a pedalear. A modo de referencia, una hora debería costaros entre 5€ y 10€.

Turismo en Copenhague: 25 visitas imprescindibles

Ahora sí, vamos a enseñaros todo lo que ver en Copenhague. Aquí os dejamos las 25 visitas imprescindibles en la capital de Dinamarca.

Jardines de Tivoli

Empezamos el recorrido en los Jardines de Tivoli. Sus cuatro millones de visitantes al año le convierten no solo en el principal atractivo turístico de Copenhague, sino de toda Dinamarca. Se trata de uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo, ya que abrió sus puertas en 1843. Eran tiempos de monarquía absoluta, cuando el principal impulsor del parque convenció a Cristián VIII de que abrirlo era una buena idea. Si el pueblo se divertía no andaría enredando con la política.

Jardines de Tivoli

Desde su inauguración, los Jardines de Tivoli fueron un éxito. De ello se encargaron sus atracciones, conciertos, exposiciones artísticas y representaciones teatrales. Todo ello con una disposición de lo más agradable, en la que no faltan los lagos ni los largos paseos bajo la copa de los árboles.

Es importante que sepáis que los jardines no están abiertos todo el año. Normalmente funcionan de marzo a septiembre, para después abrir en dos momentos muy concretos: Halloween (últimas dos semanas de octubre) y Navidad (de mediados de noviembre a primeros de enero).

Ayuntamiento de Copenhague

Justo al lado de los Jardines de Tivoli, separados por una calle en la que veréis cientos de bicis yendo de un lado a otro a cualquier hora del día, está el Ayuntamiento de Copenhague. Es una casa consistorial gigante, a la altura de una gran ciudad como esta.

Ayuntamiento de Copenhague

La visita, que puede hacerse tanto por libre como guiada, os permitirá recorrer sus entrañas. En el edificio encontraréis grandes salones con exposiciones temporales, galerías decoradas con esculturas, una magnífica biblioteca, escaleras decoradas con todo el lujo que podáis imaginar e incluso un jardín central.

Mención aparte merece el reloj astronómico de Jens Olsen, situado en la salita que hay nada más entrar a mano derecha. Es una de las mejores obras de ingeniería que la humanidad ha conseguido llevar a cabo, con una medición precisa de tiempo para el próximo medio millón de años.

El edificio en sí es una pasada, así que también conviene que salgáis a la Radhuspladsen (literalmente Plaza del Ayuntamiento) y lo contempléis desde distintos puntos de vista.

Ayuntamiento de Copenhague

En esta amplia plaza también hay mucho que ver, destacando elementos como la Fuente del Dragón o la Estatua de Hans Christian Andersen (una de las muchas que hay distribuidas por la ciudad). Por supuesto, no faltan los edificios históricos, como la Politikens Hus o la Industriens Hus.

Barrio Latino (Latinerkvarteret)

Desde la enorme Plaza del Ayuntamiento fuimos a parar al Barrio Latino (Latinerkvarteret en danés). Se le llama así porque en origen era el barrio universitario de la ciudad, y ya se sabe que la docencia de más alto nivel siempre tiene mucho que ver con las lenguas muertas.

Barrio Latino de Copenhague (Latinerkvarteret)

En la actualidad, su condición de espacio educativo ha dejado paso a la de barrio bohemio. Y es que aquí es a donde tenéis que ir en busca de tiendas independientes, bares con productos orgánicos y vida cultural efervescente. Un sitio perfecto para caminar, disfrutar de su street art y de esa sensación multicultural que tan agradable resulta cuando tienes un poquito de cerebro.

Barrio Latino de Copenhague (Latinerkvarteret)

Nos gustó también que no es una zona especialmente concurrida. Teniendo en cuenta lo cerquita que está de sitios híper bulliciosos, se agradece que las calles del Barrio Latino sean bastante más tranquilas. Sin duda, de nuestros espacios favoritos de Copenhague.

Stroget

Precisamente, nosotros pasamos de la calma del barrio al ajetreo loquísimo de Stroget. Se trata de la principal arteria de la capital de Dinamarca y (en teoría) de la calle peatonal más larga de toda Europa. Sus 1,1 kilómetros de largo constituyen un paisaje urbano trepidante, lleno de paradas que hacer y en el que siempre pasan cosas.

Stroget Copenhague

Infinito shopping, restaurantes de todos los tipos e incluso varios museos conviven codo con codo, creando uno de los sitios más interesantes de Copenhague. A ello se le suma que la Stroget atraviesa algunas de las plazas más guays de la ciudad, como la Gammeltorv (la más antigua).

