El Museo de la Policía de Vancouver, donde el true crime cobra vida

El Museo de la Policía de Vancouver (Vancouver Police Museum & Archives) es un interesantísimo espacio dedicado a la actividad policial en la ciudad. Tiene unos fondos enormes, el propio edificio está lleno de historias y además organizan itinerarios culturales por la ciudad. Mucho ojito con lo que os vamos a enseñar, especialmente si os gusta el true crime.

Museo de la Policía de Vancouver

El museo policial más antiguo de Norteamérica

En el año 1986 coincidieron tanto el primer centenario de la ciudad de Vancouver como el de su departamento del policía, el VPD (Vancouver Police Department). Con motivo de esa efeméride, decidieron poner en marcha un museo policial, que tal y como ellos mismos afirman es el más antiguo de toda Norteamérica.

Museo de la Policía de Vancouver

Para ello, utilizaron un edificio construido en 1932, que hasta la década anterior se estaba utilizando en tareas auxiliares para la policía: un tribunal forense, una morgue, un laboratorio y una sala de autopsias. También se creó la Vancouver Police Historical Society, una entidad independiente y sin ánimo de lucro, para gestionar el museo.

Y así es como surgió esta pequeña joya. Por un lado, pusieron en valor todo lo que había en el edificio (como la ya mencionada sala de autopsias) y por otro aprovecharon para dar salida a los miles y miles de objetos que tenían en sus archivos. Así, a día de hoy el Museo de la Policía de Vancouver cuenta con una colección de 16.000 piezas entre objetos, fotografías y documentos. Si os interesa el tema, sin duda es una visita obligada.

De morgue y sala de autopsia a espacio didáctico

El Museo de la Policía de Vancouver se encuentra a escasos minutos del mítico barrio de Gastown, por lo que su ubicación es relativamente céntrica. No tiene pérdida, ya que está bien señalizado y al lado de una comisaría. Veréis policías por todas partes cuando lleguéis.

Gastown, Vancouver

El museo se encuentra en la planta de arriba. Una vez paséis por caja, tendréis acceso a las diferentes salas de la exposición. No es que sea gigante, pues con una horita tendréis tiempo de sobra para verlo todo.

En nuestra opinión, la experiencia tiene dos partes claramente diferencias. En las primeras salas, visitamos un museo normal y corriente: espacios con vitrinas, paneles informativos y algún que otro vídeo. En ellos se hace un repaso de la historia de la policía vancuverita, así como algunos de los casos más difíciles que han tenido que abordar.

En el Museo de la Policía de Vancouver encontraréis fotografías históricas, armas requisadas, uniformes policiales… ¡de todo! Si sois de los que os gustan las series y pelis de policías, sin duda pasaréis un rato de lo más agradable.

Armas confiscadas Museo de la Policía de Vancouver

Sin embargo, según avanza la exposición todo va adquiriendo tintes un poco más oscuros. Es como si primero quisieran presentar al cuerpo de policía y después mostrar, sin ningún tipo de filtro, cómo es el día a día de la gente que vive en el true crime.

Museo de la Policía de Vancouver

La morgue y la sala de autopsias ponen los pelos de punta. Por allí pasaron más de 20.000 cadáveres, algunos de ellos procedentes de los crímenes más crudos que se puedan imaginar. Veréis incluso restos de gente que ha sufrido una herida de bala o ha sido envenenada con arsénico, por poner dos ejemplos.

Sala de autopsias en el Museo de la Policía de Vancouver

Quizá la parte más interesante tiene que ver con los grandes casos (resueltos y sin resolver) de la historia de la ciudad. En el Museo de la Policía de Vancouver veréis evidencias científicas, armas utilizadas en homicidios, recortes de periódicos y demás pruebas de los sucesos más oscuros de la ciudad.

Eso sí, tenemos que decir que todo lo hacen desde una perspectiva didáctica y divulgadora. No penséis que se centran en las partes más morbosas de los casos, porque no es así. De hecho, en las zonas en las que hay expuestos restos humanos no está permitido hacer fotos ni grabar.

El continente es igual de interesante que el contenido

Hay que decir que el Museo de la Policía de Vancouver tiene un protagonista inesperado: el propio edificio. La colección es espectacular, pero no todos los días es posible visitar unas dependencias policiales que han sido utilizadas durante décadas. Cada rincón cuenta historias de los miles y miles de casos que han pasado por allí.

Morgue Museo de la Policía de Vancouver

El ejemplo más extremo lo encontraréis en uno de los cristales de la morgue. Allí se conserva todavía un agujero de bala, debido a que un asesino intentó sabotear la autopsia de una de sus víctimas. Hay muchas teorías al respecto de esto, pero no seremos nosotros los que dejemos pasar una buena historia.

De hecho, aquí viene otra sorpresa: resulta que el Museo de la Policía de Vancouver es uno de los lugares con más fenómenos paranormales de toda la ciudad. Por allí pasaron más de 20.000 cadáveres, por lo que todo da un poco de yuyu. Hay cientos de casos de gente que afirma haber escuchado ruidos inexplicables, pasos, voces e incluso la sensación de tener a gente al lado. Ojito.

Museo de la Policía de Vancouver

Y, para terminar, después de visitar el museo podéis intentar abrir una caja fuerte. Preguntad en recepción, donde os darán pistas e indicaciones. ¿Quizá aprendáis más de la cuenta en el Museo de la Policía de Vancouver?

Información práctica

  • Dirección: 240 East Cordova Street, Vancouver.
  • Web: www.vancouverpolicemuseum.ca
  • Teléfono: +1 604 665 3346.
  • Horarios:
    • Jueves a sábado: 10:00–17:00.
    • Domingo: 12:00–17:00.
    • Cierra de lunes a miércoles y festivos.
  • Tarifas (2026):
    • Adultos: 14$ CAD.
    • Mayores de 65 años: 13$ CAD.
    • Estudiantes: 13$ CAD.
    • Jóvenes de 5 a 18 años: 11$ CAD.
    • Familia (2 adultos + 2 jóvenes): 40$ CAD.
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