La Catedral de Cuenca, una joya gótica entre el Huécar y el Júcar

Hace ya tiempo os hablamos de Cuenca, una de nuestras ciudades favoritas del interior de España. Sin embargo, tras una visita reciente, nos dimos cuenta de que hay un edificio que nos fascina especialmente: nos estamos refiriendo a la Catedral de Santa María y San Julián. Dicho de otro modo: hablamos de la Catedral de Cuenca, una de las construcciones góticas más importantes del sur de Europa. Bonita como pocas, en este artículo queremos hablaros de ella con mucho más detalle, además de daros un montón de información para que hagáis la visita.

Santa María y San Julián, la catedral conquense

Vanguardia artística del medievo en Castilla. Así se presenta la Catedral de Cuenca en su folleto turístico, en una frase que parece muy rimbombante pero que claramente hace justicia. Y es que este edificio, construido a finales del siglo XII tras la toma de la ciudad por parte del rey Alfonso VIII, fue el emblema de los nuevos tiempos.

Su planta es de cruz latina, contando con tres naves centrales, transepto y cinco naves más en la cabecera. Durante los más de cien años que estuvo en construcción, pasó de utilizar como base la antigua mezquita a construirse en una joya gótica de primer nivel. Fue la primera de ese estilo en Castilla (junto con la Catedral de Ávila), lo cual hace que hablemos de uno de los edificios más influyentes de la península.

El edificio no ha dejado de evolucionar a lo largo del tiempo, a veces por ampliaciones, otras por reformas y otras por reconstrucciones forzadas tras accidentes, como cuando la torre del Giraldo colapsó en 1902. Sea como fuere, su elemento más destacado siempre será la fachada: una auténtica maravilla de esas que hay que ir a contemplar siempre que se pase por allí.

Cómo es la visita a la Catedral de Cuenca

Lo primero que hay que decir es que la visita siempre es de pago. Podéis elegir entre ver solo el templo, adquirir una entrada que también os permitirá subir al triforio e incluso ampliar con otros extras, como el museo o una iglesia cercana.

Nosotros hicimos la opción top ventas, la de 7€ (catedral y triforio). Empezamos por el espacio principal del edificio, recorriendo sus diferentes capillas, viendo el coro, la pila bautismal o los órganos.

Nos llamaron especialmente la atención las vidrieras, elaboradas por artistas de vanguardia en los años 90 del siglo XX. Por la mañana reflejan sus colores en el suelo de una forma absolutamente alucinante.

Después salimos a ver el claustro, así como una serie de miradores que hay hacia la parte baja de la ciudad. Sin duda esa fue nuestra zona favorita.

Por último, subimos al triforio, mediante un recorrido que permite visitar las entrañas del templo y también tener una visión estupenda del mismo desde las alturas. Allí mismo podréis gozar también de una bonita vista de la Plaza Mayor.

A veces da un poco de pereza pagar por ver el interior de un edificio religioso, especialmente cuando es una cifra elevada (7€ por persona no nos parece nada bien). Sin embargo, en este caso tenemos claro que merece mucho la pena. ¡No os lo perdáis!

Información práctica

Dirección

La Catedral de Cuenca está en la Plaza Mayor de la ciudad.

Horarios

Hay diferentes horarios de apertura en función de la época del año:

  • Del 1 de julio al 1 de noviembre: de 10:00 a 19:30.
  • Del 2 de noviembre al 31 de marzo:
    • Domingo a viernes: de 10:00 a 17:30.
    • Sábados y festivos: de 10:00 a 19:30.
  • Del 1 de abril al 30 de junio:
    • Domingo a viernes: de 10:00 a 18:30.
    • Sábados y festivos: de 10:00 a 19:30.

Tarifas

Hay varios tipos de entradas:

  • Solo catedral: 5,50€.
  • Catedral y subida al triforio: 7€.
  • Museo de la catedral: 4€ (se paga aparte de la catedral).
  • Entrada conjunta a todo lo anterior, Iglesia de San Pedro y su torre: 10,50€.
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