Guía para visitar los pueblos de arquitectura negra de Guadalajara: un fin de semana viajando a través de la pizarra

En este artículo vamos a enseñaros la ruta por los pueblos de arquitectura negra de Guadalajara, una zona que también es conocida como la de los pueblos negros. Allí os esperan un montón de localidades construidas casi íntegramente con pizarra, pues utilizan este material para prácticamente todo: fachadas, tejados, iglesias, el suelo de las calles… ¡incluso para las paradas de autobús! Seguid leyendo esta guía para un fin de semana, en la cual os vamos a dar las claves para organizar una escapada inolvidable de pueblos con encanto y naturaleza sorprendente.

Introducción: cuando la pizarra se convierte en arte

El uso de la pizarra como elemento constructivo no es casualidad en la Sierra Norte de Guadalajara. Más allá de ser un material común en la zona, sus propiedades son óptimas para realizar construcciones que permitan aislarse de los rigores climáticos del clima de montaña. De hecho, este fenómeno se da en muchos otros puntos de la Península Ibérica, aunque nos cuesta encontrar ejemplos tan bonitos como este.

Los pueblos negros de Guadalajara son tan bonitos que a veces resultan irreales. Es como si se hubiesen propuesto hacer arte con pizarra, aunque realmente lo que se puede visitar en ellos es la autenticidad de la vida lejos de las ciudades.

De hecho, la zona es perfecta para una escapada rural canónica: pueblos con encanto, olor a leña, gastronomía contundente a la par que deliciosa, rutas para hacer senderismo, carreteras sinuosas que atraviesan paisajes únicos… Dadle una oportunidad a este trocito de la serranía guadalajareña, el cual es especialmente bonito en otoño.

Ruta por los pueblos negros de Guadalajara

Sin más dilación, vamos a enseñaros todo lo que se puede ver y hacer en la ruta de la arquitectura negra de Guadalajara. Lo hemos dividido en dos tramos, que más o menos serían uno para cada día del finde.

Ramal este

Tamajón

Una buena puerta de entrada a los pueblos negros es Tamajón, una localidad sorprendentemente monumental. En ella encontraréis una la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los templos románicos más espectaculares de Castilla – La Mancha.

Además, el casco urbano está lleno de palacios, casas señoriales y edificios de relumbrón. Es cierto que no responde al 100% de lo que cabría esperar de un pueblecito de arquitectura negra, pero sin lugar a dudas es una visita obligada.

Por cierto, aquí va un consejo por si os gusta visitar pueblos abandonados. En el término municipal de Tamajón están los restos de Sacedoncillo los cuales también merecen una visita.

Almiruete

La siguiente parada deberíais hacerla en Almiruete, donde las casas elaboradas íntegramente con pizarra se hacen mucho más frecuentes. Es un lugar chiquitito y de calles empinadas, en el que podréis contemplar estructuras tradicionales como un horno o varias fuentes.

Almiruete es uno de los puntos calientes de la vida cultural de la arquitectura negra, ya que es el lugar en el que se celebra un famoso carnaval. En él, botargas y mascaritas se encargan de dar una gran nota de color a través de una festividad que es de Interés Turístico Provincial.

Palancares

Y un poquito más al norte os espera Palancares. Es otra de esas paradas imprescindibles en la ruta, pese a sus reducidas dimensiones o pese a que lo normal es que no veáis ni un alma durante vuestro paseo. No os perdáis su estupenda Calle Mayor, la cual no está ni asfaltada.

Extra: Retiendas y Muriel

Aunque no suelan estar incluidas en la ruta, nosotros os recomendamos complementar esta jornada con dos visitas más. En primer lugar Muriel, un pueblecito que está viviendo una nueva época dorada gracias al empeño de sus vecinos, que mantienen la localidad en un estado impecable.

Tampoco deberíais dejar de ver Retiendas, quizá el menos turístico de todos pero a la vez uno de los más auténticos.

Por cierto, en su término municipal están los restos del Monasterio de Santa María de Bonaval, un antiguo conjunto monástico cisterciense cuya visita nos parece imprescindible. Tendréis que caminar un poco hasta llegar a él, pero os aseguramos que merece la pena.

