Hoy visitamos Peñafría, el pueblo ficticio que protagoniza la serie El Pueblo. Resulta que buena parte de las tramas están rodadas en Villafría, una pequeña localidad situada en las Tierras Altas de Soria. Allí podréis ver la casa de El Ovejas, el huerto de Laura o la casa del rockero Echegui. En este artículo os vamos a contar cómo es la experiencia y cómo complementarla con otras localizaciones de los alrededores.

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Pueblo abandonado, academia de inglés y hotel rural
Alberto Caballero, uno de los impulsores de la serie, siempre decía que «en El Pueblo no hay platós». Y es que la serie de Amazon y Telecinco tiene la particularidad de haberse rodado en un sitio real, algo que no es nada común en producciones de este estilo. El principal escenario fue Valdelavilla, una aldea que fue abandonada a mediados del siglo XX.

Muchos otros pueblos de la zona sufrieron el mismo destino y poco a poco fueron desapareciendo, pero en Valdelavilla ocurrió algo imprevisto. En los años 90, la Caja Rural de Soria adquirió toda la aldea de golpe. Estuvo años restaurándola, con la intención de convertirla en el Complejo de Turismo Rural que hoy en día es. Doce casas que pueden alquilarse en su totalidad o individualmente, además de poner en marcha una cafetería-restaurante y de ceder un espacio para la Asociación de Antiguos Moradores.

Con el cambio de milenio, un nuevo habitante ilustre llegó a Valdelavilla: ni más ni menos que el legendario profesor de inglés Richard Vaughan (sí, el del canal de televisión y el de la academia). Con la ayuda de más de 2000 voluntarios anglosajones, se creó el primer pueblo de habla inglesa de toda España. El proyecto estuvo en marcha dos años, durante los cuales pasaron por allí alrededor de 5000 alumnos.

Pero lo que terminó de situar a Valdelavilla en el mapa fue una serie de televisión. Contubernio Films, la responsable de producciones míticas como La Que Se Avecina, llegó en 2018 a la zona para rodar El Pueblo. Una serie que fue todo un éxito durante su emisión en Telecinco y que posteriormente se hizo viral en España durante la pandemia. Personajes inolvidables, tramas irreverentes y mucho aroma rural fueron varias de las claves del triunfo.

La fama de la serie, acompañada lógicamente por la belleza de sus escenarios, se ha traducido en un gran impulso turístico para la zona. Incluso hoy, años después de que haya terminado, siguen llegando viajeros en busca de la Peñafría de Arsacio, María, Cándido, Emilia, El Ovejas y todos los vecinos nuevos. El hecho de que se haya rodado en un pueblo de verdad facilita mucho las cosas, por lo que no resulta complicado dar un paseo por las principales localizaciones de El Pueblo.

Opciones para visitar Peñafría
Cómo llegar y dónde aparcar
Lo primero que hay que tener claro es cómo llegar a Peñafría. Saliendo desde Soria capital, la mejor opción es ir hacia el noreste por la SO-615 y llegar hasta San Pedro Manrique. Desde allí, hay que bajar por la SO-630 hasta que veáis el desvío a Valdelavilla. En total hablamos de escasos tres cuartos de hora, aunque es cierto que el último tramo se las trae: curvas y más curvas por una carretera estrechita. Eso sí, rápidamente veréis los carteles que anuncian la llegada al pueblo de El Pueblo.

La carreterilla de acceso a Valdelavilla va a parar a un pequeño aparcamiento, donde deberéis dejar vuestro coche. Allí mismo veréis un mapita indicando las casas que se pueden visitar, siempre desde la perspectiva de Peñafría. ¡Como es protocolario!

Por libre
Por un lado, podéis moveros tranquilamente por libre. El pueblo tiene un total de 12 casas, un restaurante, dos callecitas y una zona verde. Como mucho se ve en unos tres cuartos de hora, tiempo más que suficiente para ver todo el pueblo de punta a punta. Reconoceréis a simple vista la Calle de la Cuesta, donde viven varios de los forasteros o estaban las obras del fallido hotel rural de Juan José Soler (de Construcciones Soler). También podréis entrar a algunos patios, pudiendo ver por ejemplo el huerto de Laura o la casa del Arsacio. ¿Qué os faltará aquí? Pues básicamente dos cosas: los interiores de las casas y contexto. Y es que, lamentablemente, no hay ni un solo panel informativo por el pueblo.

Visita guiada
Por otro lado, podéis hacer una visita guiada. Se hacen fines de semana y festivos, normalmente en tres turnos (dos de mañana y uno de tarde). La reserva se hace en el restaurante, donde hay una especie de mostrador dedicado a El Pueblo. El coste es de 8€ por persona (precio de 2025) y dura casi dos horas. En el recorrido se muestran todos los exteriores, como es lógico, pero también se accede al interior de varias viviendas. En ellas suele haber una televisión a la entrada, en la que da la bienvenida el personaje que vivía allí. Por ejemplo, al visitar la casa de Cándido y Emilia, el alcalde y su santa madre os darán una bienvenida propia de su categoría.

