El Parque de Doña Casilda es «El Parque» de Bilbao. Así, con mayúsculas, ya que no hay otra zona verde en la ciudad capaz de competir con él en cuanto a popularidad y cariño. Con una extensión enorme (en la actualidad cuenta con más de 10 hectáreas), su interior tiene ofrece una magnífica biodiversidad, muchísimas alternativas para pasear y algunos de los espacios más icónicos de la urbe. En este artículo os contamos su historia y todo lo que podéis encontrar en su interior.

Historia del Parque de Doña Casilda
Lo primero que hay que decir es que el Parque de Doña Casilda ha tenido muchos nombres a lo largo de su historia. El actual viene dado por Casilda Iturrizar, la persona que donó los terrenos para la creación del mismo. Sin embargo, también ha sido conocido como Parque del Ensanche (por su ubicación), Parque de las Tres Naciones (triste denominación, ya que hacía referencia a los aliados del dictador Franco en la Guerra Civil) o Parque de los Patos (debido a la presencia de estas aves en su interior).

Hay referencias a una gran zona verde en el plan para ampliar la ciudad de 1876. Sin embargo, hasta 1907 no comenzaron los trabajos para la puesta en marcha del parque. El proyecto fue liderado por el arquitecto Ricardo Bastida y el ingeniero Juan de Eguiraun, que dotaron a la ciudad de un ecléctico parque en el que todo tuvo cabida.


Si algo define al Parque de Doña Casilda es que es un espacio vivo y en constante cambio. La última gran transformación se dio en el año 2006, cuando a las 8,5 hectáreas del parque se le sumaron 3 más. La excusa fue hacer una conexión con la zona de Abandoibarra, la cual se hizo a través de diferentes senderos y calles que fueron decoradas con una estética común.
El pulmón de Bilbao
Así, el Parque de Doña Casilda lleva ya un siglo siendo el pulmón de Bilbao por excelencia. Es un parque a medio camino entre lo romántico y los jardines al gusto francés, en el que destaca fundamentalmente la zona de la pérgola. A lo largo y ancho del parque podréis encontrar fuentes, estanques, una tupida red de caminos, juegos infantiles, una zona deportiva y diferentes zonas de interés botánico.


Los alrededores también son estupendos, Por ejemplo, en una esquina está el Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, un monumento de 40 metros de alto que no deja indiferente a nadie. Justo a su lado está el Palacio Euskalduna Bilbao, uno de los palacios de congresos más relevantes del norte peninsular.
También habría que destacar el Museo de Bellas Artes de Bilbao, un centro de arte con una de las mejores colecciones de obras de artistas vascos. Visita imprescindible si sois de ir a museos, pese a que hoy en día todos los focos estén puestos en el Guggenheim Bilbao.

Sea como fuere, recorrer el Parque de Doña Casilda es una actividad prácticamente obligatoria en la capital de Vizcaya. Es un parque interesantísimo, repleto de espacios que os permitirán hacer unas fotos estupendas. A nosotros lo que más nos gustó fue la zona de la pérgola, aunque también tenemos que decir que en el estanque con patos nos pareció una pasada.

Si vais por allí, no os limitéis a atravesar el parque de punta a punta. Explorad bien, meteos por todos los caminos y dedicadle algo de tiempo. Os aseguramos que merecerá la pena.