El Castillo de Andrade (conocido también como Castillo de Noguerosa) es una de las fortalezas medievales más importantes de Galicia. Se encuentra en la provincia de A Coruña, dentro del término municipal de la preciosa localidad de Pontedeume. En este artículo os vamos a mostrar brevemente su historia, además de contaros cómo fueron nuestras sensaciones haciendo la visita.

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Un por si acaso militar en las montañas gallegas
Aunque el castillo lleva el nombre de la familia Andrade, lo cierto es que nunca vivieron allí. Era más bien un por si acaso: una especie de vía de escape por si las cosas se ponían feas. Se construyó durante el siglo XIII y durante casi una centuria albergó a una guarnición de aproximadamente 50 militares, que estaba preparada por si algo malo acontecía a los Andrade.

De hecho, a diferencia de otros castillos que son más palacio que otra cosa, esta fortaleza solo tuvo uso militar. En 1431 fue atacado por la Irmandade Fusquenlla, pero los asaltantes fueron repelidos. No fue así en 1467, pues durante una batalla en medio de la Segunda Guerra Irmandiña fue parcialmente destruido.

El Castillo de Andrade es Bien de Interés Cultural desde el año 1994. Esa declaración ha ayudado a su conservación, excelente en algunos tramos pero totalmente nula en otros. A nuestros días ha llegado el recinto fortificado con su correspondiente acceso (incluyendo puente levadizo y foso), un patio de armas y la torre del homenaje. El resto se ha perdido, lo cual hace que la visita se haga a través de rampas y escaleras añadidas posteriormente.

En cualquier caso, tenemos que decir que es una visita más que recomendable. De lo mejorcito que se puede hacer en la zona… en verano, porque cierra el resto del año.
Cómo es la visita al Castillo de Andrade
Llegamos al Castillo de Andrade a eso de las 17:00, justo antes de que abriese en horario de tarde. Aparcamos en un pequeño apeadero que hay a los pies de la fortaleza, justo al final de la carretera que lleva hasta ella. Se puede acceder al castillo bordeándolo por cualquiera de los dos lados.

Tras pasar por caja (1,45€ por persona, precio de 2024), nos dieron un folleto informativo con una enorme cantidad de información sobre el lugar. Entramos al patio de armas y desde ahí subimos por una estructura de madera, que permite llegar hasta la torre de homenaje.

La visita básicamente consiste en subir hasta arriba del todo. Y es que en la «azotea» de la torre se ha instalado un mirador increíble, perfecto para disfrutar de los alrededores de una manera privilegiada. Nos atreveríamos a decir que desde lo alto del Castillo de Andrade se obtienen las mejores vistas de la ría de Pontedeume y de los bosques que copan las laderas cercanas. Veréis el mar al fondo, pero también un mar de eucaliptos en primer plano.

Hay que decir que la visita al Castillo de Andrade no dura demasiado, pero ni falta que hace. La fortaleza se ha puesto en valor de una manera meritoria, sirve para explicar las tensiones que se vivieron en la zona a lo largo de la Edad Media y también representa de una manera maravillosa lo que cabría esperar de una estructura militar de esa época. ¿Qué más se puede pedir?

Información práctica
- Dirección: lo mejor es que pongáis «Castillo de Andrade» en Google Maps, porque está al final de una carretera difícil de identificar.
- Teléfono: 981 43 02 70-
- Apertura: solo abre sus puertas en verano.
- Horario: de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00.
- Tarifas: 1,45€ por persona (precio de 2024).