Guía para un fin de semana perfecto en Las Médulas (León)

La Comarca del Bierzo es una caja de sorpresas en la que todo es posible, y el mejor ejemplo es el Parque Cultural de Las Médulas. Se trata de un entorno paisajístico creado a partir de las explotaciones mineras que el Imperio Romano tuvo en la zona hace ya dos milenios, en el que las montañas fueron hechas pedazos y que hoy están siendo engullidas por la vegetación.

La estampa, una de las más icónicas del interior de España, es también una de las grandes representantes del turismo rural de calidad. Y es que ir a Las Médulas es sinónimo de cultura, gastronomía y naturaleza. Por eso, este post os vamos a proponer un finde inolvidable en un lugar que (por si no lo sabíais) es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Introducción: se llevaron el oro, pero dejaron un paisaje único

En muchas partes de la Península Ibérica, la presencia del Imperio Romano no tuvo un impacto especialmente trascendente. Llegaron, estuvieron, se fueron y la vida siguió más o menos igual. Sin embargo, esto no es algo que se pueda afirmar sobre Las Médulas, pues aquí cambiaron las cosas más de lo que se podría imaginar.

El entorno paisajístico de Las Médulas tiene su origen en unas minas de oro a cielo abierto que los romanos estuvieron explotando a finales del primer milenio antes de cristo (es decir, hace ya más de 2000 años). Para extraer el oro del subsuelo, utilizaron una brutal técnica de ingeniería que consistía en reventar el paisaje utilizando la fuerza del agua. Era un método efectivo, pero a la vez muy dañino para el entorno.

Sin embargo, si algo tiene el paso del tiempo es que cura hasta las heridas tan profundas, y lo que en su momento fue una aberración medioambiental hoy es uno de los paisajes más singulares de toda Europa. Cuando los romanos abandonaron la explotación minera, la naturaleza creció a sus anchas y creó un entorno en el que las montañas de arenas rojizas conviven con castaños, robles y encinas ejercen un maravilloso contraste.

Un lugar tan bonito no podía pasar desapercibido y actualmente es uno de los destinos rurales más populares del sur de Europa. En cualquier época del año compartiréis visita con viajeros de todas partes, algo que tiene una parte mala (las aglomeraciones en fechas señaladas) pero también buena: la oferta turística está muy desarrollada y el lugar tiene muchísimo que ofrecer.

Qué ver y qué hacer en Las Médulas

Si os estáis planteando ir a Las Médulas, esto es todo lo que no deberíais perderos:

  • Recorrido por el interior de Las Médulas: la mejor manera de conocer este Parque Cultural es pateárselo por dentro. Para ello, la opción más recomendable es la Senda de las Valiñas, un itinerario que podréis completar tranquilamente en un par de horas y que os permitirá disfrutar de imágenes inolvidables.
  • Ir a los miradores: Las Médulas destaca como conjunto, no por ninguna formación paisajística en concreto. Por ello, es necesario un poquito de perspectiva. El mejor punto para observarlas es el Mirador de Orellán, al cual podéis acceder cómodamente en coche. También tiene mucha fama el Mirador de Pedrices.
  • Visitar el pueblo de Las Médulas: suele ser menos mencionado en las guías turísticas, pero el pueblecito que da nombre a todo el tinglado es una maravilla. Allí encontraréis casitas tradicionales, una iglesia sensacional y un buen puñado de restaurantes.
  • Buscar las huellas de época romana: si invirtieron tantos esfuerzos en transformar el paisaje, tened claro que su influencia va más allá de las propias Médulas. Buen ejemplo son la Domus Romana de Pedreiras de Lago y el Lago de Carucedo, donde podréis complementar vuestra visita.

Gastronomía: lo mejor de la cocina de la Comarca del Bierzo

Ir a Las Médulas puede ser la excusa perfecta para disfrutar de la gastronomía berciana, una de las más destacadas de León y de toda España. Platos contundentes de cuchara conviven con sabrosas carnes y opciones mucho más refinadas de lo que cabría esperar.

Son muchos los productos gastronómicos típicos del Bierzo, aunque en nuestros corazones (y estómagos) hay uno grabado a fuego: el botillo, un embutido hecho a partir del despiece del cerdo. Puede consumirse de mil maneras, aunque suele servirse junto con cachelos o en forma de cocido.

Para probar este manjar (u otros, como la cecina o los pimientos) el pueblo de Las Médulas es una excelente opción. Allí encontraréis muchísimos restaurantes, tantos que se ha creado una especie de burbuja en la que los precios cotizan a la baja. Mal se tiene que dar para que no salgáis de allí habiendo comido súper bien y a menos de 15€ por persona.

Excursiones desde Las Médulas

La ubicación privilegiada de Las Médulas hace que sea un excelente campamento base para hacer un buen puñado de excursiones por el Bierzo. Muy cerquita de allí tenéis:

  • Ponferrada: santo y seña del Camino de Santiago y de la influencia de los templarios en León. No podéis perderos esta interesantísima ciudad.
  • Valle del Silencio: con Peñalba de Santiago como carta de presentación, ofrece la versión más tranquila y espiritual del turismo rural que podáis imaginar.
  • Villafranca del Bierzo: otra visita imprescindible en la Comarca del Bierzo. A menos de media hora en coche, encontraréis patrimonio sin igual.

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