La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

La Route des Crêtes (literalmente Ruta de las Crestas) es una de las visitas obligatorias en las Gargantas del Verdón. Esta carretera circular y panorámica de 24 kilómetros atesora hasta 13 miradores diferentes. Serpenteando entre las montañas y acantilados que dan al tremendo cañón, ofrece al viajero escenas únicas y que difícilmente se pueden comparar con ninguna otra cosa del sur de Europa. En este post os vamos a contar cómo encontrarla, os daremos consejos para la visita y os mostraremos cómo fue nuestra experiencia.

La Route des Crêtes, Belvédère de Trescaire bas

Una carretera por y para el turismo

Al contrario de lo que suele ocurrir, la Route des Crêtes fue concebida directamente como un recurso turístico. Se construyó a comienzos del siglo XX, cuando la zona de las Gargantas del Verdón ya se había hecho popular en toda Europa. Así, las autoridades competentes desarrollaron un itinerario circular de 24 kilómetros, el cual se adentraba en uno de sus parajes más bonitos. En concreto, permite conducir por la cara norte, justo en la intersección entre los ríos Artuby y Verdón.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

La Route des Crêtes tuvo su protagonismo durante la II Guerra Mundial. Su estratégica ubicación hizo que fuese escenario de combates entre alemanes y aliados allá por el año 1944. Hasta nuestros días han llegado algunos búnkeres y puestos de tiro, pero por suerte la carretera se encuentra en perfecto estado de conservación.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

De hecho, las autoridades se esfuerzan por mantenerla en perfecto estado de revista. Son conscientes de que la Route des Crêtes es uno de los grandes atractivos de la zona, por lo que dan lo mejor de sí cada temporada.

24 kilómetros de maravillosos miradores

¿Os hemos convencido? En este caso tenéis que conducir hasta La Palud-sur-Verdon, el pueblo que alberga esta carretera. Si, conviene recordar que la Route des Crêtes no deja de ser un lugar para que circulen los vehículos. En concreto, tiene la denominación de D23.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

Se trata de un recorrido circular, pero conviene hacerlo siempre en el sentido de las agujas del reloj. Hay un tramo de sentido único (el más estrecho), por lo que solo podréis completarla en su totalidad si lo hacéis en esa dirección.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

Aunque existen 13 miradores oficiales, realmente hay muchos más puntos en los que podéis parar. En cualquier lugar disfrutaréis de una vista increíble, por lo que cualquier detención que hagáis merecerá la pena.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

Nosotros hicimos la visita y básicamente distribuimos nuestra experiencia en tres grupos: los miradores que dan al este, los que dan al sur y los que dan al oeste.

La Route des Crêtes, Belvédère de l-Escales

Los primeros cuatro miradores son absolutamente imprescindibles. Dan a la cara sur de la Route des Crêtes, pero en cada uno de ellos gozaréis de una estampa única. Nos referimos a:

  • Belvédéres de Trescaire: un par de miradores que dan a una espectacular pared de piedra. Brutales a más no poder, no se nos ocurre una mejor manera de empezar.
  • Belvédère de la Carelle: este nos lo recomendaron en la Oficina de Turismo de La Palud-sur-Verdon. ¡También es imprescindible! Da al río y es precioso.
  • Belvédère de l’Escalès: ojito con este, que es el más «salvaje». No tiene protecciones y para llegar hasta él hay que caminar 150 metros, por lo que tenéis que tener cuidado si vais con niños pequeños o perrete. Merece mucho la pena.
  • Belvédère de la Dent d’Aire: es el más alto de todos. ¿Adivináis? Si, también es alucinante.
La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

Después de esto, entraréis en la zona más estrecha. Por suerte, es de sentido único, por lo que no os cruzaréis de repente con la típica furgoneta gigante que os bloquea en una curva. Aun así, tenemos que avisaros de que la Route des Crêtes se vuelve aquí sinuosa y hay que ir con mucho tino.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

Realmente no merece la pena parar en todos. Del mirador 5 (Pas de la Bau) al 9 (Guègues) no hay mucha diferencia, con que elijáis uno o dos es más que suficiente. Nosotros paramos en el séptimo.

No se suele mencionar en las guías, pero de esta zona queremos destacar el tramo de túneles. Para que la Route des Crêtes pudiese continuar en este tramo, se han excavado pequeños orificios en la piedra. A día de hoy resultan súper bonitos, de lo mejorcito del recorrido.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

Después tendréis que conducir un rato, más o menos 15 minutitos. El trayecto no se hace pesado, pero si necesitáis hacer un alto en el camino podríais hacerlo. Y es que pasaréis junto al Chalet de la Maline, una zona con restaurante, baños y algunas rutas de senderismo.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

En el último tramo (los miradores que dan al oeste) ocurre un poco como en el anterior: no hace falta verlos todos. Con que paréis en un par es suficiente. Eso sí, que no os engañe estar en la zona más baja del recorrido: también resulta increíble.

La Route des Crêtes, la carretera panorámica de las Crestas del Verdón (D23)

En total echamos una hora y media. Fue tiempo más que suficiente para recorrer los 24 kilómetros de la Route des Crêtes sin ninguna prisa, hacer un montón de paradas y su correspondiente montonazo de fotos. Fue una experiencia increíble, de lo más top que hicimos en las Gargantas del Verdón.

Consejos para recorrer la Route des Crêtes

Antes de terminar, queremos daros unos cuantos consejos para hacer este recorrido:

  • La Route des Crêtes es estrecha y sinuosa. Conducid con mucho cuidado, sed amables con los otros vehículos y recordad que conviene ir despacio.
  • Como ya hemos dicho, conviene hacer el recorrido en el sentido de las agujas del reloj. Si no, no podréis completarlo en su totalidad.
  • Hablamos de una experiencia reservada para los meses cálidos del año, ya que la Route des Crêtes cierra de noviembre a marzo.
  • Se tarda un mínimo de 90 minutos en hacer la ruta, por lo que no empecéis muy tarde o se os echará la noche encima.
  • Obviamente no hay gasolineras en la D23, por lo que tenéis que ir con el depósito con combustible suficiente.
  • Aunque hay un restaurante, no encontraréis tiendecitas ni fuentes. Por tanto, os recomendamos ir con agua y algún snack para amenizar la ruta.
  • No hay cobertura en buena parte del recorrido.
  • Antes o después, dadle una oportunidad a La Palud-sur-Verdon. Os aseguramos que el pueblo merece la pena.
La Route des Crêtes, Belvédère de la Dent D'Aire

Mapa turístico de la Route des Crêtes

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