El espacio más emblemático de la Stroget es la Amagertorv, otra plaza de muy alta factura. Es un sitio muy representativo de la ciudad, el cual podéis contemplar desde el suelo o subiendo al mirador gratuito que ofrece la tienda de diseño HAY House.

Stroget Copenhague

No hay viaje a la capital danesa que esté completo sin pasar varias veces por la Stroget. Mínimo deberíais comer en ella, compraros algún souvenir y hacer alguna visita, pues el catálogo de opciones que ofrece es enorme.

Torre Redonda (Rundetarn)

No muy lejos de allí anda otro de los edificios que nos enamoraron. Nos referimos a la Torre Redonda de Copenhague (Rundertarn), un antiguo observatorio astronómico que todavía mantiene sus funciones científicas. Eso sí, hoy en día es conocido por su rampa en espiral, que tras siete vueltas y media os permitirá subir hasta uno de los miradores más interesantes de la ciudad.

Torre Redonda de Copenhague (Rundertarn)

La torre data del siglo XVIII y forma parte de un complejo enorme, pues anexa a ella hay una iglesia, una biblioteca y una capilla. Sus 34 metros de altura quizá no digan mucho en términos numéricos, pero insistimos en que las vistas desde lo alto son escandalosas. Pensad que está en pleno centro, por lo que tendréis ante vosotros los edificios más representativos de la ciudad. Eso sí, para vivir la experiencia tendréis que pasar por caja (unos 8€ al cambio, precio de 2025).

Castillo de Rosenborg y Jardines del Rey

También os tocará rascaros el bolsillo (salvo que tengáis una tarjeta turística de la cual os hablamos en el siguiente apartado) para visitar el Castillo de Rosenborg. Esta residencia fue construida en tiempos de Cristián IV, a comienzos del siglo XVII. Eso sí, cuenta con reformas realizadas durante los siguientes doscientos años, ya que cada monarca quiso dejar su sello.

Castillo de Rosenborg y Jardines del Rey de Copenhague

El recorrido por las entrañas del castillo incluye la visita a más de veinte salas. En ellas encontraréis retratos regios, muebles, objetos militares, mapas y prácticamente cualquier cosa que imaginéis relacionada con la monarquía. Id con tiempo, ya que suele haber cola (por allí pasan 250 000 personas al año) y hay mucho que ver.

En la planta alta está el Gran Salón, uno de los espacios más lujosos que hayamos visitado nunca. Su techo de estuco abovedado y los tapices colgados en las paredes hablan por sí solos.

Además, en el sótano se encuentra el Tesoro Real de Dinamarca. Copenhague es la capital, así que no debe sorprenderos que la monarquía del país guarde allí sus objetos más preciados. Coronas, colgantes de diamantes, artesanía en marfil y mucho más os esperan protegidos bajo estrictas medidas de seguridad.

Castillo de Rosenborg y Jardines del Rey de Copenhague

Una vez hayáis visitado el castillo, no olvidéis pasaros por los Jardines del Rey. Hablamos de una zona verde absolutamente asombrosa, de lo mejorcito que se puede ver a nivel europea. Cuidadísima, con muchos espacios con entidad propia, con varios edificios en su interior y siempre ofreciendo unas vistas magníficas del palacio. Merece la pena perderse en su infinita red de senderos.

Castillo de Rosenborg y Jardines del Rey de Copenhague

Iglesia de Federico (Iglesia de Mármol)

Seguimos en la monumentalidad, en este caso para ir a la Iglesia de Mármol. Así es como se conoce coloquialmente a la Iglesia de Federico, construida en el año 1749 por expreso deseo del monarca que le da nombre (Federico V). El proceso se dilató más de lo debido, ya que los costes del proyecto rococó planteado por el arquitecto Nicolai Eigtved eran desproporcionados. De hecho, las obras se interrumpieron varias veces y hasta finales del siglo XIX no concluyeron.

Iglesia de Federico (Iglesia de Mármol) Copenhague

Sea como fue, ha llegado a nuestros días una iglesia alucinante. De planta circular, su cúpula es la mayor de todo el norte de Europa. El resultado final está claramente influenciado por San Pedro del Vaticano. Hay mucho que ver en el interior: el altar mayor, varios púlpitos, varias pilas bautismales, dos órganos y dos relieves medievales. La entrada es gratuita, así que no hay excusas para no pasar por allí.

