Kastellet, la ciudadela que protege La Sirenita de Copenhague

Kastellet (literalmente Ciudadela en danés) es un enorme conjunto militar del norte de Copenhague. Tiene la típica forma de estrella, con bastiones en cada esquina y con un montón de edificios militares en el medio. Vamos, una fortificación clásica. Sin embargo, con el tiempo ha cambiando su uso hasta convertirse en un recurso turístico más de la capital de Copenhague. Hoy en día es un parque público repleto de elementos históricos, entre los que destacan una iglesia, un molino y sus zonas ajardinadas. Además, es una parada obligatoria de camino a visitar el monumento más famoso de la urbe: La Sirenita.

Kastellet, la ciudadela que protege La Sirenita de Copenhague

Una fortificación con alma de barrio

Aunque Kastellet sea una fortificación militar (de hecho, una de las más importantes del norte de Europa) en uso, no esperéis el típico recinto híper protegido con decenas de guardias armados hasta los dientes. De hecho, a día de hoy tiene un papel más administrativo que bélico en el marco de las dependencias del ejército danés.

Kastellet, la ciudadela que protege La Sirenita de Copenhague

¿Sabéis quién fue su impulsor? Pues sí, una vez más Cristián IV, uno de los grandes reyes constructores de Dinamarca. A comienzos del siglo XVII mandó construir el Kastellet, para afianzar la defensa de la ciudad. Sus sucesores fueron ampliando el recinto, dotándole de nuevas estructuras en función del devenir de los tiempos. No es que haya entrado en conflicto muchas veces, pero por ejemplo fue uno de los puntos atacados por las tropas nazis durante la invasión alemana de 1940.

Kastellet, la ciudadela que protege La Sirenita de Copenhague

En cualquier caso, hoy en día es más un parque público que una fortificación. Tiene cierta alma de barrio, ya que el paseo por su interior implica visitar algunas calles con edificios, varias zonas verdes claramente diferenciadas y monumentos chulísimos. Vamos, que es como un pueblo en miniatura.

Qué vern en Kastellet

Os podéis olvidar de visitar todas las instalaciones que todavía conservan actividad militar. Por allí andan las dependencias del Cuerpo de Jueces de Defensa, de los servicios de Inteligencia o la residencia del jefe de la Guardia danesa. Sin embargo, hay muchas otras cosas por ver.

Kastellet, la ciudadela que protege La Sirenita de Copenhague

En las esquinas hay cinco bastiones, pues el diseño de la fortaleza es de una estrella de cinco puntas. Son el del Rey, el de la Reina, el del Conde, el de la Princesa y el del Príncipe. También merecen una mención los muros y las puertas de acceso, todos en un perfecto estado de revista.

Sin embargo, como viajeros seguro que disfrutáis más de la Iglesia de Kastellet (Kastelskirken), situada en su interior. Es de estilo barroco y fue construida a comienzos del siglo XVIII. En la parte trasera se le añadió una pequeña Cárcel, en cuyas celdas había agujeritos para que los presos pudieran seguir las misas.

Kastellet, la ciudadela que protege La Sirenita de Copenhague

Hay varias hileras de casitas rojas en el interior de la fortaleza. La residencia más importante es la Casa del Comandante, de 1725, pero no es posible visitarla por dentro.

A donde sí que podréis llegar sin problemas es al enorme Molino de Viento que hay en una esquina de Kastellet. Data de 1847 (aunque reemplazó a uno de comienzos del siglo XVIII) y no está ahí por mero adorno. Hablamos de una ciudad fortificada, que necesita de suministros en caso de asedio. Por eso se instaló ahí un molino, por si hubiese que preparar harina o copos de avena en caso de conflicto. De hecho, en el interior de Copenhague hay otros 15 como este pensados igual, aunque solo el de Kastellet sigue en funcionamiento.

Molino de Viento en Copenaghen

El guardián de La Sirenita

Aunque técnicamente no forma parte de Kastellet, justo al lado de la fortaleza está La Sirenita. Así es: el monumento más visitado de la ciudad de Copenhague está escoltado por su recinto militar más poderoso. ¡No podía ser de otra manera! Para llegar hasta ella, tenéis que salir por la puerta norte y girar a mano derecha, para después bajar una cuestecita. Así, llegaréis a una especie de mirador junto a la escultura, desde donde podréis haceros la foto reglamentaria.

La Sirenita de Copenague
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