Las icnitas de Fuentes de Magaña, conocidas como las huellas de Miraflores, son una de las paradas más interesantes de la Ruta de las Icnitas de Soria. Están justo en el extremo sureste del itinerario, pero llegar hasta allí tiene premio. Y es que al ladito del yacimiento se encuentra la réplica de dinosaurio más grande del mundo (al menos en 2025, momento en el que nosotros hicimos la visita).

El saurópodo más grande del mundo está en Soria
Lo primero de todo, una advertencia: no somos ni arqueólogos ni paleontólogos, simplemente nos gustan mucho los dinosaurios. Por tanto, en este post no esperéis encontrar un montón de datos rarísimos, sino más bien las sensaciones que tuvimos haciendo la visita y consejos para que no os dejéis nada en el camino.
Vamos a empezar por lo más básico, que es llegar hasta allí. ¡Ojito, que tiene su aquel! Aunque está señalizado, nosotros pasamos delante del cartel y no lo vimos. Os hemos preparado aquí un mapa con el desvío, el dinosaurio y las icnitas. Básicamente tenéis que entrar en Fuentes de Magaña y buscar el puente:
Al final del desvío que os decimos, llegaréis a un espacio amplio en el que dejar el coche. En seguida quedaréis sorprendidos, cual doctor Alan Grant entrando en Jurassic Park, por el tamaño del dinosaurio que asomará sobre vuestras cabezas.
No han escatimado, ya que para que las icnitas de Fuente de Magaña fuesen todo un hit, en el año 2012 se instaló una estatua gigante de un dinosaurio. En concreto, hablamos de un saurópodo de 32 metros de largo y hasta 8 metros de altura. ¡La réplica más alta del mundo!

El dinosaurio se puede contemplar en la distancia, aunque a través de un caminito se llega hasta sus enormes pies. Allí podréis aprender un montón de cosas gracias a un panel informativo, contemplarlo bien cerquita y sentiros chiquititos al lado de semejante cosa.
Visitando las icnitas de Miraflores
Dado que la zona en la que actualmente están las icnitas de Fuentes de Magaña tuvo una gran presencia de saurópodos durante el Cretácico (hace entre 145 y 66 millones de años), no es raro que hayan llegado dichas huellas a nuestros días. A ello han contribuido las llanuras fluviales y los lagos de entonces, cuyas condiciones sedimentarias hicieron que hoy en día hablemos de un destino mágico para los amantes de los dinosaurios.
Así, si volvéis del dinosaurio al «aparcamiento» y continuáis avanzando hacia abajo, llegaréis hasta el yacimiento de Miraflores. En las icnitas de Fuentes de Magaña encontraréis dos paneles informativos: uno hablando de los hábitos de alimentación de los saurópodos y otro analizando sus huellas.

Podréis identificar a la perfección los rastros de diferentes tipos de saurópodos. Se encuentran protegidos tras un vallado de madera, aunque a la vez están identificados para que no haya equívocos. El grupo de Miraflores era amplio, por lo que hasta nuestros días han llegado restos de adultos y de jóvenes.
Realmente la experiencia de visitar las icnitas de Fuentes de Magaña no lleva más de 15 o 20 minutos, pero es de lo mejorcito de la Ruta de las Icnitas de Soria. Os recomendamos hacer esta para para empezar el recorrido con buen pie (nunca mejor dicho) o para ponerle el broche de oro.