Palacio de Amalienborg

Tampoco hay motivo para dejar de visitar el Palacio de Amalienborg, un conjunto formado por cuatro palacios independientes alrededor de una gran plaza. En ella destaca la estatua ecuestre de Federico V, uno de los monumentos más solemnes y lujosos de todo el centro de Copenhague.

Palacio de Amalienborg en Copenhague

Si os interesa la vida de la realeza estáis en el lugar indicado, ya que allí os espera el Museo de Amalienborg. En él podéis seguir la historia de la familia real danesa durante los últimos dos siglos, a través de objetos, paneles informativos y una buena dosis de recursos audiovisuales.

Nyboder

Vamos ahora con uno de los rincones más entrañables de Copenhague. Nos referimos a Nyboder, un barrio conformado por larguísimas hileras de casitas unifamiliares. El hilo conductor es su característico color amarillo, que convierte este pequeño distrito en uno de los espacios más fotogénicos de la ciudad.

Nyboder, barrio de casas amarillas en Copenhague

El origen de Nyboder se sitúa en el siglo XVII, cuando el rey Cristián IV tuvo que dar cobijo al creciente número de miembros de la Armada Real que prestaba servicio en la capital danesa. Aunque todo se ha transformado mucho (de hecho, las casas eran en origen blancas y rojas) ha seguido cumpliendo esta función, ya que hoy en día también aloja a militares.

En cualquier caso, una reforma de mediados del siglo XVIII le dotó del característico aspecto que estáis viendo en las fotos. El amarillo Nyboder rápidamente pasó a formar parte del imaginario colectivo de Copenhague y hoy en día es un rincón imprescindible para conocer todas las realidades de la ciudad.

Nyboder, barrio de casas amarillas en Copenhague

No faltan los elementos destacados, como la Iglesia de San Pablo o el Monumento a Édouard Suenson, pero en nuestra opinión lo realmente interesante es el conjunto. Nyboder es una delicia se mire como se mire, aunque luce de una manera especial cuando está empezando a caer la tarde. En ese momento las casas amarillas ofrecen su mejor versión y os regalarán un montón de recuerdos inolvidables.

Kastellet

Y de la calma de Nyboder pasamos a Kastellet, un enorme conjunto militar situado en el norte de la ciudad. Si se ve desde arriba no arroja ningún tipo de dudas, ya que tiene la típica forma de estrella y está rodeado por ese foto que todos asociaríamos a un recinto con uso bélico.

Kastellet Copenhague

Sin embargo, en la práctica parece otro barrio más de la ciudad. En su interior veréis un par de hileras de casitas, una iglesia, un museo, parquecitos, miradores e incluso un molino. Da gusto pasear por allí, aunque la presencia de militares armados hasta los dientes os recordará que no estáis en un sitio cualquiera.

Kastellet Copenhague

La Sirenita

Allí mismo, entre Kastellet y el mar, se encuentra el gran icono de la ciudad de Conpehague: La Sirenita. Obra del escultor danés Edvard Eriksen a comienzos del siglo XX, viene a rendir homenaje al cuento homónimo del legendario Hans Christian Andersen. Fue encargada por Carl Jacobsen, hijo del fundador de la mítica cerveza Carsberg. ¿Se puede ser más danés que este monumento?

La Sirtenita, Kastellet Copenhague

Es muy fácil llegar a La Sirenita, ya que tiene visitantes por tierra y por agua a prácticamente cualquier hora del día. Veréis que la gente se agolpa para tener el correspondiente selfie con esta estatua de bronce de 1,25 metros de alto. No es la más grande del mundo, pero sin duda una de las más influyentes. Hay quien la compara con obras como el Manneken Pis de Bruselas o la Estatua de la Libertad de Nueva York.

Kastellet Copenhague

A nosotros nos gusta todo lo nórdico, así que poder tener La Sirenita frente a frente fue un pequeño sueño cumplido. Quizá el hecho de tener tanta gente alrededor le quite un poco de magia, pero fuimos cuando estaba atardeciendo y la postal que contemplamos fue inolvidable.

Museo del Diseño de Copenhague

La capital de Dinamarca también es toda una potencia en lo que a museos se refiere. Será imposible que los veáis todos, así que os recomendamos elegir en base a vuestros gustos personales y no pensando en lo típico. Sin ir más lejos, nosotros apostamos por ver el Museo del Diseño de Copenhague (Designmuseum Danmark) y fue un completo acierto.

