El Barrio Latino de Copenhague (Latinerkvarteret en idioma local) es una de nuestras zonas preferidas de la capital de Dinamarca. No es un sitio conocido por sus monumentos o sus museos. De hecho, no es el área más popular de la ciudad. Sin embargo, en sus calles encontraréis un ambiente estupendísimo, tiendas independientes y algunas de las cafeterías con más encanto.

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Dónde está y por qué se llama así
Llegar al Barrio Latino de Copenhague no tiene ninguna complicación, ya que su ubicación es céntrica a más no poder. A modo de referencia, es la zona delimitada por estas cuatro calles: Norregade, Vestergade, Vester Voldgade y Norre Voldgade.

El nombre de esta zona viene dado por motivos históricos. En la antigüedad era el barrio universitario de Copenhague, por lo que tanto en la propia institución como en sus inmediaciones era común hablar la lengua latina. Esta tradición se perdió por cuestiones obvias, pero también los propios edificios docentes se movieron a otros campus de la urbe.
La zona bohemia de la ciudad
¿Y por qué ir para allí si ya no es la zona universitaria? Pues porque sigue siendo una parada súper interesante. De hecho, como ya os hemos dicho, nosotros la recordamos como una de nuestras favoritas en la capital de Dinamarca. Y es que en la actualidad se ha convertido en un barrio bohemio, de esos por los que da gusto caminar sin rumbo.

Tiendas de vinilos, librerías especializadas en cómics, comercios de ropa de segunda mano, cafeterías con encanto, restaurantes en los que los productos bio son la norma… Pensad en cualquier otro barrio bohemio europeo, tipo Malasaña, y sabréis de qué estamos hablando.
También hay espacio para la monumentalidad, pese a que no sea la seña distintiva del barrio. Además de los edificios universitarios que todavía perduran, la Iglesia de San Pedro (Sankt Petri Kirke) bien merece una visita. El edificio en sí es una pasada y sus jardincitos también.

Ruta por el Barrio Latino de Copenhague
Somos conscientes de que no estamos dando mucha información concreta, pero es que eso es lo bueno de esta zona. Nuestra recomendación es que vayáis ahí y exploréis según os pida el cuerpo. No es demasiado grande, así que tampoco es una actividad que consuma demasiado tiempo.

Eso sí, si queréis una propuesta de una ruta por el Barrio Latino de Copenhague… ¡aquí va! Nuestra recomendación es que entréis por la Larsbjornsstraede, a donde llegaréis tras escasos cinco minutos andando desde el Ayuntamiento de la ciudad. Seguid recto hasta llegar a la Sankt Peders Straede, en la cual podéis girar a mano derecha. Seguid hasta la iglesia y avanzar hasta llegar a la Norregade, donde podéis girar a mano derecha. Si avanzáis, dejaréis el barrio e iréis a parar a la mítica Stroget (también visita imprescindible).
Como suele ocurrir en este tipo de barrios, todo luce más al atardecer que a primera hora. Haced lo posible por acomodar vuestra visita a esta zona cuando empieza a caer el sol, ya que todo estará abierto, habrá muchísima gente y las sorpresas crecerán exponencialmente.

El secreto mejor guardado de Copenhague
No es que el Barrio Latino de Copenhague tenga muchas calles, pero ni falta que le hace. Es un barrio cuqui, muy tranquilo, junto a todo el mogollón turístico pero a la vez muy tranquilo. Eso es lo que más nos gustó: la bajada de pulsaciones respecto a otras partes de la capital de Dinamarca.

Hablamos de un destino top a nivel mundial, repletos de excursiones organizadas. En los monumentos principales hay que hacer cola, resulta agobiante por momentos y en muchos restaurantes os podéis olvidar de tener sitio sin reserva previa. Precisamente por eso, se agradece la existencia de un lugar tan acogedor y agradable. ¡Parada obligada!