Bretún es una de las paradas más destacadas de la vertiente oeste de la Ruta de las Icnitas de Soria. En su término municipal hay hasta tres yacimientos diferentes, todos ellos de muy alta factura. Además, hay varias réplicas de dinosaurios que también merecen una visita.
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Bretún y su relación con los dinosaurios
En apariencia, Bretún es un tranquilo y sencillo pueblo de las Tierras Altas de Soria. Sin embargo, guarda un secreto que sin duda gustará mucho a los amantes de los dinosaurios: tres yacimientos de icnitas. Hablamos de huellas fosilizadas que han llegado a nuestros días distinguibles a simple vista, siendo un lugar perfecto para el estudio de nuestro planeta.

Los vecinos del pueblo han contribuido mucho a la conservación y la difusión de estas icnitas. De hecho, hay que mencionar siempre a Sara García Cámbara. Habitante de Bretún, falleció a los 85 años en 2016, ejerciendo hasta entonces de guía turística en las huellas de manera desinteresada.
Hoy en día la visita hay que hacerla por libre, pero se puede seguir sin problema gracias a un buen puñado de paneles informativos.
Los yacimientos de icnitas de Bretún
La Matecasa
El primero de los yacimientos de icnitas de Bretún es La Matecasa, situado justo al otro lado de la carretera que da acceso al pueblo. De hecho, no es sencillo aparcar. Nosotros tuvimos que dejar la furgoneta en el arcén, al lado de unos contenedores, y confiar en que no pasase nadie (como así fue).

Hay icnitas por todas partes, aisladas y con diferentes orientaciones. Parece que podrían pertenecer a carnívoros de mediano y gran tamaño (terópodos). Se pueden distinguir dedos robustos y que terminan en forma puntiaguda. También es posible observar restos de oleaje y grietas, formados por la acción del viento sobre barro húmedo.

Allí mismo se puede ver una réplica de un triceratops, uno de los dinosaurios más reconocibles por el gran público. No hay película sobre la materia, desde Jurassic Park hasta En Busca del Valle Encantado, que no lo mencione.
Fuente Lacorte
El segundo yacimiento es Fuente Lacorte, a unos 500 metros. Eso sí, merece la pena coger el coche para moverse de uno a otro, ya que en este se aparca mejor.

Este yacimiento tiene un montón de icnitas, agrupadas en rastros de terópodos y ornitópodos. En base a su tamaño, se piensa que en la zona vivieron dinosaurios de hasta 7 metros de largo.

Hay espacio para otra réplica. En este caso, podéis ver un allosaurus a tamaño real. Todos los estudios coinciden en que era una de las especies más comunes en tierras sorianas.
El Frontal
No os vayáis todavía, pues un poquito más arriba está el tercer yacimiento de icnitas de Bretún: El Frontal. Os aseguramos que merece la pena subir, ya que es un yacimiento muy especial: más de 200 huellas, 45 rastros distintos, características geomorfológicas únicas…

De hecho, aquí encontraréis cuatro rastros de dinosaurios, además de un montón de huellas aisladas. A diferencia de otros yacimientos de icnitas sorianos, aquí el barro era muy profundo y han quedado claramente reconocibles huellas de cuatro dedos. También se han conservado restos de tortugas y de cocodrilos.