Museo del Diseño de Copenhague

Su exposición está centrada en el diseño en sentido amplio, en lo cual los daneses son una referencia internacional. Eso sí, lo que se les da especialmente bien es diseñar muebles, así que buena parte de la colección está relacionada con ese noble arte. De hecho, tienen un montón de salas hablando de la evolución histórica de la silla. Mucho más interesante de lo que parece así contado.

Nyhavn

Ojito, que vamos ahora con una visita top. ¿Habéis oído hablar del Nyhavn? Literalmente significa Puerto Nuevo, lo cual hace referencia a que su construcción fue más o menos tardía. En concreto, este canal que comunica el centro de Copenhague con su puerto no fue abierto hasta finales del siglo XVII.

Nyhavn, Copenhague

Rápidamente se llenó de edificios a ambos lados, pero con realidades muy diversas. En los números impares se construyó una larguísima sucesión de petit hôtels: casitas de colores con casa de comida en la planta baja. Este paisaje se ha convertido en uno de los más reconocibles de la ciudad, gracias a sus bellísimas fachadas y a lo creativos que son sus carteles.

Al otro lado, en los números pares, se establecieron casas de más categoría. Todavía se conservan algunos palacios, dando un aire más solemne a la zona de Nyhavn. Eso sí, si por algo merece la pena ir a esa orilla es por tener una mejor perspectiva de la otra.

Nyhavn, Copenhague

Por cierto, las aguas de Nyhavn se han utilizado desde el último cuarto del siglo XX para «aparcar» algunos de los barcos más importantes del Museo Nacional de Dinamarca. Allí os espera una especie de puerto-museo, en el cual podréis contemplar embarcaciones de lo más singular.

Nyhavn, Copenhague

Kongens Nytorv

Y, hablando de espacios excepcionales, nada como la mítica Kongens Nytorv. Es la plaza más grande de la ciudad, la cual sirve de enlace entre Nyhavn y la ya mencionada Stroget. Eso sí, no imaginéis un mero lugar de paso, ya que aquí hay mucho que ver.

Kongens Nytorv

En los alrededores de la plaza hay edificios tan importantes como el Palacio de Charlottenborg o el Teatro Real, además de la sede de los gigantescos almacenes Magasin du Nord (una especie de El Corte Inglés a la danesa).

Palacio de Christiansborg

Cambiamos de tercio para ir a ver uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes del norte de Europa. Nos referimos al espectacular Palacio de Christiansborg, la quinta construcción de índole militar o palaciega que hay en el mismo emplazamiento desde hace mil años.

Palacio de Christiansborg en Copenhague

En la actualidad, es la sede del Parlamento de Dinamarca (Folketing), de la Corte Suprema y de la oficina del Primer Ministro. También alberga varias dependencias relacionadas con la monarquía danesa, como las salas en las que hacen recepciones reales o sus caballerizas.

Se puede visitar por libre buena parte del recinto. Así, podréis recorrer sus larguísimas fachadas, entrar a sus patios y caminar por sus pasillos. En el interior también hay varios museos, pero son tan espectaculares que pensamos que requieren una mención aparte.

Palacio de Christiansborg en Copenhague

Museos de Christiansborg

Y es que en el corazón el palacio están los Museos de Christiansborg: cuatro entidades distintas que forman un conjunto clave para entender el desempeño de la monarquía danesa. Podéis entrar a los museos de uno en uno o adquiriendo una entrada conjunta. Nosotros pensamos que forman parte de un todo, así que os recomendamos visitar los cuatro. Estos son:

Palacio de Christiansborg en Copenhague
  • The Royal Kitchen: una enorme cocina con capacidad para organizar banquetes reales de hasta 300 personas. Podréis ver los objetos que utilizan, conocer de dónde proceden los ingredientes que se degustan en palacio y ver vídeos en los que los cocineros explican su labor.
  • The Royal Reception Rooms: una larguísima sucesión de salones y estancias reales, en los que la corona danesa celebra sus recepciones oficiales. El lujo y la pompa fluyen en cantidades industriales.
  • The Royal Stables: las caballerizas reales. Aunque están venidas a menos (lógicamente la monarquía ya no usa tantos caballos), podéis visitar un picadero al aire libre con siglos de antigüedad. También se accede a los establos, donde podéis ver a algunos de los simpáticos equinos que viven allí.
  • Ruinas subterráneas del Palacio de Christiansborg: un yacimiento arqueológico encontrado por casualidad. En él se pueden ver los restos del palacio original y de las diferentes construcciones que han ido haciendo a lo largo del tiempo.

