Comps-sur-Artuby, la acogedora herencia de las órdenes militares medievales en las Gargantas del Verdón

Comps-sur-Artuby demuestra que en la Provenza todo es posible. Nosotros siempre tenemos la sensación de que tras la siguiente curva va a aparecer un pueblo precioso, acogedor, maravilloso y que nos va a sorprender un montón, pese a no haber oído hablar de él hasta ahora. Es justo lo que nos pasó en esta villa, a la cual acudimos para pernoctar con nuestra furgoneta. Pese a que llegamos tarde, lo que vimos nos dejó con tan buen sabor de boca que a la mañana siguiente no pudimos dejar de visitarla. ¡Y qué tremendo acierto! Seguid leyendo, que esta sí que es una joyita por descubrir.

Comps-sur-Artuby, la acogedora herencia de las órdenes militares medievales en las Gargantas del Verdón

Ermitas junto a las Gargantas del Verdón

Aire puro, herencia histórica y una gran oferta gastronómica. Todo ello en reducidas dimensiones, como corresponde a las mejores esencias. Eso es lo que encontramos en Comps-sur-Artuby, uno de los muchos pueblos que surgirán ante vosotros en los albores de las Gargantas del Verdón.

Comps-sur-Artuby, la acogedora herencia de las órdenes militares medievales en las Gargantas del Verdón

Comps-sur-Artuby está estrechamente relacionado con las órdenes militares medievales más conocidas. Se dice que los caballeros templarios tuvieron aquí una de sus sedes, a la par que dos de los habitantes de la localidad acabaron siendo grandes maestres de la Orden de Malta.

Fruto de ese pasado son, sin duda, las calles empedradas por las que podréis transitar. A ambos lados veréis casitas con siglos de antigüedad, mientras que en lo alto de la localidad os espera un pequeño cerro repleto de ermitas. Merece la pena visitar cada una de ellas y subir a lo alto, ya que obtendréis una magnífica panorámica de los alrededores.

Comps-sur-Artuby, la acogedora herencia de las órdenes militares medievales en las Gargantas del Verdón

Hay un pequeño aparcamiento junto a la carretera que da acceso al pueblo (no tiene pérdida y además está señalizado en Google Maps). Con un par de horas tendréis tiempo de sobra para verlo todo, aunque la cosa podría alargarse si os dejáis caer por sus panaderías o sus restaurantes.

Comps-sur-Artuby, la acogedora herencia de las órdenes militares medievales en las Gargantas del Verdón

Sea como fuere, nosotros queremos recomendaros encarecidamente la visita a Comps-sur-Artuby. Pese a no ser uno de los pueblos más visitados de las Gargantas del Verdón, sin duda es uno de los más auténticos. Y os lo vamos a demostrar a lo largo de los siguientes párrafos.

Turismo en Comps-sur-Artuby

Rue National (D955)

Tal y como hemos dicho nada más empezar, no teníamos previsto visitar Comps-sur-Artuby. Fue al atravesar la D955 a su paso por el pueblo, buscando un aparcamiento, cuando nos dimos cuenta de la joya que teníamos entre manos. Un pueblo así había que explorarlo.

Comps-sur-Artuby, la acogedora herencia de las órdenes militares medievales en las Gargantas del Verdón

Para una primera toma de contacto, esta carretera es excelente. Y es que a ambos lados tiene edificios interesantísimos, así como varios restaurantes súper acogedores o la típica boulangerie francesa. Algunas fachadas tienen pinturas murales, por lo que hablamos de un espacio especialmente fotogénico.

Ayuntamiento

A pie de carretera está el Ayuntamiento. La casa consistorial de Comps-sur-Artuby también es muy bonita, además de resultar un magnífico ejemplo de este tipo de edificios en la zona. Era muy temprano y no pudimos visitarla por dentro, pero tenía pinta de funcionar también como Oficina de Turismo.

Ayuntamiento de Comps-sur-Artuby

Rue de la Bourgade

La mejor calle para adentrarse en el pueblo es la Rue de la Bourgade. Es perpendicular a la D955, así que no tiene pérdida. Os llevará hacia la parte más auténtica de Comps-sur-Artuby, en la cual podréis disfrutar de sus casitas con contraventanas de colores. Aunque en la parte inicial puede parecer caótica, ya que el tramo más pegado a la carretera tiene un par de restaurantes y suele haber coches en segunda fila, en cuanto avancéis un poquito vuestra única compañía será el silencio.

Rue de la Bourgade, Comps-sur-Artuby

Lavadero y fuente

A media calle os encontraréis con el lavadero y la fuente más monumental de Comps-sur-Artuby. Sus caños son directamente alimentados por el río Verdón, al cual se llega a través de dos kilómetros de canalizaciones. Fue el único punto de abastecimiento de agua hasta 1951, por lo que hablamos de una estructura clave en el pueblo.

