Qué ver en Bilbao, la ciudad más vanguardista de la Península Ibérica. Una urbe trepidante, que huele a modernidad y que está en constante cambio, pero que a la vez conserva la tradición con mimo. Hablamos de un destino que siempre recibe al viajero con los brazos abiertos, que nunca deja de sorprender y que además es toda una potencia gastronómica. Y todo ello en un tamaño perfecto para una sola jornada o una escapada de fin de semana, lo cual le convierte en uno de los mejores destinos urbanos del sur de Europa.

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La ciudad que cambió el humo por la vanguardia
Bilbao es el ejemplo perfecto de ciudad que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. A sus orígenes medievales (fue fundada por Diego López de Haro en el año 1300) le siguió un tremendo dinamismo económico, posicionándose rápidamente como uno de los grandes puertos comerciales del Cantábrico. Fácil de defender, enclavada en diversos cruces de caminos y con una burguesía poderosa, Bilbao lo tenía todo para seguir creciendo (y vaya si lo hizo).


Llegó un punto en que Bilbao pasó a dedicarse casi por completo a la industria. El hierro se convirtió en el motor de su economía, tanto por la abundancia de este material en los alrededores como por el vanguardista desarrollo de su siderurgia. Fue destruida prácticamente durante la Guerra Civil, ya que Bilbao permaneció fiel al gobierno legítimo republicano. Sin embargo, rápidamente volvió el dinamismo económico a la urbe.

A finales del siglo XX, Bilbao se había convertido en una ciudad complicada. Todo pasaba por la producción industrial, incluso por encima de unas buenas condiciones de vida o por el respeto al medio ambiente. Las horribles inundaciones de 1983 (con más de 40 muertos) hicieron que la ciudad replantease su desarrollo y decidiese abrazar con fuerza la modernidad.


Entre iniciativas públicas, privadas y mixtas se creó el caldo de cultivo para este renacer, conocido como efecto Guggenheim (por el museo) o efecto Bilbao. El gris industrial dio paso al color, la vanguardia y al dinamismo cultural. De pronto la capital de Vizcaya se había convertido en un lugar estupendo para vivir, así como en uno de los destinos turísticos más relevantes del norte de la Península Ibérica.


Y así llegamos a bien entrado el siglo XXI, cuando Bilbao se encuentra en su mejor momento. Tiene todo para sorprender al viajero, hasta el punto de que a veces resulta difícil planificar la visita debido a lo muchísimo que tiene que ofrecer. Nosotros os hemos preparado esta guía turística, con las 15 cosas imprescindibles que ver en Bilbao.

Turismo en Bilbao: 15 visitas imprescindibles
Lo primero que tenemos que decir es que la lista no va de más a menos importante, sino que traza un recorrido lógico y más o menos lineal. Nosotros al menos afrontamos así la jornada, en un orden similar al que os mostramos.
Abando (Ensanche)
Así, empezamos nuestra ruta por Bilbao recorriendo el barrio de Abando. Es una zona amplia, que básicamente coincide con el ensanche de la ciudad. Tiene mucho que ver y que ofrecer, aunque con un paseo por las principales calles es más que suficiente. A modo de referencia, empezamos por la Gran Vía de Don Diego López de Haro. Es la típica arteria comercial enorme que no falta en ninguna ciudad europea, con sus correspondientes grandes almacenes (en este caso El Corte Inglés) y sus tiendas de ropa de marca.


Hay algunos edificios destacados, como la Iglesia del Sagrado Corazón. Es una joya neogótica de finales del siglo XIX, que en la actualidad goza de un magnífico estado gracias a la reforma de 2014.

A nivel civil, el edificio que más nos impresionó fue el Palacio de la Diputación Foral de Vizcaya. Lleva la firma del arquitecto Luis Aladrén Mendivil, también data de finales del siglo XIX y es considerado una de las grandes obras del eclecticismo alfonsino.

También merece una mención el Palacio Chávarri. Una vez más es de finales del siglo XIX, fue construido por dos hermanos cuyo apellido le da nombre y en la actualidad es sede de la Subdelegación del Gobierno.