Canal Tours

A estas alturas probablemente ya estéis cansados de caminar, así que vamos a descansar un poco los pies haciendo un paseíto en barco. Y es que los Canal Tours ofrecen no solo un respiro para las extremidades inferiores, sino también una perspectiva absolutamente diferente de la ciudad.

Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

Solo recorriendo Copenhague desde sus aguas se puede comprender la importancia que estas tienen en su urbanismo. Gracias a este tour podréis pasar bajo un montón de puentes, visitar barrios residenciales con su arquitectura de vanguardia o llegar hasta zonas industriales que os dejarán sin palabra. Todo ello, además, mientras accedéis a panorámicas estupendas de los edificios más reconocibles del skyline de Copenhague.

Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

Los Canal Tours duran en general una hora, tiempo más que de sobra para que el viajero disfrute de la ciudad de una forma alternativa. Merecen la pena.

Museo Thorvaldsen

También deberíais tener en agenda al sorprendente Museo Thorvaldsen, dedicado a la vida y obra de uno de los escultores daneses más influyentes de todos los tiempos. Es una institución que fue impulsada en vida por el propio artista, que quería darle las gracias a la ciudad por todo el cariño que le daba.

Museo Thorvaldsen, Copenhague

Así, se constituyó un espacio en el que poner en valor las esculturas de Thorvaldsen. También ha sido el espacio al que ha ido a parar su colección privada, por lo que junto a sus esculturas podréis ver pinturas, joyas, libros e incluso piezas arqueológicas procedentes del antiguo Egipto.

Museo Thorvaldsen, Copenhague

Quizá para el gran público la figura de Bertel Thorvaldsen no sea especialmente conocida, pero os aseguramos que su museo es una maravilla.

Biblioteca Real (Black Diamond)

Bastante cerca de allí está el Black Diamond, la sede más flamante y vanguardista de la Biblioteca Real de Dinamarca. Su nombre viene dado, obviamente, por su característica cubierta exterior de mármol negro y cristal. En el interior hay dependencias de la biblioteca, como no podía ser de otro modo, pero también una popular sala de conciertos. Está conectada por puentes con la sede tradicional de la Biblioteca Real.

Biblioteca Real (Black Diamond) Copenhague

Iglesia de San Salvador

El sureste del término municipal de Copenhague está en una islita separada del resto de la ciudad. Allí encontraréis la Iglesia de San Salvador (Vor Frelsers Kirke), uno de los templos más extraños que hemos visitado nunca. Si miráis a su fachada principal o visitáis su interior, nada os parecerá fuera de lugar. Se trata de una iglesia barroca como cualquier otra.

Iglesia de San Salvador (Vor Frelsers Kirke) en Copenhague

Sin embargo, la sorpresa está en su parte superior. Y es que la Iglesia de San Salvador (también llamada de Nuestro Salvador) está rematada por un chapitel en espiral. En él, una agónica escalera de caracol va ascendiendo poco a poco, estrechándose hasta llegar a un punto en el que ni siquiera caben los pies de una persona.

Para acceder a lo alto hay que reservar. El ascenso no es especialmente duro en términos físicos, pero pondrá a prueba los nervios de aquellas personas a las que no les gustan las alturas. Las vistas desde arriba son una pasada y el sufrimiento merece la pena, pero os avisamos de que la experiencia no es apta para todos los públicos. En la zona más alta se puede percibir perfectamente cómo oscila el chapitel, haciendo que hasta los más valientes se agarren como puedan a la barandilla.

Ciudad Libre de Christiania

La iglesia os pondrá ya en disposición de acceder a la Ciudad Libre de Christiania, el elemento más alternativo y polarizador de Copenhague. Se trata de un barrio contracultural, que presume de su autogestión y de sus normas propias. Hay quien lo ve como un espacio magnífico y en el que se ha creado un movimiento artístico sin parangón, pero las críticas vienen por su coqueteo con las drogas y de su alternativo modo de vida.

Ciudad Libre de Christiania en Copenhague

Quizá hace años era un sitio peligroso, pero hoy en día podéis moveros por las principales calles de Christiania con total tranquilidad. Allí os esperan restaurantes con comida orgánica, galerías de arte, espacios comerciales alternativos y una animada vida cultural.