Ramal oeste

Campillejo

Vamos a centrarnos en los pueblos más top de este segundo tramo de arquitectura negra. Yendo desde el sur, la primera parada será en Campillejo. Paseando por sus calles veréis que la pizarra va tomando el mando, de una manera mucho más visible que en todos los pueblos que os hemos enseñado hasta ahora. Lo mejor es que esto solo es el principio.

El Espinar

Entrando ya de lleno en localidades en las que el 99% de las construcciones están hechas con pizarra, El Espinar es la primera parada obligada. Ubicado en lo alto de una pequeña colina, se trata de un pueblo en el que no veréis otro color que el negro. El paseo por El Espinar es fabuloso, especialmente si tenéis la ocasión de hacerlo en silencio y con un poquito de frío. Sentiréis así los rigores de la vida en la montaña, pero también contemplaréis todo el encanto que tiene para ofrecer un sitio tan mágico como este.

Roblelacasa

No muy lejos de allí (incluso se puede ir a pie) está Roblelacasa, otra de las grandes rockstars de la arquitectura negra guadalajareña. Es un lugar muy pintoresco por su disposición, ya que sus casitas de pizarra se encuentran rodeadas de un infinito mar de jaras. Pasear por sus calles es una actividad absolutamente deliciosa.

Campillo de Ranas

Quizá la localidad más emblemática de toda la ruta sea Campillo de Ranas. Es un poquito más grande que el resto, se encuentra en un estado excelente y es famosa en el mundo entero por ser uno de los grandes destinos gay friendly del mundo rural.

Tendréis que aparcar el coche en las afueras y caminar un poquito hasta meteros en el meollo, pero os aseguramos que merece la pena. En las calles de Campillo de Ranas la arquitectura negra luce en todo su esplendor.

Majaelrayo

Por último, concluimos nuestra ruta en la remota Majaelrayo. Famosa en los años 90 por el anuncio de un coche, sus calles son quizá las más auténticas de toda la ruta. Es uno de los pocos pueblos negros en los que todavía vive gente todo el año, dando una sensación mucho más acogedora que en otras localidad. A nosotros nos encantó.

Senderismo en la arquitectura negra

Como no podía ser de otro modo en plena Sierra Norte de Guadalajara, en la ruta de la arquitectura negra también tenéis un excelente catálogo de rutas de senderismo por realizar. Nosotros os vamos a mostrar dos que nos parecen imprescindibles y una reservada solo para personas con una excelente condición física.

Ciudad Encantada de Tamajón

La Pequeña Ciudad Encantada de Tamajón os espera junto al pueblo del mismo nombre. Pasaréis por ella con la carretera, lo cual hará que sintáis la inmediata necesidad de parar y explorar sus inverosímiles cavidades.

Hablamos de un lugar en el que la piedra caliza se ha ido erosionando con el paso de los milenios, creando formas únicas por las que es posible caminar (junto a ellas, por dentro o por arriba). Es un sitio poco conocido y que sin embargo nos parece súper top.

Pozos del Aljibe

Misma cosa os podemos decir del Sendero de los Pozos del Aljibe. Pese a no ser una ruta especialmente conocida, en ella podréis visitar una de las cascadas más bonitas del interior peninsular. Todo ello conectando a pie El Espinar y Roblelacasa, dos pueblos que ya os hemos mencionado.

Subida al Pico Ocejón

Por último, si estáis fuertes y buscáis una experiencia un poco más exigente, podéis ir hasta Majaelrayo y plantearos la subida al Pico Ocejón. Os llevará una jornada completa, ya que es una ruta larga y con mucho desnivel, pero a cambio podréis disfrutar de una de las experiencias más emblemáticas de la serranía guadalajareña.

Consejos generales para organizar la ruta

¿Ya estáis convencidos de hacer esta ruta? Aquí van unos cuantos consejos para organizarla.

Cómo llegar

Los pueblos negros de Guadalajara están a hora y media de Madrid. Se puede ir tanto por la A1 como por la A2, aunque en ambos casos os esperan un buen puñado de carreteras comarcales hasta llegar al meollo de la cuestión.

Cómo moverse

Básicamente hay dos tramos, uno que va por el este (básicamente por la GU-211) y otro que va por el oeste (enlazando diferentes vías, como la GU-186, la GU-194 o la GU-187). Son carreteras estrechas, sinuosas y con desnivel, aunque están en buen estado y el tráfico no suele estar demasiado concurrido.

