La Cascada del Ézaro es la gran sorpresa del concello de Dumbría. Ubicada en plena Costa da Morte, esta cascada (o fervenza, en gallego) es uno de los espacios más bonitos de todo el litoral gallego. Su visita no requiere grandes esfuerzos, pese a lo cual disfrutaréis de una estampa absolutamente inolvidable. En este artículo os vamos a hablar de su centro de visitantes, de la ruta hasta el salto de agua y del mirador que hay en las montañas cercanas.

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La única cascada de Europa que desemboca en el mar
En términos geográficos, la principal particularidad de la Cascada del Ézaro es que se trata de la única de todo el continente europeo que desemboca directamente en el mar (en el Océano Atlántico). Y lo hace de una forma espectacular, con un salto de agua que se va por encima de los 40 metros de altura.
Pero la Cascada del Ézaro no destaca tanto en cuanto a sus cifras, sino más bien lo hace por su belleza. Ha cautivado a viajeros durante generaciones, hasta el punto de que hay escritos de comienzos del siglo XVIII en los que es descrita con asombro y admiración. Por aquel entonces se decía que el agua en suspensión podía llegar a intuirse a varios kilómetros de distancia, incluso mar adentro.

Con el tiempo la cosa ha ido evolucionando y ya no resulta tan impresionante en ese sentido. Incluso se podría decir que es mejor visitarla en invierno que en verano, pues en los meses fríos del año viene más fuerte por las precipitaciones. Lo que sí os decimos es que no ha perdido ni un ápice de belleza.
A ello contribuye que este último salto del río Jallas se da en una ubicación privilegiada. Se sitúa a los pies del Monte Pindo, un lugar que los más atrevidos vienen denominando como el Olimpo Celta. Un paraje de ensueño que resulta de visita obligada en el contexto de A Costa da Morte.
Cómo visitar la Cascada de Ézaro
La Cascada del Ézaro se encuentra a escasos cinco minutos de la AC-550, la carretera comarcal que recorre la sinuosa costa gallega. Llegar hasta allí no tiene complicación, pues está a 100 kilómetros de A Coruña y a escasos 70 de Santiago de Compostela. Una vez allí, hay mucho que ver y que hacer.

Centro de Recepción de Visitantes
Si vais en fin de semana, Semana Santa o verano, lo normal es que encontréis abierto su Centro de Recepción de Visitantes. Es el típico conjunto formado por una Oficina de Turismo, varias tiendas de souvenirs y algunos espacios en los que tomar un snack. También hay empresas de turismo activo ofreciendo sus servicios, tales como paseos en barco o rutas en kayak.

Ruta a la cascada
La principal actividad allí consiste en dar un paseíto entre el aparcamiento y la cascada. Es una ruta cortita, de escasos diez minutos. Sin embargo, será difícil que deis más de dos pasos sin parar a hacer fotos. Pensad que el paisaje es alucinante, incluso quizá más propio de Noruega que del sur de Europa. Como siempre decimos, si España hiciese mejor marketing turístico sería todavía más visitada.

El paseíto pasa al lado de una antigua central hidroeléctrica, que en la actualidad se ha puesto en valor en forma de Centro de Interpretación de la Electricidad de Ézaro. Abre los fines de semana y en su interior podréis aprender un montón de cosas sobre este tipo de infraestructuras. De hecho, da nombre al propio paseo, conocido como la ruta da fabrica da luz.

A veces, lugares tan míticos como la Cascada del Ézaro eclipsan la belleza del camino hasta ellos. Sin embargo, este no es el caso. Al menos nosotros disfrutamos de lo lindo haciendo el paseo.
Plataforma de observación
El destino final de la ruta es una pequeña plataforma de observación, desde la cual se puede contemplar la Cascada del Ézaro en todo su esplendor. Disfrutadlo con calma, no solo haciendo las típicas fotos para instagramear sino también admirando uno de los espacios naturales más bonitos de la Península Ibérica.

Como ya hemos dicho, la cascada es algo más espectacular en invierno que en verano. Sin embargo, hablamos de un sitio en el que llueve con frecuencia. ¿Tenéis en mente el típico día soleado que se da en Galicia justo después de unas cuantas jornadas lluviosas? Ese es el momento perfecto para ir hasta allí.
Mirador en la montaña
Por último, no os podéis ir de la Cascada del Ézaro sin antes visitar el mirador que hay en la montaña. Tardaréis apenas cinco minutos en coche, pero os aseguramos que os permitirá acceder a unas de las estampas más espectaculares de toda A Costa da Morte. No os echéis para atrás si hace malo, pues el tiempo en este rinconcito de Galicia es muy cambiante y tan pronto puede oscurecerse como aclarar.