Lavadero y la fuente de Comps-sur-Artuby.

Escuela

Si giráis por la Place du Campon llegaréis hasta la Escuela, otro edificio clave en la vida de Comps-sur-Artuby. La Francia rural, en especial la zona de la Provenza, lucha cara a cara con la despoblación y parece que lleva las de ganar. La mejor muestra es que en la mayor parte de los pueblecitos hay una pequeña escuela de enseñanza básica, algo de lo que no podemos presumir en España.

Escuela, de Comps-sur-Artuby.

Memorial a los Caídos en la I Guerra Mundial

A partir de este punto, comienza un ascenso hacia la cima del pequeño cerro que hay en el centro del pueblo. Es una zona repleta de ermitas, aunque la bienvenida os la dará un Memorial a los Caídos en la I Guerra Mundial. Como suele ser habitual, rinde homenaje a los hijos del pueblo que tuvieron la desgracia de participar en ese conflicto.

Memorial a los Caídos en la I Guerra Mundial, Comps-sur-Artuby

Église Sainte-Philomène

El primer templo con el que nos topamos en la subida fue la Église Saint-Philomène. Es el templo clásico que se puede esperar de la Francia del siglo XIX: oscuro, frío, poniendo en valor estilos arquitectónicos antiguos pero a la vez con personalidad. El caso que nos ocupa tomó como base una capilla del siglo XVI, pero en 1885 se demolió casi totalmente y ocho años después veía la luz esta iglesita.

Église Sainte-Philomène, Comps-sur-Artuby

Nosotros tuvimos la suerte de encontrárnosla abierta, pese a que estábamos haciendo la visita muy temprano. Así, pudimos visitar un interior a medio camino entre lo lúgubre y lo tétrico. Hay que destacar sus bonitas vidrieras, las cuales ponían un toquecito de luz en un espacio que daba un poquito de miedo.

Chapelle Saint-Jean

La siguiente parada la hicimos en la Chapelle Saint-Jean, un coqueto templo románico del siglo XII. Está situado en la salida este de Comps-sur-Artuby, ya en plena naturaleza. No tiene pérdida llegar hasta ella, ya que hay como una especie de ruta circular por el monte que conecta las diferentes ermitas del pueblo. Una vez más, no esperábamos encontrar tantísimo.

Chapelle Saint-Jean, Comps-sur-Artuby

Chapelle Saint-André

En el punto más alto de Comps-sur-Artuby está la Chapelle Saint-André, dominando el paisaje desde que fue construida alrededor del año 1100. Se la conoce popularmente como la capilla de los templarios, ya que fue la legendaria Orden del Temple la que se encargó de su construcción. Es sin lugar a dudas la más monumental y la de mayor carga histórica que se puede visitar en la localidad.

Chapelle Saint-André, Comps-sur-Artuby

Mirador

Justo detrás de la capilla se puede llegar hasta la cumbre del cerro. Allí os espera un estupendo mirador, desde el cual se puede ver tanto el propio pueblo como las montañas de los alrededores. Así, desde este montee des templiers disfrutaréis de una de las mejores vistas de todas las Gargantas del Verdón.

Mirador, Comps-sur-Artuby

Puente Mauvais

Ahora toca descender y ver algunas cosas más. Lo primero que hicimos fue darnos un paseíto hasta el Puente Mauvais, que literalmente es conocido como Puente Malo. Antiguamente era conocido como Pont de la Souche o directamente como Puente Romano, lo que sugiere una antigüedad que desde luego no se corresponde con lo que vimos. Es muy bonito, sin duda, pero la construcción actual data como mucho de la Edad Media.

Puente Mauvais, Comps-sur-Artuby

Llegar hasta el puente implica caminar unos 15 minutos desde la Rue de la Bourgade (y otros tantos de vuelta), con un desnivel bastante pronunciado. Se puede hacer un tramito en coche, pero en algún momento deberéis tirar campo a través. Merece la pena, ya que es un puente precioso. Eso sí, no os paséis de exploradores: justo después de cruzarlo comienza una zona militar y el paso está prohibido.

Puente Mauvais, Comps-sur-Artuby

Aire de Foulage (Museo agrícola)

Por último, de vuelta al coche nos dimos cuenta de que al lado del aparcamiento estaban los restos del Aire de Foulage, una zona en la que los agricultores de la zona podía ir a moler sus cereales de manera rudimentaria. Se ha instalado allí una especie de museo agrícola al aire libre, en el cual podréis ver los aperos de labranza que se utilizaron hasta bien entrado el siglo XX. No se nos ocurre mejor forma de despedirnos de una joya como Comps-sur-Artuby.

Aire de Foulage, Comps-sur-Artuby

Mapa turístico de Comps-sur-Artuby

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