La Senda de la Blanca, una ruta junto al Río Iregua

La Senda de la Blanca es una pequeña ruta que os permitirá conocer la versión más encantadora y llena de magia de los bosques que pueblan el Parque Natural Sierra de Cebollera, en La Rioja. La competencia es muy dura, pues cerquita tenéis recorridos muy famosos como el Sendero de las Cascadas, pero aun así merece la pena. Seguid leyendo y os contaremos por qué.

La cara más mágica de los bosques de la Sierra de Cebollera

La Senda de la Blanca es una ruta preciosa, partimos de esa base, aunque la verdad es que se hace en un suspiro. Aunque en los paneles informativos y en los folletos veáis que se hace en 45 minutos, nosotros la recorrimos en tan solo 20 (y yendo con toda la calma). Aun así, mereció la pena.

Gracias a esta ruta pudimos dar un estupendo paseo por un bosque en el que los pinos son protagonistas, pero conviven con otras especies como hayas, acebos o tejos. Todo ello atravesado por un estupendo río y animado por el sonido de las decenas de aves que viven por allí.

El punto de partida es el Área Recreativa de La Blanca, a la cual se llega por la carretera que comunica Villoslada de Cameros con la Ermita de la Virgen de Lomos de Orio. En el único desvío transitable que hay en ella, tenéis que ir a mano derecha. Una vez lleguéis, tenéis que atravesar el merendero y allí empieza realmente la ruta. Dicho sea de paso, el comienzo es perpendicular a otra de las rutas de la sierra (el Sendero del Achichuelo).

La Senda de la Blanca consiste básicamente en ir caminando por una de las orillas del Río Iregua (la de la izquierda según vais avanzando), llegar hasta un puente y volver por la otra orilla.

En el camino os esperan hasta once paradas balizadas, en las cuales podréis ampliar información gracias a los folletos que reparten en el Centro de Interpretación de Villoslada de Cameros (o consultándolas directamente en la web). Gracias a dichas paradas podréis aprender mucho más sobre este bosque mágico, su aprovechamiento y la fauna que vive en él.

A nosotros nos gustó más la vuelta que la idea, pues el terreno se eleva un poquito y gracias a eso se disfruta de una perspectiva maravillosa.

Cuando preguntamos por esta ruta, nos dijeron que era «para peques» y que no merecía la pena. Damos la razón en lo primero, pues es una ruta perfecta para hacer junto a niños pequeños o personas poco habituadas a caminar, pero en ningún caso carece de interés. Más bien todo lo contrario: resulta increíble que un recorrido de apenas 20 minutos ofrezca tantísimas cosas al senderista.

Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos

📍 Punto de inicio: empieza en el Área Recreativa de La Blanca, tras un pequeño desvío en la carretera que comunica Villoslada de Cameros y la Ermita de la Virgen de Lomos de Orios.

📏 Distancia / desnivel: es una ruta circular de un kilómetro, con un desnivel prácticamente inexistente (como mucho 20 o 25 metros).

💪 Dificultad: fácil no… ¡facilísima! De hecho, en el Centro de Interpretación de Villoslada de Cameros nos dijeron que era una ruta «para peques».

⏲️ Duración: en teoría se hace en tres cuartos de hora, pero nosotros la hicimos en 25 minutos yendo con toda la tranquilidad del mundo.

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