El Museo Arqueológico Nacional de Madrid es la principal institución de España dedicada a la arqueología y a la historia del país. Es un lugar ambicioso y vanguardista, cuya visita es prácticamente obligatoria si se está en la capital. Se encuentra en la Calle Serrano, compartiendo edificio con la Biblioteca Nacional. En su interior os espera una magnífica colección en la que destacan joyas como la Dama de Elche, el Tesoro Visigodo de Guarrazar o el Bote de Subh.

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La capital de la arqueología española
Corría el 9 de julio de 1871 cuando el Museo Arqueológico de Madrid abría sus piernas, no sin pasar por casi una década de trabajos previos. Como no podía ser de otro modo en España, hubo conflicto para casi todo: desde la elección del edificio hasta los directivos del proyecto, con varias destituciones por motivos políticos.
En cualquier caso, desde el primer momento el MAN (siglas del Museo Arqueológico Nacional) hizo todo lo posible por ofrecer al mundo una buena colección de piezas arqueológicas. Aunque obviamente el grueso de la colección está dedicado a hallazgos en territorio nacional, la muestra también ofrece piezas procedentes de otras partes del mundo.

Es cierto que durante mucho tiempo no fue una de las grandes instituciones arqueológicas a nivel mundial. De hecho, a finales del siglo XX y comienzos del XXI daba un poquito de pena hacer la visita: planteamiento desfasado, vitrinas destartaladas, paneles informativos que no aportaban nada… Sin embargo, en ese punto decidieron parar, cerrar durante unos años y volver con toda la fuerza posible.
Así, en 2014 el Museo Arqueológico Nacional de España volvía a abrir sus puertas. Y (esta vez sí) lo hacía siendo uno de los grandes espacios de la arqueología internacional. Es una institución clave para entender la Historia de España, pero también para hacer un repaso de los orígenes de la cultura occidental. La visita es dinámica, interesantísima y está muy bien planteada de principio a fin.

Qué ver en el Museo Arqueológico Nacional de España
Organización de la ruta y consejos
El recorrido por le interior del Museo Arqueológico Nacional lleva no menos de hora y media, probablemente más si os interesa el tema o si vais con niños pequeños. Por tanto, conviene organizar un poco la ruta a seguir. El recorrido es sencillo, ya que está planteado un recorrido lineal que empieza en la planta baja y que va ascendiendo por las entrañas del edificio.

Podría parecer que no hay mucho que decir, pero si nos callásemos no seríamos nosotros. La colección del MAN es enorme, prácticamente inabarcable. No os recomendamos ir pieza a pieza o vitrina a vitrina, porque acabaréis arrastrando los pies y con cara de aburrimiento. La exposición plantea ejes temáticos (Prehistoria, Edad Media, Egipto, etcétera): id a ellos, leed la introducción y a partir de ahí moveos con soltura. Las piezas más importantes no pasarán desapercibidas, por lo que no tenéis que tener miedo de dejaros nada en el tintero.
El edificio
Antes de entrar al museo en sí mismo, os recomendamos que dediquéis un momento a contemplar el edificio como tal. El Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales es una de las grandes obras de la arquitectura española del siglo XIX: una joya neoclásica que merece una visita por sí misma.

Planta 0: Arqueología y Prehistoria
Una vez estéis dentro, lo primero es pasar por caja. Cuando tengáis la entrada, la exposición os llevará en un primer lugar a tres salas introductorias. En ellas se hablar de Arqueología y patrimonio, a través de paneles informativos y diversos recursos audiovisuales.

La cosa se pone seria al entrar en la zona de Prehistoria, pues la Península Ibérica es un lugar rico y con muchísimos vestigios de poblamiento. ¿Quién no ha oído hablar de sitios como Atapuerca? A lo largo de diferentes salas disfrutaréis de un viaje por la evolución de los primeros homínidos, con piezas de muy alta factura como el Ídolo de Extremadura (un ídolo cilíndrico oculado).

Planta 1: Protohistoria, Hispania romana y al-Ándalus
Si subís a la primera planta, avanzaréis en términos cronológicos. Empezaréis con la Protohistoria, ese periodo difuso entre los albores de los tiempos y la Edad Antigua. Allí os espera el gran emblema del Museo Arqueológico Nacional de Madrid: la Dama de Elche. Una escultura misteriosa, de origen desconocido y cuyo significado sigue en cuestión.

Casi sin daros cuenta pasaréis a la zona de la Hispania romana, en la que os esperan los restos que El Imperio dejó en nuestras tierras. Esculturas de emperadores, armas, ánforas y todo tipo de piezas que harán las delicias de los amantes de este periodo.
Por último, la exposición continua entrando en el mundo medieval de la mano de los pueblos visigodos y de al-Ándalus. El Tesoro de Guarrazar (con su magnífica corona de Recesvinto) y el Bote de Subh (obra maestra de marfil elaborada en los talleres de Medina Azahara) son dos de las piezas clave.

Entreplanta: una oda a la moneda
La entreplanta está dedicada fundamentalmente a la moneda. Al fin y al cabo, la colección del MAN tiene más de 100.000 piezas numismáticas. Encontraréis monedas de diversas procedencias, materiales y valores, en una exposición maravillosa en la que incluso veréis cajas registradoras y tarjetas de crédito.
Planta 2: Edad Media, Edad Moderna, Egipto y Grecia
Por último, la parte superior rompe con la lógica cronológica. Es cierto que avanza con la Edad Media y la Edad Moderna, pero también hay unas salas protagonizadas por Egipto y Grecia.

Hablamos de temáticas muy vistosas y que forman parte del imaginario colectivo, por lo que (pese a no estar dedicadas como tal arqueología española) son estancias muy visitadas. No dejéis de ir si queréis ver elementos tan espectaculares como máscaras funerarias o sarcófagos de faraones.

Réplica de la Cueva de Altamira
Por último en los jardines del Museo Arqueológico Nacional de España se puede visitar una espectacular réplica de la Cueva de Altamira. Inaugurada en 1964, en ella se ha recreado el techo de polícromos más emblemático de la Prehistoria española. Arte rupestre en el que no faltan bisontes, caballos y formas antropomorfas absolutamente inspiradoras. La sala se contempla muy fácil gracias a un espejos instalado en el suelo, siendo uno de los lugares más visitados y fotografiados del museo.

Información práctica
- Dirección: Calle Serrano 13
- Web: https://www.man.es/
- Teléfono: 91 577 79 12
- Horarios:
- De martes a sábados: 9:30 a 20:00
- Domingos y festivos: 9:30 a 15:00
- Lunes: cerrado
- Tarifas:
- Entrada general: 3€
- Gratis los sábados por la tarde y los domingos