Este último palacio está en la Plaza de Federico Moyua, el principal cruce de caminos del barrio. En su interior hay unos jardines que son monísimos.


Por cierto, en el barrio también hay varias opciones interesantes para ir de pintxos. A veces parece que esta actividad está reservada únicamente al casco viejo, pero en Abando también hay establecimientos muy interesantes. Sin ir más lejos, nosotros nos dejamos caer por el Bar El Globo y fue muy buena experiencia.


Alhóndiga
También en el ensanche, aunque merece una mención aparte, está la Alhóndiga (actualmente conocida como Azkuna Zentroa). Se trata de un almacén de vino construido por el arquitecto Ricardo Bastida a comienzos del siglo XX, que durante mucho tiempo cumplió esa función. Sin embargo, cayó en desuso y posteriormente se reconvirtió en lo que es hoy: un centro cívico polivalente.

San Mamés
No se puede pasar por Bilbao sin hacer una visita a San Mamés. Conocido como La Catedral, es el campo del Athletic de Bilbao, uno de los equipos más míticos del fútbol mundial. Tras su ambiciosa reconstrucción de comienzos del siglo XXI, es uno de los estadios más importantes del continente europeo. Merece la pena ir a verlo, respirar el ambiente de los alrededores e incluso visitar su museo. Si tenéis suerte y hay partido, bien haríais en conseguir unas entradas. ¡Dicen que el ambiente es impresionante!

Por cierto, al ladito de San Mamés se encuentra uno de los edificios más fotografiados de Bilbao. Es un antiguo edificio industrial, en el que el artista madrileño SpY ha escrito la palabra SOÑAR. No cabe duda de que es buen material para instagramear, así que id a las inmediaciones del Camino de la Ventosa 46 y haced la foto de rigor.

Parque de Doña Casilda
Después fuimos al Parque de Doña Casilda, el pulmón de Bilbao. Es una zona verde de más de diez hectáreas en la que hay de todo: paseos, fuentes, un lago con patos, estatuas e incluso un par de museos. La zona más bonita es la de la pérgola, también fotogénica a rabiar.


Se trata de un espacio muy querido por los habitantes de Bilbao, que prácticamente acuden allí cada tarde en busca de la tranquilidad que solo la naturaleza puede dar.
Paseo por la Ría
Otra zona clásica para hacer vida social y estirar un poco las piernas es la ría de Bilbao. El paseo más clásico va desde el Puente Euskalduna hasta el casco viejo, pasando por edificios muy destacados (de los que ahora os hablaremos).

No hay visita a Bilbao que se pueda considerar completa sin darle una buena pateada a la ría. Allí es donde más se respira el ambiente vanguardista y transformador de la ciudad del siglo XXI, sin duda por la presencia del Guggenheim. Eso sí, hay que decir que todos los puentes han sido en valor, ambas orillas se han transformado y la red de caminos es alucinante.


Como decimos en ocasiones, solo por esto ya merecería la pena ir a este destino.
Guggenheim Bilbao
Ya lo hemos mencionado, pero obviamente uno de los grandes atractivos turísticos de la ciudad es el museo Guggenheim Bilbao. Está junto a la ría, en una ubicación en la que el arquitecto Frank Gehri ha creado una de sus obras más emblemáticas.

Su arquitectura sencillamente hará que vuestra cabeza explote. Es un edificio inverosímil, que parece sacado de una película de ciencia ficción. Hay que contemplarlo desde todos los puntos de vista posibles, diseccionarlo, analizarlo bien y hacerle un millón de fotos.


En el interior del museo (12€, precio de 2025) os espera su magnífica colección de arte contemporáneo, además de algunas de las exposiciones temporales más ambiciosas que se celebran a nivel mundial.
De vuelta al exterior, en las inmediaciones del museo están las dos esculturas más importantes de la ciudad: Puppy, el perrito de flores de Jeff Koons; y Maman, la siniestra araña de Louise Bourgeois.


