El Cementerio Británico de Madrid es uno de los camposantos más particulares de la capital de España. Fue concebido entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX para dar sepultura a la comunidad británica de la ciudad, que no dejaba de crecer. Como en su mayoría no eran católicos, tenían problemas para enterrarse en los cementerios preexistentes. Fue así como surgió este pedacito de arte funerario británico en pleno barrio de Carabanchel, del cual os vamos a contar su historia a lo largo de las siguientes líneas.

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Un camposanto para la comunidad británica madrileña
Comerciantes, políticos e incluso espías de origen británico campaban a sus anchas por el Madrid del siglo XVIII. Era una comunidad amplia, diversa y que no dejaba de crecer, perfectanemente integrada en el modo de vida madrileño. Sin embargo, cuando llegaba la hora de morirse todo eran problemas. Los británicos generalmente no eran católicos, por lo que encontraban muchas trabas para enterrarse en los cementerios de la ciudad.

Con la intención de resolver eso, el gobierno de Reino Unido compró unos terrenos en 1796 al lado de la Plaza de Colón. Quisieron poner allí el cementerio, pero no recibieron autorización para hacerlo. Era una zona en franca expansión urbanística y un montón de lápidas no tenían cabida en el nuevo centro de la ciudad.

Tras más o menos medio siglo de idas y venidas, el 17 de agosto de 1853 se firmaron las escrituras de un pequeño terreno en el barrio de Carabanchel. Allí se puso en marcha el Cementerio Británico de Madrid, por fin. La obra fue encargada al célebre arquitecto funerario Wenceslao Gaviña, aunque finalmente la ejecutó Benedetto Albano. No lo puso fácil el gobierno español, que desde primera hora presionó para que los enterramientos fueran sin grandes alardes.

Quizá fruto de aquello, el Cementerio Británico de Madrid fue poco a poco convirtiéndose en lo que es hoy: un espacio tranquilo, perfecto para el descanso y la meditación. No es un sitio de grandes panteones (de hecho, solo hay uno mínimamente monumental) o de elaboradas esculturas.Sin lugar a dudas brilla en su conjunto. Merece la pena recorrerlo con mimo, paseando entre sus pasillos y disfrutando de la calma en medio del bullicio.

Enterramientos ilustres y multiconfesionales
Aunque el Cementerio Británico de Madrid fue concebido para ciudadanos británicos, desde bien prontito amplió su nicho de mercado (nunca mejor dicho). Y es que desde comienzos del siglo XX está permitido que se entierren en él miembros de otras confesiones. Esto se ha traducido en una zona con sepulturas hebreas. Incluso hay una tumba musulmana, la cual está separada del resto del cementerio. Para entrar en ella, tenéis que ir al fondo a la derecha y cruzar una pequeña puerta.

Este tipo de curiosidades, como la de la única tumba musulmana, son la norma en el cementerio. Mucho se podría hablar de sus enterramientos ilustres, pues aquí descansan personajes procedentes de estirpes tan interesantes como la familia Parish (propietarios del mítico Circo Price) o la familia Loewe.
También descansa aquí Arthur F. Yecken, el ministro inglés que le facilitó el visado a Ian Fleming (autor de James Bond) para que pudiese moverse por España en la década de 1940. El único panteón monumental es el de los Bauer, con un particular mausoleo de estilo neoegipcio que refleja su gusto por el país de los faraones.

Un sinfín de historias que podéis conocer en las visitas guiadas que organizan, con su audioguía os implemente curioseando un poquito en internet. Precisamente, ese espíritu curioso debería hacer que no dejéis de visitar elementos como la pequeña capilla que hay a la entrada. Tampoco deberíais perderos la tumba de Enriqueta Pattison (muy típica de los cementerios británicos) o del pionero de la fotografía William Parish.

Tampoco paséis por alto el magnífico escudo del Reino Unido que hay sobre la puerta, obra del escultor italiano Pedro J. Nicole. Lleva desde el año 1856 dando la bienvenida a todos aquellos que se adentran en el cementerio, ya sea para descansar eternamente o simplemente para hacer una visita.

Por último, cabe destacar que el Cementerio Británico de Madrid fue incluido en el año 2021 en el listado de Cementerios Singulares de la Comunidad de Madrid. Eso dice mucho de la singularidad de este camposanto, el cual deberíais visitar siempre que tengáis ocasión.
Información práctica
- Dirección: Calle Comandante Fontanes 7 (Carabanchel)
- Web: https://britishcemeteriesspain.org
- Teléfono: 670 40 06 22
- Horario: abre martes, jueves y sábados, de 10:30 a 13:00
- Tarifas: la visita es gratuita