La Torre Redonda de Copenhague (Rundetarn en danés) es un observatorio astronómico situado en el centro de Copenhague. Mantiene sus funciones científicas, pero en la actualidad es famosa por ser uno de los atractivos turísticos más visitados de la ciudad. Viajeros de todo el mundo acuden hasta ella para recorrer su particular rampa en espiral: un pasillo helicoidal que os permite subir hasta la cima y disfrutar de una de las vistas más interesantes de la capital de Dinamarca.

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Un observatorio astronómico en el centro de Copenhague
Hay que remontarse a tiempos del rey Cristián IV (siglo XVII) para encontrar los orígenes de la Torre Redonda de Copenhague. Fue en ese momento cuando se proyectó este magnífico observatorio astronómico, como parte del llamado Trinitatis Complex. Hablamos de un conjunto formado por la Iglesia Trinitatis, una biblioteca universitaria, una capilla y la propia torre de observación.

La Torre Redonda de Copenhague tiene una altura de 34,5 metros, con un radio de algo 76,8. Para llegar a lo alto, hay que dar siete vueltas y media por una rampa que tiene una pendiente de entre el 10% y el 33% en función del tramo. Dicho de otro modo: por cada vuelta que deis, estaréis subiendo casi 4 metros de alto.
Tal y como dicen en el folleto que te dan en la entrada, es un edificio en el que han nacido instituciones históricas de relevancia, se han hecho descubrimientos científicos y al que han acudido personalidades de todo el mundo. Sin embargo, es innegable que en términos técnicos es una construcción que ya ha dado lo que tenía que dar, por lo que ahora vive un retiro dorado en forma de atractivo turístico.
No hay visita a la capital de Dinamarca que esté completa sin pasar por aquí. Es cierto que hay que rascarse el bolsillo (60 coronas en 2025, unos 8€ al cambio), pero es un auténtico must. No penséis solo en entrar, dar vueltas como una peonza, asomarse al mirador y bajar. El edificio tiene muchas más cosas que ofrecer, por lo que como poco se os irá una horita en vivir esta experiencia.

Del suelo a la cima en siete vueltas y media
Nada más pasar por caja, os darán un bonito folleto con explicaciones históricas y una detallada vista transversal de la Torre Redonda de Copenhague. Nos llamó la atención la calidad del díptico, que pone de manifiesto la elaborada propuesta turística de este monumento. De hecho, cada pequeño punto de interés tiene su propio folleto: hay uno para el desván de las campanas, otro para la antigua biblioteca, otro el hueco que hay en el núcleo de la torre…

El eje central de la visita, como no podía ser de otro modo, es la rampa en espiral. Armaos de paciencia y disfrutad de una subida que no es especialmente dura, pero que hace sudar a los menos habituados a caminar. En cualquier caso, hay que destacar que este tipo de subidas son comunes por toda Europa. Podéis encontrar elementos similares en lugares tan dispares como la Giralda de Sevilla o los castillos renacentistas de Alemania.
Durante la subida se pueden hacer paradas. Algunas simplemente para asomaros a la ventana y tomar un poquito de aire, pero otras son interesantes en sí mismas. A media altura hay unos baños y una cafetería, justo al lado de The Library Hall: las antiguas dependencias de la biblioteca, que hoy en día se utilizan para exposiciones temporales, conciertos y todo tipo de eventos culturales.

A lo largo de vuestra subida, no deberíais dejar de ver:
- El antiguo apartamento en el que vivían los trabajadores de la torre. Dio cobijo a astrónomos, estudiantes, personal de mantenimiento…
- El núcleo hueco: una vez hayáis ganado altura, podéis asomaros a un cristal en el que se ve la caída libre de 30 metros hasta el suelo.
- El viejo baño: hubo dos aseos en la torre. En todo lo alto había uno reservado para los astrónomos, pero también se creó uno junto a la biblioteca.
- El observatorio astronómico: la razón de ser de la Torre Redonda de Copenhague.
El último tramo de la subida tiene un semáforo. Recordad que estáis en el norte de Europa, donde la gente es educada y no se abre paso a codazos. Esperad pacientemente y podréis subir hasta la plataforma de observación, en una llegada algo más agobiante que el resto de la subida.

En la cima os espera una magnífica recompensa. La plataforma de observación que hay en lo alto de la Torre Redonda de Copenhague es una maravilla. Una panorámica de 360º desde la que podréis contemplar toda la ciudad, incluso llegando a apreciarse la costa de Suecia en los días claros. En verano incluso abren un kiosko con helados y cafés, perfecto para hacer que la visita sea incluso más acogedora.

Información práctica
- Dirección: Kobmagergade 52A, Copenhague
- Web: rundetaarn.dk
- Teléfono: +45 33 73 03 73
- Horarios:
- Abril a septiembre: todos los días de 10:00 a 20:00
- Octubre a marzo:
- De jueves a lunes: de 10:00 a 18:00
- Martes y miércoles: de 10:00 a 21:00
- Cerrada el 24 y 25 de diciembre, así como el 1 de enero
- Tarifas (2025):
- Adultos: 60 coronas (unos 8€)
- Estudiantes: 30 coronas (unos 4€)
- 17 años o menos: gratis
