El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

El Museo de la Felicidad de Madrid es el lugar perfecto para liberar endorfinas y combatir el estrés en la capital de España. Es un espacio pionero, en el cual podréis vivir un montón de experiencias encaminadas a algo tan sencillo como haceros reír. Todo con un discurso muy elaborado, con una interactividad que se sale de lo normal y con un montón de sorpresas que os harán salir de allí flipando. Está en pleno centro, a cinco minutos a pie del Museo Reina Sofía, por lo que puede ser una actividad estupenda si estáis visitando la ciudad o si simplemente buscáis planes originales en Madrid.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Liberar endorfinas a la madrileña

¿Sabíais que al Museo de la Felicidad de Madrid solo se puede entrar sonriendo? Es así literalmente, ya que antes de acceder a su interior tendréis que dedicarle vuestra mejor sonrisa a una cámara. Si no superáis la prueba, no se levantará la barrera y por tanto no podréis pasar a uno de los mejores museos interactivos de Madrid.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Supongamos que, como es lógico, pasáis la prueba. En su interior os esperan más de 600 metros cuadrados en los que todo está encaminado a que vuestro cuerpo se llene de hormonas de la felicidad. Os recibirá una persona del equipo, que os dará indicaciones y consejos para exprimir vuestra visita. A partir de ahí, el recorridos es más o menos lógico, pero no lineal.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Dicho de otro modo, las diferentes plantas del museo se pueden visitar en el orden que queráis. De hecho, ellos mismos recomiendan que no se agolpe todo el mundo al principio, sino que vayáis a los diferentes espacios y deis prioridad a las experiencias que están libres. Así la visita fluye mejor y se acaba viendo todo sin hacer ninguna cola.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

En total, el Museo de la Felicidad de Madrid ofrece hasta 20 experiencias, todas ellas recomendadas para niños entre los 4 y los 103 años. Son pequeños puestos o estaciones, en los cuales se puede hacer de todo. Eso sí, insistimos en la premisa básica: la búsqueda de la felicidad.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Además de todo lo interactivo (de lo que os hablaremos en el siguiente apartado), hay que destacar que el Museo de la Felicidad de Madrid es una maravilla a nivel de propuesta estética. Hasta el último rincón está trabajado, con una decoración de lo más acogedora y con infinitos datos sobre ser feliz. Podemos hablaros de mil cosas, como los dispositivos que expulsan aromas junto a carteles que indican el motivo de que esa fragancia active la felicidad en nuestro organismo. También hay vitrinas con elementos asociados a la felicidad en distintas partes del mundo, paneles con famosos sonriendo o referencias artísticas, por poner tres ejemplos más.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Magia, un tobogán y degustación de lacasitos

Pero vamos a lo gordo: las experiencias. Nada más entrar al Museo de la Felicidad de Madrid, nos dieron un papelito para un espectáculo de magia y unos Lacasitos que hay que consumir en un momento concreto. Respecto al primero, hay una sala en la que se proyecta un truco alucinante, en el cual hay que romper el papel por varios sitios y finalmente acaba pasando que… bueno, no os vamos a hacer el spoiler. Lo que sí os decimos es que los Lacasitos se comen en un espacio dedicado a los cinco sentidos, en el que también se pueden oler velas o meter las manos en unas urnas para tocar texturas de lo más agradable.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Uno de los grandes emblemas del museo es su tobogán, con el cual es posible bajar a toda velocidad de la planta superior a la del medio. Va más rápido de lo que parece y se termina en una mini-piscina de bolas, por lo que la experiencia no podría ser más divertida.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

También hay una zona antiestrés, en la que podréis hacer actividades tan variadas como dar golpes a un saco de boxeo o simplemente explotar burbujas en una superficie gigante destinada a tal fin. No nos escondemos: pasamos ahí un buen rato.

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Como la música y la felicidad casi siempre van de la mano, hay una zona en la que se pone en valor la fórmula del neurocientífico Jacob Jolij. Según este estudioso de la Universidad de Groningen, hay unos sesudos cálculos que explican por qué hay canciones que nos ponen de buen humor. No solo se muestra su receta mágica, sino que también podréis escuchar en bucle los estribillos de todas estas canciones.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Camas elásticas, colchonetas con las que saltar al vacío, un armario en el que podréis encontraros con la persona más importante para alcanzar la felicidad y mucho más. Tampoco vamos a destriparos todas las sorpresas del Museo de la Felicidad de Madrid, pero no nos resistimos a contaros que acabamos acariciando a un elefante (virtualmejnte hablando, claro).

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Un museo equilibrado y para todos los públicos

Durante nuestra visita a este espacio, vimos a parejas jóvenes, a familias con un bebé, otras que se habían traído a los abuelos, una madre con su hijo, grupos de amigos… En resumen, el Museo de la Felicidad de Madrid ofrece una propuesta equilibrada, bien planteada y que funciona bien para todos los públicos.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Es muy de agradecer que hayan cuidado hasta el último detalle: desde su encantador personal hasta la línea gráfica que siguen, todo resulta acogedor para el viajero. Este tipo de museos privados a veces son demasiado «negocio», pero en este caso dan lo que prometen y todo está centrado en hacer que salgáis de allí más felices de lo que entrasteis.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Esta peculiar risoterapia dura en teoría una hora, aunque nosotros estuvimos allí algo más. Nos entretuvimos mucho en todas las experiencias y hasta la tienda nos gustó, con libros, llaveros estupendos y los míticos hoptimist daneses.

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

¿Es el museo más hygge de Madrid? Posiblemente. A nosotros el Museo de la Felicidad de Madrid nos ha enamorado por completo y desde que lo visitamos solo hacemos una cosa: ¡recomendárselo a todo el que busca un plan divertido en la ciudad!

El Museo de la Felicidad de Madrid, una oda a las buenas sensaciones

Información práctica

  • Dirección: Ronda de Valencia 8 (al lado del cercanías de Embajadores)
  • Teléfono: 91 201 63 91
  • Web: https://www.museodelafelicidad.com/
  • Horario:
    • De lunes a jueves: de 11:00 a 21:00
    • Viernes: de 10:30 a 21:30
    • Sábado: de 10:00 a 22:00
    • Domingo: de 10:00 a 21:00
  • Tarifas (precios de 2026):
    • General: desde 16€ (cambia en función del día)
    • Reducida (menores de 12 años, jubilados, estudiantes, desempleados): 14€
    • Discapacitados o acompañantes: 13,5€
    • Entrada familiar (hasta cinco personas con al menos un menor de 14 años): 14€/persona

Conviene reservar previamente, ya que hay un cupo limitado de visitas al día. En general no hay problemas, pero si vais en un día de mucha afluencia puede que os toque esperar.

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