Es un sitio realmente bonito, con mucho street art y con artistas que venden sus productos a pie de calle. También vimos tenderetes en los que vendían marihuana, no diremos que no, pero eso es algo que también se puede encontrar sin problema en otras capitales europeas.

Ciudad Libre de Christiania en Copenhague

A nosotros nos encantó la experiencia de visitar Christiana. De hecho, hicimos de todo allí: comimos una deliciosa hamburguesa, fuimos a ver varias exposiciones de arte, compramos en sus tiendas y paseamos por sus parques. Tanto es así que llegamos de día y salimos de noche, lo cual da buena cuenta de que el tiempo se nos pasó volando.

Cementerio de Frederiksberg

La guía va llegando al final, pero todavía hay espacio para explorar los alrededores de Copenhague. Vamos a empezar recomendándoos la visita al Cementerio de Frederiksberg. Realmente no forma parte del término municipal de la capital danesa, pero en términos turísticos es un apéndice más. Así, hablamos de un camposanto muy antiguo, perfecto para conocer la cultura funeraria del país y para ver algunos enterramientos ilustres.

Cementerio de Frederiksberg en Copenhague

Allí descansan los restos mortales de políticos, de banqueros, de actores, de ingenieros o incluso de músicos de death metal. El monumento funerario más reconocible es el de Storm P. El famoso ilustrador es recordado a través de una simpática escultura de madera.

Palacio de Frederiksberg

Desde el cementerio podéis ir a ver tanto el Palacio de Frederiksberg como sus jardines. Realmente a dependencias palaciegas no podréis acceder, ya que en la actualidad son utilizadas por el ejército danés. Sin embargo, sigue siendo un edificio magnífico y cuyas fachadas os dejarán sin palabras.

Palacio de Frederiksberg en Copenhague

Eso sí, lo realmente interesante aquí es dar un paseo por sus jardines. Es una de las zonas verdes más relevantes del área metropolitana de Copenhague: cientos de kilómetros por los que pasear, lagos, una cascada, montañitas y varios edificios interesantes. También podéis acceder a una vista panorámica del zoo de la ciudad, que está justo al lado.

Jardines de Frederiksberg en Copenhague

Cisternerne

Y, ya que estáis por allí, bien haríais en pasaros a ver Cisternerne. Así es como se conoce a un antiguo depósito de agua, que fue abandonado y finalmente reconvertido en galería de arte contemporáneo. Es una visita que os permitirá recorrer el subsuelo danés, de una forma un tanto tétrica pero a la vez difícil de ordenar.

Cisternerne, Copenhague

Allí se realizan exposiciones de artistas de vanguardia desde hace ya un montón de años. Os recomendamos acceder con independencia de la muestra que toque, ya que el continente es igual de importante que el contenido. Se camina sobre pasarelas metálicas que están al nivel del agua, con una luz tenue que hace que no se vea el final del depósito. Pocas experiencias así hemos vivido.

Home of Carlsberg

Por último, rematamos la lista de cosas que ver y hacer en Copenhague con una de nuestras cosas favoritas: la Home of Carlsberg. La experiencia os permitirá visitar la histórica fábrica de la cerveza más vendida de Dinamarca, a través de una exposición permanente que no escatima en recursos audiovisuales. Podréis conocer la evolución de la marca, sus aportes al mundo de la ciencia o su magnífica colección de cervezas procedentes de todas partes del mundo. También podréis visitar a los caballitos que viven allí.

Home of Carlsberg en Copenhague

Existen diferentes visitas y experiencias en la Home of Carlsberg, obviamente a diferentes precios. Sin embargo, lo que está claro es que todas y cada una de ellas incluyen la degustación de una pinta de esta deliciosa cerveza. Se sirve como corresponde en el bar que hay allí, justo al lado de una tienda gigante y repleta de merchandising de la marca.

A nosotros nos encanta la cerveza, por lo que disfrutamos mucho de esta visita. Sin embargo, pensamos que también es muy recomendable para gente que prefiera otras bebidas. Y es que la importancia de Carlsberg en Copenhague está fuera de toda duda, por lo que no se puede tener una visión amplia de la ciudad sin conocer bien la historia de la marca.

Home of Carlsberg en Copenhague

Cómo organizar la ruta

Distribución por días

Copenhague es una ciudad muy asequible para un fin de semana. Hay mucho por ver y seguramente tengáis que hacer algún sacrificio, pero a la vez todo está muy cerquita. El casco histórico de la capital danesa es muy compacto y prácticamente podréis ir de un sitio a otro a pie. De todos modos, ya habéis visto que la red de transporte público es muy buena, por lo que moverse no será un problema.

