Fervenza de Belelle, la cascada más bonita de A Coruña

La Fervenza de Belelle (en castellano Cascada de Belelle) es un impresionante salto de agua ubicado en el cauce del río Belelle. Es una ruta cortita y sencilla, que sin embargo os llevará ante uno de los espacios más bonitos de la provincia de A Coruña.

Fervenza de Belelle

Una cascada increíble al final de una ruta sencilla

Resulta increíble que un lugar tan abrumadoramente bello como este no sea más conocido. Lo tiene todo para ser un destino mainstream: está muy bien ubicado, justo al ladito de las Fragas do Eume; la ruta dura una horita y apenas tiene desnivel, por lo que es perfecta para senderistas ocasionales; la cascada en sí es alucinante, por lo que las fotos siempre quedan espectaculares… Sin embargo, es una de esas joyas que todavía están por descubrir.

Muiño da Barcia

A modo de resumen, la ruta que os vamos a proponer es un recorrido de ida y vuelta. Sale desde el aparcamiento que hay junto al Pazo de Isabel II, va por una senda hasta la cascada y retorna por el mismo camino. Todo ello en una horita caminando, durante la cual se recorren algo más de tres kilómetros y medio. Es cierto que desde la cascada se podría hacer un círculo para volver por un bosque muy chulo, pero a nosotros nos pilló justitos de fuerzas y preferimos hacer la versión más facilonga.

Parking

Desde el aparcamiento, el primer tramo básicamente es por una carretera. Apenas hay tráfico, ya que solo los vecinos pueden circular por ella. Como mucho os cruzaréis con gente del lugar que va caminando, ya que es el típico sendero idóneo para estirar las piernas y bajar un poco el colesterol.

Fervenza de Belelle

En un momento dado veréis un cruce, pero no hay que abandonar la carretera. A modo de referencia, tras unos diez minutos caminando llegaréis al Muiño da Barcia, un pequeño molino que bien haríais en explorar. Merece la pena que bajéis al nivel del agua, pues la estampa es idónea. También deberíais tener el lugar en el radar si os gusta ir a coger setas, ya que es una zona propicia para su recolección.

Muiño da Barcia

También pasaréis junto a una central hidroeléctrica, la cual aprovecha las aguas del río Belelle para generar energía. De hecho, llegar hasta ella es el primer aviso de que estáis llegando a la cascada. Al poquito veréis un desvío hacia el Mirador de la Vildonelle, pero tenéis que seguir adelante y cruzar un puente que hay nada más pasar la central.

Fervenza de Belelle

El siguiente aviso son los pequeños saltos de agua que hay justo antes de llegar. Son mucho más modestos que la cascada que protagoniza la ruta, pero igualmente bellos.

Fervenza de Belelle

El caso es que allí mismo ya veréis la Fervenza de Belelle, cuyo envolvente sonido os dará la bienvenida. Veréis un cruce, el cual tendréis que tomar por la derecha. Se llega así al magnífico mirador que hay junto a la cascada. Las imágenes hablan por sí solas.

Fervenza de Belelle

Bajar al nivel de la Fervenza de Belelle no solo es recomendable, sino también muy sencillo. Os permitirá tener una perspectiva del salto de agua muy distinta a la del mirador, pudiendo rozar el agua con las manos.

Fervenza de Belelle

A partir de aquí, podéis subir por las escaleras y hacer una ruta circular que se adentra por el bosque. Nosotros ese día teníamos otros elementos marcados en el mapa, así que decidimos retroceder sobre nuestros pasos y que nuestro camino fuese de ida y vuelta.

Fervenza de Belelle

Tenemos que decir que la Fervenza de Belelle nos gustó muchísimo. La relación esfuerzo / belleza es simplemente única, ya que tras caminar un poquito se disfruta de una de las cascadas más bonitas de A Coruña. Incluso de la que es más bonita, al menos en nuestra humilde opinión.

Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos

  • Distancia: el reloj marcó 3,65 km entre ir hasta la cascada y volver.
  • Desnivel: apenas 65 metros de desnivel positivo.
  • Dificultad: las dos cosas anteriores, sumadas a lo bien acondicionado que está todo, hacen que la ruta sea muy fácil de hacer.
  • Duración: una hora al máximo, incluyendo el tiempo para hacer fotos en la propia cascada.
  • Punto de inicio: hay un pequeño aparcamiento junto al Pazo de Isabel II. Si ponéis en Google Maps llegaréis sin problema.
  • Señalización: no hay apenas señalización, pero porque solo hay un camino posible. Es casi imposible perderse, sobre todo si hacéis la ruta en su formato de ida y vuelta.
  • Época recomendada: cualquiera es buena, aunque lo más recomendable sería unos días después de haber llovido. Así la cascada estará en todo su esplendor.
  • Popularidad: es una ruta muy conocida en la zona, aunque quizá no tanto para el público general. No deberíais sufrir de grandes aglomeraciones.
  • Dog friendly: buena ruta para hacer con perros, con acceso a agua en diferentes tramos. Eso sí, hay que tener muchas precauciones en los alrededores de la cascada.
Fervenza de Belelle

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