El Convento de San Julián y San Antonio, el monasterio románico de la Sierra Norte de Madrid

El Convento de San Julián y San Antonio, también conocido como Convento de La Cabrera, es uno de los lugares más desconocidos y fascinantes de la Sierra Norte de Madrid. Resulta increíble que exista semejante joya románica a los pies de la Sierra de La Cabrera y que no sea un destino turístico de masas, sino más bien todo lo contrario. Sin embargo, nosotros hicimos la visita y quedamos absolutamente enamorados, por lo que aquí os traemos un artículo en el que os contamos su historia, lo que podéis esperar de él y cómo son las visitas guiadas por su interior.

Historia de la vida monástica en España

Este conjunto monástico se encuentra a unos dos kilómetros del centro del pueblo de La Cabrera, en las faldas de la sierra homónima. Es decir, tan solo tendréis que hacer escasos tres cuartos de hora desde Madrid capital, por lo que es una excursión asequible para una visita de un día.

¿Cómo surgió allí un monasterio tan bonito como este? Los orígenes son inciertos, pero tradicionalmente se sitúan a mediados del siglo XI. En ese momento, el rey Alfonso VI estaba luchando por recuperar toda la zona de influencia de Toledo (que incluía la Sierra Norte madrileña), por lo que tener gente allí de manera permanente le podía hacer asegurar el territorio.

En un primer lugar, el conjunto era conocido como Monasterio de San Julián. Tuvo esa advocación hasta el siglo XIV, estando regentado por monjes pertenecientes a la orden de San Benito (los del ora et labora, para que nos entendamos).

En el año 1404 se hizo un renaming. La propiedad del conjunto pasó de los benedictinos a los franciscanos, momento en el cual pasó a ser el Convento de San Antonio (en honor a San Antonio de Padua). Por allí pasaron personalidades de renombre, como Diego de Landa (que acabó siendo segundo obispo de Yucatán).

Tras una época de cierto esplendor, lamentablemente las cosas fueron a peor. De hecho, el convento fue abandonado a comienzos del siglo XIX, durante la invasión napoleónica. Tiempo después volvieron los franciscanos, pero no estarían mucho más tiempo por allí. Y es que en 1835 fueron expulsados en base a la Desamortización de Mendizábal.

Ya en el siglo XX surgió un protagonista inesperado, el médico Carlos Jiménez Díaz. No solo adquirió la propiedad, sino que la rehabilitó y le dio un uso residencial. Hizo grandes reformas y contribuyó notablemente a su puesta en valor, pero tras fallecer su obra quedó en nada. De hecho, durante décadas el convento sufrió todo tipo de expoliaciones, hasta que la Comunidad de Madrid tomó cartas en el asunto y asumió su propiedad.

En 2004 llegó una nueva orden religiosa, la de los Misioneros Identes. Y con ellos comenzó el uso turístico del convento, a la vez que se restauró su actividad original.

Un remanso de paz en la Sierra de La Cabrera

¿Actividad turística? Pues si, porque el Convento de La Cabrera es un edificio súper representativo de la Sierra Norte. Está construido casi de manera íntegra con mampostería de granito, quizás el material más representativo de esa cadena montañosa. Además, es uno de los poquitos ejemplos de arte románico de la Comunidad de Madrid.

El principal edificio del conjunto religioso es la iglesia, que tiene una estructura de lo más peculiar. Tiene unas reducidas dimensiones, como corresponde a una construcción del primer románico. Sin embargo, hay espacio para cinco ábsides, tres naves y un crucero, en una estructura que no es para nada habitual.

También hay otras construcciones, como una biblioteca o las dependencias en las que viven los misioneros identes. Sin embargo, estas solo se visitan en ocasiones especiales, como cuando organizan retiros espirituales (una vez al mes) o conferencias para la divulgación teológica.

Mención aparte merecen sus exteriores, que son increíbles a más no poder. Debido a la ubicación del convento, podréis disfrutar de una de las mejores vistas de esta zona de la Sierra Norte. Solo por contemplar esa panorámica ya merece la pena hacer la visita.

Además, se puede visitar el claustro, os mostrarán las terrazas en las que tienen los diferentes huertos, podréis ver el sistema con el que canalizan el agua que cae de la Sierra de La Cabrera e incluso podréis probarla directamente de una de sus fuentes.

Visitas guiadas por los propios misioneros

Tanto la historia como las diferentes dependencias del conjunto conventual se pueden conocer de primera mano, gracias a las visitas guiadas que organizan los monasterios que viven allí. Únicamente se puede visitar mediante esta fórmula, pero os aseguramos que merece mucho la pena. Antaño la hacía don Constantino, rector de San Julián y San Antonio durante aproximadamente dos décadas, pero en la actualidad la hacen otros residentes.

Las visitas duran aproximadamente una hora, tienen un coste variable (se dona la voluntad) y en ellas os enseñarán tanto la iglesia como los exteriores. Todo ello acompañado de explicaciones sin filtros, en las que no solo os hablarán del edificio y su historia, sino también de cómo es su relación con dios en pleno siglo XXI.

Nosotros somos híper ateos y nuestra relación con la religión es tirando a justita, pero en cualquier caso nos pareció interesantísimo poder conversar de tú a tú con personas que están en el extremo opuesto a nosotros en materia de fe. Y todo ello en un entorno de una maravillosa belleza, por lo que no podemos hacer otra cosa que recomendaros la visita al convento.

Información práctica

¿Queréis hacer esta visita? A continuación os damos los datos de contacto:

  • Dirección: no tiene una ubicación exacta. Tenéis que poner en el GPS «Convento de La Cabrera» o simplemente ir hasta el pueblo y seguir los carteles, ya que está en una carretera a unos dos kilómetros del centro del pueblo.
  • Teléfono: 91 868 85 61
  • Web: https://www.conventolacabrera.com
  • Email: conventolacabrera@gmail.com
  • Horarios de visitas guiadas:
    • Martes, jueves y sábados: hay visitas a las 11:00, a las 12:00, a las 16:00 y a las 17:00.
    • Domingos y festivos: únicamente a las 11:00.
  • Horarios de misas:
    • Del 1 de octubre al 31 de marzo: domingos y festivos a las 17:30.
    • Del 1 de abril al 30 de septiembre: domingos y festivos a las 19:00.
  • Tarifas: se da la voluntad. Lo mínimo aceptable es 5€ por persona.
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