Si hubiese que hacer una distribución por días, más o menos la haríamos así:

  • Día 1: empezaríamos por los Jardines de Tivoli, que a su vez están al lado del Ayuntamiento. Una vez vistas ambas cosas (fácilmente os pueden ocupar toda la mañana), echaríamos un vistazo por el Barrio Latino. Puede ser un buen sitio para comer, dicho sea de paso. A la tarde le hincaríamos el diente de arriba a abajo a la Stroget, la principal calle de la ciudad. Iríamos a parar a Kongens Nitorv y de ahí a Nyhavn, el canal con casitas de colores.
  • Día 2: la segunda jornada comenzaría en la mítica Torre Redonda. Una vez subáis y bajéis de ella, aprovechad para ir al vecino Castillo de Rosenborg. La visita incluiría tanto el propio edificio como sus enormes jardines. Avanzad hacia el norte, dando un buen paseo por Nyboder (el barrio de las casitas amarillas). De ahí a Kastellet hay un paso, igual que al mítico monumento de La Sirenita. Por último, tocaría ir a la zona de Amalienborg (incluyendo también la Iglesia de Mármol).
  • Día 3: el último día de este tour empezaría viendo todo lo que el Palacio de Christiansborg tiene que ofrecer, que no es poco: el edificio en sí, sus patios, los museos e incluso el mirador. Aprovechando su ubicación, es buen momento para montarse en un barquito y hacer el típico Canal Tours. A continuación id a explorar el barrio de Christiania, no sin antes pasar por la espectacular Iglesia de San Salvador. El día (y el viaje) se podría cerrar en el extremo suroeste de la ciudad, yendo a la Home of Carlsberg, paseando por la zona de Frederiksberg (cementerio y palacio) y también entrando en Cisternerne.

De todos modos, eso solo es un orden orientativo y a la vez muy subjetivo. A partir de aquí, haced una ruta metiendo los museos que os interesen y quitando aquellas cosas que no vayan con vosotros.

Copenhaguen Card, la tarjeta turística imprescindible

Hay un elemento que para nosotros fue clave en la organización del viaje: la Copenhaguen Card. Se trata de la típica tarjeta turística en la que se incluyen visitas a monumentos y el acceso ilimitado a la red de transporte público de la ciudad. Como Dinamarca es un sitio muy caro, estudiamos bien este tema y la conclusión fue clarísima. Esta tarjeta merece muchísimo la pena.

Tenemos un post explicando bien su funcionamiento, pero en resumen permite entrar a prácticamente todo. A poco que suméis cuatro o cinco visitas, habréis amortizado por completo su coste. Si a eso se le suma que incluye el transporte desde y hasta el aeropuerto, se hace evidente que merece la pena.

Eso sí, comprobad bien en qué estado se encuentra antes de ir. Los atractivos turísticos incluidos pueden ir variando (por ejemplo, la Torre Redonda antes formaba parte de la tarjeta y ahora no). Además, en algunos sitios tendréis que reservar, como en la Home of Carlsberg o en la Iglesia de San Salvador.

Nosotros nos hicimos con la opción de 72 horas y la verdad es que no paramos de utilizarla en todo momento. Además de todo lo que teníamos previsto, aprovechamos para ver cosas que en principio no estaban en agenda (como el Museo Thorvaldsen) y que supusieron agradables sorpresas.

¿En qué época ir a Copenhague?

Sinceramente, cualquier época es buena para ir a Copenhague. En invierno tenéis aseguradas las temperaturas bajas, las lluvias y pocas horas de luz, pero a la vez se vuelve un sitio con mucho encanto y de lo más acogedor. Mención especial merece la navidad en Copenhague, pues es un destino perfecto para la época más mágica del año.

Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

En verano la cosa cambia. Infinitas horas de luz, eventos culturales y gente por todas partes. Pocos sitios encontraréis más llenos de vida en el norte de Europa. Si lo que queréis es hacer fotos bonitas de casitas de colores, sin duda esperad a los meses cálidos.

Alojamiento en Copenhague

Ya hemos mencionado varias veces lo cara que es la ciudad, por lo que a estas alturas no debería sorprenderos que el alojamiento en Copenhague sea generalmente costoso. La única manera de ahorrar un poquito es reservar con muchísima antelación. Si preparáis el viaje a varios meses vista, es posible que encontréis opciones para dormir por menos de 100€ la noche (precio de 2025). Si no es el caso y estáis ante una escapada de última hora, preparaos para aflojar una buena cantidad.