Ayuntamiento
Si seguís avanzando por la ría llegaréis hasta el Ayuntamiento de Bilbao. Se asienta en un edificio de finales del siglo XIX, obra del arquitecto Joaquín Rucoba. Es una de las casas consistoriales más impresionantes de todo el País Vasco.

Teatro Arriaga
Relativamente cerca, y también de finales del siglo XIX, está el magnífico Teatro Arriaga. Lleva el nombre del llamado Mozart español, uno de los mejores compositores de su tiempo. Es una obra de estilo neobarroco única en Euskadi, inspirada en la Ópera de París. La institución tiene una ajetreada programación cultural durante todo el año, además de ser punto de reunión habitual para los habitantes de la ciudad.

Plaza Nueva
Otra zona clásica para reunirse, ya entrando de lleno en el casco viejo de Bilbao, es la Plaza Nueva. En este caso, se trata de uno de los espacios urbanos más curiosos de la ciudad. Zona de pintxos por antonomasia, sus cinco entradas dan acceso a la que posiblemente es el área de vida social más animada de la ciudad.

Tenéis que pasar obligatoriamente por allí, ya sea para comer o para admirar su magnífica arquitectura. Los bilbaínos son conscientes de la belleza de su plaza y siempre ha sido el lugar para sacar pecho de las bondades de la ciudad. La anécdota más curiosa se dio en 1871, cuando el rey Amadeo de Saboya visitó la urbe. Como querían agasajarle a la italiana, tamponaron las puertas, llenaron la plaza de agua y pusieron unas cuantas góndolas en ella.
Plaza Unamuno
Al ladito de la Plaza Nueva está la Plaza Unamuno. Quizá no sea tan conocida, pero en ella también tenéis una magnífica oferta gastronómica. Además, está rodeada de varias instituciones culturales de primer nivel, como el Museo Vasco de Bilbao o el Museo Arqueológico. También muy cerquita está la Iglesia de los Santos Juanes.

Catedral de Bilbao
Pero en lo que respecta a religión, no hay rival para la Catedral de Bilbao (Catedral de Santiago). Es el templo gótico más grande de Vizcaya, con espacio para tres naves y hasta quince capillas diferentes. La visita no es económica (8€, precio de 2025), pero se trata de una obra maestra de la arquitectura religiosa.

Las siete calles del Casco Viejo
Si lo que queréis es tomarle el pulso al casco viejo de Bilbao, no deberíais dejar de visitar sus famosas siete calles. Esta sucesión de estrechas callejuelas perpendiculares a la ría fueron el centro de la ciudad durante varios siglos, manteniendo intacta su esencia medieval hasta hace bien poquito. No hay bilbaíno que no se la sepa de corrido: Somera, Artecalle, Tendería, Belosticalle, Carnicería Vieja, Barrencalle y Barrencalle Barrena. Los nombres tampoco es que sean para romperse la cabeza, pues literalmente significan cosas como «calle del medio» o «calle de abajo».


En ellas encontraréis bares de toda la vida, tiendas y muchísimos rincones con encanto. Os recomendamos dedicar un buen rato a recorrerlas de punta a punta, pues en ellas encontraréis algunos de los espacios más interesantes de Bilbao. Eso sí, por la noche se ponen un poco siniestras, así que mejor estar por allí a plena luz del día.

Iglesia de San Antón
Entre las siete calles y la ría hay dos edificios que merecen mucho la pena. El primero de ellos es la Iglesia de San Antón, Gótico a más no poder, es un templo originario del siglo XV. Su vinculación con la ciudad es tan grande que aparece en el escudo de la ciudad.

Mercado de la Ribera
A su vera está el Mercado de la Ribera, otra visita obligada en el casco viejo. Es un mercado de abastos clásico, en el que es posible comprar carnes, pescados, verduras o encurtidos. Tiene la particularidad de que es el mercado más antiguo de Bilbao, además de uno de los más grandes de Europa. Y es que entre sus tres plantas ofrece más de 10000 metros de comercios de todo tipo.