Pueblos y naturaleza, combinación ganadora

No os imaginéis la ruta por los pueblos negros como una mera sucesión de visitas a localidades hechas en pizarra. Este es el eje conductor, pero también la excusa para recorrer uno de los parajes más espectaculares de la Sierra Norte de Guadalajara. Con el Pico Ocejón siempre vigilando, bien haríais en darle también una oportunidad a sus magníficas rutas de senderismo.

Siempre falta tiempo

Nosotros os hemos propuesto una ruta de fin de semana y aun así nos faltaron cosas por ver. De hecho, a poco que busquéis información sobre este destino en Google, veréis que no hay dos rutas iguales: en todas hay algún pueblecito diferente. Nosotros os hemos dado la combinación que hicimos nosotros, pero es cierto que nos quedamos con ganas de hacer algunas visitas. Por ejemplo, no pudimos ir ni a El Cardoso de la Sierra ni a Valverde de los Arroyos, así como nos faltó tiempo para pasarnos por el Embalse de El Vado.

Ojo con el frío

Conviene tener presente que se trata de una zona de montaña, en la que todos los pueblos están por encima de los 1000 metros sobre el nivel del mar. Llevad ropa de abrigo prácticamente en cualquier época del año, aunque también que sea con capas por si hacéis alguna ruta.

Llevad comida por si acaso

Aunque es cierto que la zona es una maravilla a nivel gastronómico (luego os hablaremos de ella), lo cierto es que está enmarcada en el triste fenómeno de la España vaciada. En ocasiones será difícil que encontréis sitios abiertos para comer o cenar, por lo que os recomendamos llevar una mochilita con comida (aunque solo sea pan y embutido) para no moriros de hambre en caso de que tengáis mala suerte.

Lo que más nos gustó y lo que menos

Vamos a empezar con lo que más nos gustó de la ruta por los pueblos negros:

  • Es una propuesta súper rompedora: resulta increíble que a escasos 90 minutos del centro de Madrid todas las casas estén hechas con un material tan diferente, creando pueblecitos que parecen sacados de un cuento.
  • Valoramos mucho la tranquilidad y el silencio. Pasear por las calles de estos pueblos es una experiencia perfecta para reconectar con ese yo interior que a veces abandonamos.
  • Hay un buen equilibrio entre pueblos y espacios naturales. Es imposible aburrirse en un fin de semana tan completo y diverso como este.
  • Por último, valoramos especialmente lo fácil que es moverse de un pueblo a otro. Pese a ser carreteras de montaña, todas están en un estado óptimo.

Por otro lado, estas son las cosas que menos nos gustaron:

  • Hay un claro exceso de casas rurales. En muchos pueblos hay más alojamientos turísticos que casas privadas, dando un poco la sensación de parque temático.
  • El sitio tiene todo lo malo de la España vaciada: a veces cuesta encontrar un lugar para comer, no siempre hay cobertura, a veces se siente sin vida…

En cualquier caso, lo bueno gana por goleada a lo malo. Estáis ante una de las mejores escapadas que se pueden hacer en el interior peninsular.

Qué ver en los alrededores: Guadalajara infinita

¿Tenéis más de dos días? Pues estad bien atentos, porque la provincia de Guadalajara tiene mucho que ofrecer en su serranía. Aquí os dejamos tres recomendaciones magníficas:

  • Chorro de Valdesotos: una bonita poza surgida bajo una pequeña cascada. Es una ruta de senderismo maravillosa y que está siempre en nuestras recomendaciones principales para visitar la serranía guadalajareña.
  • Cárcavas: haciendo frontera con Madrid, se trata de un paisaje tan singular que más parece Marte que el planeta Tierra.
  • Lagunas de Puebla de Beleña: dos formaciones que merece la pena visitar tanto cuando tienen agua como cuando están secas. Es muy buen lugar para hacer birding.

Y ojo, que hemos centrado el tiro en Guadalajara por no salirnos de la provincia. Sin embargo, a menos de una hora tenéis otras muchas propuestas estupendas en otros lugares, como La Hiruela (Sierra Norte de Madrid) o Pedraza (una de las mejores villas de Segovia) con su estupendo Hayedo de la Pedrosa.

Mapa turístico de la arquitectura negra de Guadalajara

En este mapa turístico de la arquitectura negra de Guadalajara podéis ver todos los pueblos y rutas que os hemos mencionado en este artículo:

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