El Museo de las Villas Romanas (conocido también por sus siglas MVR) es una institución pionera a nivel estatal. Pone en valor el yacimiento arqueológico hallado entre Almenara de Adaja y Puras, llevando su exposición a la máxima expresión. Allí no solo disfrutaréis de los restos históricos y del museo en el que se exponen las piezas halladas, sino también de exposiciones temporales, de la recreación de una casa romana y de un parque infantil tematizado. Vamos, como si fuese un parque temático basado en el Imperio Romano.

Tabla de contenidos
Vida rústica romana al estilo vallisoletano
A finales del siglo XIX, en unas viejas tierras de labranza, se descubrieron unos posibles restos arqueológicos. No fue hasta 1942 cuando comenzaron las excavaciones sistemáticas, mediante las cuales se empezó a desenterrar el enorme entramado que hoy está a la vista. La Diputación de Valladolid adquirió los terrenos, los estudió y poco a poco fue proyectando su musealización.

La institución fue creciendo poco a poco. Primero poniendo en marcha las visitas al yacimiento, luego cubriendo los restos a su conservación, posteriormente creando un museo y así hasta convertirse en una institución puntera. De hecho, en el año 2004 recibió el premio Europa Nostra, que reconoce el valor del Museo de las Villas Romanas en el contexto del patrimonio histórico europeo.

Sea como fuere, la protagonista del lugar es una villa romana de entre los siglos III y IV. Hablamos de una genuina casa de campo full equipe, en la que los grandes aristócratas residían a la vez que explotaban el medio rural. Hay varias así documentadas en España: La Olmeda, Los Villaricos, Veranes… Sin embargo, claramente la del sur de Valladolid es una de las mejores excavadas, documentadas y puestas al servicio del viajero.

Cómo es la visita
El Museo
El punto de partida en todo el conjunto del Museo de las Villas Romanas es su estupendísimo museo. La visita comienza con un vídeo de unos 7 minutos, ene l cual se proyecta una explicación general de la vida en tiempos del Imperio Romano y referencias concretas a la provincia de Valladolid.

A partir de ahí, 1800 metros cuadrados de exposición permanente. Es una de las más ambiciosas de España, resultando especialmente interesante gracias a sus paneles informativos de vanguardia, a elementos audiovisuales y a los objetos expuestos. Muchos son réplicas, pero resultan sumamente efectivos para avanzar en la narrativa. En uno de los laterales se suelen montar exposiciones temporales. Por ejemplo, cuando nosotros fuimos tenían una en marcha con la medicina en tiempos romanos como hilo conductor.

Estuvimos más o menos una hora en el museo, recorriendo salas que hablaban de la vida cotidiana en la villa, de la religión o de la decadencia del imperio romano. No se hace pesado en absoluto, más bien el tiempo pasa volando.

La Villa Romana
El museo justo termina en el inicio del recorrido por la villa romana. Es un itinerario lineal sobre pasarelas de hierro, que os permitirán caminar a lo largo y ancho del yacimiento arqueológico. En los puntos más interesantes veréis paneles informativos, los cuales os servirán para entender mejor las ruinas.

A lo largo del paseo podréis distinguir unas treinta estancias diferentes. No faltan los mosaicos, un par de patios y elementos imperdibles en la comprensión de la cultura romana como las termas. Todo ello bien expuesto, con dioramas e incluso algunos elementos distribuidos a pie de yacimiento (como los dos «excavadores» que os darán la bienvenida).

Otros 45 minutos se nos fueron haciendo este recorrido. Tuvimos la genial idea de madrugar, por lo que entramos de los primeros y pudimos hacer la visita sin aglomeraciones. A media mañana eso era un hervidero, así que aquí os dejamos la recomendación de ir tempranito.

La casa romana (recreación)
A eso de las 12:00 sonaron unos altavoces, que indicaban que iba a comenzar la visita a la recreación de la casa romana que hay a las afueras del yacimiento. Solo se puede entrar en grupo, aunque tanto el acceso como las explicaciones de la guía están incluidos en la entrada.

La joya de la corona del Museo de las Villas Romanas es una recreación de una lujosa residencia de campo del último tramo del Imperio Romano, tal y como la hallada en Almenara de Adaja y Puras. Alrededor de un estupendo patio hay ocho estancias tematizadas, en las que podréis ver salas de mujeres, unas termas, una cocina o unos baños.

El nivel de fidelidad histórica es extremo. De hecho, cuando se han tomado licencias lo explican. Sin ir más lejos, tuvieron que sustituir cortinas por ventanas porque las estancias se llenaban de palomas. Todo ello hizo que el lugar fuese elegido para la serie El Corazón del Imperio, una producción protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón que posteriormente donó parte de su atrezzo para la decoración del Museo de las Villas Romanas.

Parque infantil tematizado
Por último, al fondo del todo os espera la última sorpresa: un parque infantil tematizado. Os recomendamos ir hasta él tanto si vais con niños como si no, pues descubriréis una zona de diversión y esparcimiento estupenda para todas las edades. Casi sin darnos cuenta el Museo de las Villas Romanas nos regaló momentos tan inverosímiles como dar un paseo entre madrigueras de conejo o columpiar en una especie de templo romano en ruinas.

Pueblos de los alrededores
Almenara de Adaja
Aprovechando la visita al Museo de las Villas Romanas, sin duda os recomendamos que os dejéis caer por los dos pueblecitos sobre los que se asienta. Son chiquititos, con unos pocos minutos podréis recorrer sus calles y en ambos hay una iglesia chulísima.

El primero al que fuimos fue Almenara de Adaja, con la estupenda Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora como principal elemento arquitectónico. No es que sea el templo más convencional del mundo, ya que tiene más de fortaleza que de espacio religioso. Merece la pena.

Puras
Al otro lado de la carretera está Puras, que también tiene un templo bajo la misma advocación. Eso sí, esta Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora es mucho más monumental que la anterior. Data del siglo XVI, como buen templo mudéjar utiliza fundamentalmente el ladrillo y tiene una torre de enormes dimensiones. También os recomendamos parar por allí.

Olmedo
Por último, a pocos kilómetros del Museo de las Villas Romanas está la coqueta localidad de Olmedo. Merece la pena que la visitéis por su patrimonio, por seguir las huellas de la famosa obra de teatro de Lope de Vega y también por su magnífica gastronomía. De hecho, es el complemento perfecto a todo lo anterior: una mañana en el MVR y una tarde en Olmedo tendrán como resultado una jornada inolvidable. ¡Ah! Y para los más ahorradores, un consejo: se puede comprar una entrada conjunta para el Museo de las Villas Romanas y dos museos olmedanos. En seguida hablamos de eso.

Información práctica
- Dirección: está a los pies de la N-601, entre los términos municipales de Almenara de Adaja y Puras. Hablamos del sur de la provincia de Valladolid.
- Teléfono: 983 62 60 36.
- Días y horarios de apertura:
- Del 1 al 15 de enero: cerrado.
- Del 16 al 31 de enero: de martes a viernes, de 10:30 a 13:30.
- Del 1 de febrero al 31 de diciembre:
- De martes a viernes: de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 18:00.
- Sábados, domingos y festivos: de 10:30 a 15:00.
- Tarifas (2024):
- Adultos: 4€.
- Mayores de 65 y Carnet Joven: 3€.
- Menores de 12 años: gratis.
- Entrada conjunta para el Palacio Caballero de Olmedo y el Parque Temático del Mudéjar: 10,40€.