Iralabarri
Y para terminar la visita a Bilbao, os recomendamos pasar por uno de sus barrios de moda: Iralabarri. Conocido como el Notting Hill vasco, es una sucesión de quince calles en la que resulta frecuente encontrar casas unifamiliares de colores. Vamos, que fue construido siguiendo el clásico esquema inglés de casitas bonitas para que los trabajadores estuvieran cómodos junto a la fábrica en la que se dejaban la vida. Hoy en día se ha vuelto viral y nunca faltan los curiosos que van allí en busca de un buen instagrameo.

Dónde comer en Bilbao: mejor zona para pintxos
Ya hemos dicho por activa y por pasiva que comer en Bilbao es una bendición del cielo. Se trata de una de las ciudades del mundo con mejor propuesta gastronómica, lo cual ocurre por muchos motivos: tradición, vanguardia, variedad, precio, innovación… Prácticamente en cualquier calle de la urbe podréis comer muy bien y al mejor precio, de eso no tengáis duda.

Sin embargo, pensando en una visita de un par de días, claramente hay un destino que no podemos dejar de mencionar: la Plaza Nueva. Ya la hemos mencionado antes, pero no está de más recordar que es un sitio único para ir de pintxos. Restaurantes míticos como Gure Toki, el Sorginzulo o Víctor Montes os dejarán sin palabras con sus raciones gigantes, sus pequeñas creaciones de vanguardia (los ya mencionados pintxos) y sus selecciones tanto de vinos como de cervezas. Y todo ello al mejor precio, pues mal se tiene que dar para no comer ahí por unos 15€ o 20€ por persona.


Alojamiento barato en Bilbao
No solemos dar recomendaciones para hoteles en ciudades tan grandes, pero es cierto que nuestro último alojamiento en Bilbao nos llamó la atención por lo barato que era. Estaba en el Barrio de San Francisco, ubicado más o menos entre Abando y el Casco Viejo. Es cierto que la zona de primeras puede parecer un poco insegura, pero nosotros no tuvimos ningún problema (ni de día ni de noche) y encontramos mejores tarifas que en otros puntos de la ciudad. Además, estaba a diez minutos a pie del centro, por lo que pensamos que es buena opción. Por si os interesa, nosotros nos hospedamos en la Residencia Universitaria Resa Blas de Otero.

Excursiones cerca de Bilbao
Bilbao está en Vizcaya, por lo que hay millones de cosas que se pueden ver y hacer en los alrededores. Sin embargo, esta guía está planteada desde el punto de vista de una escapada de fin de semana, así que aquí os traemos las dos excursiones más interesantes que hacer en los alrededores de Bilbao.
Puente Bizkaia
El Puente Bizkaia es una visita absolutamente imprescindible. Patrimonio de la Humanidad, se trata de uno de los grandes hitos arquitectónicos de finales del siglo XIX en el País Vasco. La arquitectura del hierro se muestra preciosa en la desembocadura de la ría de Bilbao, en una estructura que resulta impresionante tanto desde abajo como desde lo alto de su plataforma de observación. No encontraréis un lugar igual en el mundo, lo único que se le puede parecer (salvando las distancias) es la Torre Eiffel.

San Juan de Gaztelugatxe
Y hablando de cosas únicas, a 45 minutos en coche de Bilbao os espera San Juan de Gaztelugatxe. Se trata de un pequeño islote, unido a tierra mediante un puente y con una preciosa ermita en lo alto. Para llegar al templo tendréis que subir por una sinuosa escalera de piedra con 241 peldaños, en una de las mejores experiencias que se pueden vivir en muchos kilómetros a la redonda. El lugar se ha vuelto muy popular a raíz de la serie Juego de Tronos, ya que fue elegido para crear la fortaleza de Rocadragón.

Mapa turístico de Bilbao
Terminamos con un mapa turístico de Bilbao, en el cual hemos situado todos lo que hay que ver y hacer en la ciudad.