Gastronomía: ¿se puede comer barato en Copenhague?

Con la comida pasa igual. La gastronomía de Copenhague es amplia y diversa, pero solo si vuestro presupuesto lo permite. Este es un blog del pueblo y en el que siempre miramos el céntimo, así que vamos a cenarnos en las mejores opciones para comer barato en la ciudad. Básicamente os vamos a dar tres ideas.

Comer en Copenhague

Por un lado, Copenhague es toda una potencia en materia de hamburguesas. Hay muchas opciones para comer por 15€ o 20€, aunque nosotros sin duda os vamos a recomendar la más emblemática: Gasoline Grill. Si queréis probar algo distinto, acercaos a esta antigua gasolinera reconvertida en templo de smash burgers.

¿Buscáis algo todavía más barato? En ese caso, los perritos calientes van a ser vuestros fieles aliados. Por doquier, incluso en las zonas más turísticas, encontraréis puestos en los que probar un conveniente hot dog. Es relativamente sencillo verlos por 6€ u 8€, incluyendo el pan, una salchicha danesa, cebolla frita, pepinillos y salsas. Un manjar, en nuestra opinión.

La tercera y última idea nos lleva a hablar de bocadillos. Ya sean tal y como los imagináis (con un pan a cada lado) o en formato smorrebrod (un típico sándwich «abierto» danés), el país es toda una potencia. Hay un montón de establecimientos especializados en bocatas a lo largo y ancho de la ciudad. Los que veis debajo son de Smagsloget, un sitio muy famoso y en el que las elaboraciones se hacen con producto recién cortado. Por unos 12-15€ (precio de 2025 y por persona) podréis comer de forma muy contundente.

Pero… ¿INCLUSO QUERÉIS ALGO MÁS ECONÓMICO? Aquí va el héroe que no esperabais: 7-Eleven. La popular cadena originaria de Texas os sacará del apuro. En Copenhague están por todas partes, muchos abren 24 horas y siempre es posible comer, desayunar o cenar en ellas. No esperéis exquisiteces, pero si alternativas muy resultonas: pizzas de queso chicloso, nuggets fritos en aceite de motor o bollería no-artesanal os darán sus calorías con todo el cariño.

Compras y souvenirs

En este contexto de cosas caras, hacer algo de shopping o volverse a casa con un buen souvenir a buen precio parece imposible. Pero no, os aseguramos que hay alternativas. La mayor parte de ellas las encontraréis en la mítica Stroget, donde las tiendas para traerse un pedacito de Dinamarca a casa se cuentan por decenas.

Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

Obviamente, podéis poner en vuestra lista de la compra imanes, camisetas, gorras y demás cosas típicas. Sin embargo, también es muy probable que el espíritu local os embargue y apostéis por algo de diseño danés. La tienda HAY puede ser muy buena aliada.

La capital de la cultura hygge

Para rematar este artículo, un pequeño homenaje a la cultura hygge. Es uno de los grandes emblemas de la vida en el norte en Europa, extendido por igual en sitios como Dinamarca o Noruega. En resumen, se trata de un concepto difícil de traducir, pero que está relacionado con un enfoque acogedor e íntimo de entender la vida. El bienestar, por entendernos de alguna manera.

Hygge Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

Copenhague es hygge de principio a fin. Nosotros lo entendemos de mil maneras: desde una cafetería bonita en la que pararse a descansar un rato hasta una tienda de artesanía en la que comprar una vela aromática. La capital danesa os hará sentir bien, es el auténtico primer mundo.

Hygge Qué ver en Copenhague: 3 días en la capital de Dinamarca (guía completa)

Esto se traduce también en una vida cultural enorme (exposiciones, conciertos, obras de teatro), en mercados por todas partes, en eventos durante todo el año… Estamos intentando explicaros algo muy difícil de explicar, así que os rogamos que no nos tengáis en cuenta el fracaso. Simplemente id allí, pasead por dos o tres calles y entenderéis a lo que nos referimos. Copenhague es muy hygge.

Mapa turístico de Copenhague

Aquí os dejamos un mapa turístico de Copenhague. Le hemos hecho dos capas, una con lo principal y otra con visitas complementarias (por si os sobrase tiempo).

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