La Senda de las Valiñas: la ruta de senderismo para todos los públicos por el interior de las Médulas

Hay muchas maneras de visitar Las Médulas. Algunas son sencillas y rápidas, como el Mirador de Orellán, pero para sacarle todo el jugo a este entorno paisajístico hay que caminar un poquito. Y es que el senderismo es una de las mejores actividades que podéis hacer por este Parque Cultural con denominación de Patrimonio de la Humanidad. Recorrerlo a pie os permitirá acceder a algunos de sus enclaves más destacados y a rincones con encanto que guardaréis en la memoria de por vida.

Entre todas las rutas disponibles, la más típica es la Senda de las Valiñas: sencilla, bien señalizada y realmente completa. Se trata de un itinerario circular que no llega a 4 kilómetros y que parte del propio pueblo de Las Médulas. En él, podréis pasear entre castaños singulares, visitar un par de cuevas y disfrutar de algunas de las imágenes más espectaculares del lugar.

En este artículo os contamos cómo fue nuestra experiencia haciendo la ruta y os damos las claves para que podáis disfrutar de un paseo tan agradable como el nuestro.

Recorrido por dentro de Las Médulas

La Senda de las Valiñas sale desde el pueblo de Las Médulas. El inicio no tiene pérdida: tan solo hay que ir al Centro de Recepción de Visitantes (pasada la iglesia) y veréis los carteles que indican el comienzo del recorrido. Aunque es imposible no hacerlo, ya que para llegar a este punto hay que atravesar casi todo el casco urbano, os recomendamos encarecidamente la visita a Las Médulas pueblo: no suele salir en las guías, pero es un sitio de lo más interesante.

Lo que más nos gustó de la Senda de las Valiñas es que tiene un planteamiento sencillo, pero a la vez permite hacerse a la idea en profundidad de lo que es este espacio natural. De hecho, la ruta se puede hacer en su modalidad corta (3,5 kilómetros, una hora y media de duración) o larga, incluyendo un desvío al popular Mirador de Orellán. Nosotros ya habíamos ido allí en coche y llevábamos todo el día de un lado para otro, por lo que optamos por la opción más cortita.

Lo primero que nos sorprendió del recorrido es que está perfectamente señalizado, algo que no es tan habitual en la España del interior. Se nota que este es un sitio que recibe una gran afluencia de turistas y que tiene recursos para poner el lugar en valor.

Lo segundo fueron los castaños. Sí, tal cual: pensábamos que veníamos a ver antiguas minas y trozos de montaña hechos pedazos, pero durante toda la Senda de las Valiñas vimos decenas de castaños enormes y con unas formas realmente singulares. Merece la pena que vayáis muy atentos, porque no se suelen ver árboles tan interesantes.

Por supuesto, durante todo el camino veréis las populares montañas de tonos rojizos que tan famoso han hecho a Las Médulas y su entorno. Es increíble que una antigua explotación minera haya modelado el paisaje de una forma tan bella. Era lo último en lo que pensaban, pero desde luego estamos en deuda con el Imperio Romano.

Aunque es una ruta sencilla y para todos los públicos, no vamos a negar que hay algunas cuestecitas. Lo bueno es que se concentran justo antes de los principales atractivos de la Senda de las Valiñas: dos enormes cuevas que os dejarán sin palabras.

Nos referimos a La Cuevona y a La Encantada, dos excelentes representantes de la red de túneles y galerías que los romanos cavaron para extraer el oro del lugar. Son súper interesantes, es difícil no sentirse pequeño ante semejantes hoquedades.

Pese a que son las dos rock stars del camino, lo cierto es que es una ruta muy compensada. Todo el paisaje es precioso y os llevaréis de allí muchas fotografías interesantes. Dicho sea de paso: si no habéis ido al Mirador de Orellán, podéis aprovechar para subir desde el final de la ruta. Nosotros os recomendamos hacerlo en coche, ya que está a diez minutos y os evitaréis una súper cuesta, pero si os veis con fuerzas… ¡a por ello!

Además, entre la subida al mirador y la vuelta al pueblo está la Fuente de la Tía Viviana, donde podréis remojaros después de semejante gesta.

A la vuelta a Las Médulas, nada mejor que tomarse algo en el pueblo, descansar un poquito y pensar en la siguiente excursión, porque la zona es una auténtica maravilla. A tiro de piedra tenéis Ponferrada, el Valle del Silencio, Villafranca del Bierzo y muchísimo más. ¡Viva la provincia de León!

Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos

📍 Punto de inicio: es una ruta circular que sale desde el propio pueblo de Las Médulas. Los carteles parten desde el Centro de Recepción de Visitantes.

📏 Distancia / desnivel: el recorrido tiene apenas 3,5 kilómetros, con un desnivel positivo de unos 200 metros.

💪 Dificultad: fácil, muy fácil. Una ruta familiar y que puede recorrerse tranquilamente en cualquier época del año.

⏲️ Duración: con una hora y media es más que suficiente.

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