Localizaciones de El Pueblo en Valdelavilla
No sabemos si iréis por libre o en visita guiada, pero os vamos a hacer un pequeño resumen de todo lo que vimos nosotros.
Valdelavilla, el pueblo como tal
Lo primero que hay que decir es que Valdelavilla es una pasada en sí misma. Pasear por sus calles es una delicia, ya que se trata de una de las aldeas más bonitas y mejor conservadas de las Tierras Altas de Soria. Es una pena que el pueblo fuese abandonado, pero brilla como nunca en su segunda vida como complejo rural y estudio de grabación.

Como ya hemos dicho, el paseo por el pueblo no llega ni a una hora. Puede alargarse si os fijáis en los detalles, ya que en algunas casas se han dejado referencias a la serie. Por poner un ejemplo, en la ventana de la casa del alcalde hay una figura a tamaño real de la buena de Emilia. Siempre vigilando, como no puede ser de otro modo.
La Plaza Mayor
Uno de los puntos más reconocibles es la Plaza Mayor, donde se hacían las reuniones de vecinos. ¿Recordáis las míticas escenas en las que Cándido, Arsacio y El Ovejas (alcalde y ediles, respectivamente) se asomaban a las ventanas para informar a sus convecinos de los resultados de los plenos? Pues era ahí.

Es un rincón pintoresco, acogedor y que os hará sentiros unos más en el pueblo. Como suele pasar en estos casos, da la sensación de ser más chiquitita de lo que parecía en pantalla.
Casas de los habitantes de El Pueblo
Es fácil reconocer las entradas de las casas de El Pueblo. Por orden desde el aparcamiento, veréis estas viviendas:
- Arsacio y María
- El Ovejas
- Elisa y Gustavo
- Pablo y Nacho
- Laura y Macarena (entrad a ver el huerto, está en el patio)
- Moncho y Ruth (los hippies)
- Juanjo y Amaya
- Cándido y Emilia
- Echegui

Lo bueno de que se haya grabado en un pueblo de verdad es que todas las localizaciones de El Pueblo son muy reconocibles. Nosotros disfrutamos como niños pequeños identificando cada una de ellas y recordando momentos míticos de la serie.
El Consistorio
Al fondo de Valdelavilla, en un costado de la Plaza Mayor, está el Consistorio. Es el edificio en el que los poderes fácticos se reúnen a tomar decisiones: primero con el gobierno masculino y con las chicas al poder (en la segunda temporada). Es un edificio muy coqueto y que se puede visitar por dentro en el marco de la visita guiada.

El restaurante, con quesos protocolarios y todo
El principal punto de encuentro moderno en Valdelavilla es el Restaurante «El Pueblo». En su interior encontraréis dos cosas claramente diferenciadas. La primera, como no podría ser de otro modo, es un establecimiento hostelero de campeonato. Platos típicos, menús del día (a 20€ en fin de semana), raciones, bebidas y cafés os esperan en horario de comidas. Por las noches abren solo si se reserva previamente.

En un rinconcito del restaurante hay un punto dedicado a la serie. Al principio veréis un montón de figuras a tamaño real de los principales personajes, las cuales preceden a un espacio de información y venta de productos relacionados con la serie. Allí se reservan las visitas guiadas y también pueden comprarse souvenirs, siendo el queso protocolario el top ventas.
El Campamento de Gorditos, Antarkarana y los restos de la Muralla de Nacho
El entorno más inmediato de El Pueblo también ofrece algunos escenarios muy reconocibles. Si seguís bajando desde la plaza, por la calle del Consistorio, llegaréis hasta un prado. Allí es donde se grabó el Campamento de Gorditos, donde Nacho construía su mítica muralla o donde estaban instaladas las tiendas de Antarkarana. Abajo del todo está el antiguo lavadero municipal, ese en el que los habitantes de Valdelavilla se reunían para lavar sus ropas y ponerse al día de lo que ocurría en el pueblo.

Objetos repartidos por el pueblo
A todo lo anterior hay que sumar que hay un montón de objetos repartidos por Valdelavilla, los cuales son fácilmente reconocibles para cualquier fan de El Pueblo que se precie. Por ejemplo, justo encima del aparcamiento principal hay otro pequeño parking. Conviene ir hasta él y llegar hasta el final, ya que allí aguarda el mítico coche de Arsacio.

En el propio pueblo hay varios objetos que han perdurado más allá de la grabación de la serie: la granja de caracoles, el cuadro de la reina Letizia o la ya mencionada muralla de Nacho.
Más escenarios de El Pueblo en los alrededores de Valdelavilla
¿Tenéis ganas de más? Bueno, pues los alrededores de Valdelavilla están trufados de localizaciones que también son muy fáciles de reconocer.
San Pedro Manrique
A día de hoy, Valdelavilla pertenece al pueblo de San Pedro Manrique. Allí se graban muchas escenas a lo largo de la temporada, siendo la primera una en la que Amaya y Macarena van allí a robar para luego conseguir algo de cash. Si tenéis intención de ir, lo mejor es que preguntéis a la guía de la visita por Peñafría: ella os dirá a dónde ir. Hay sitios difíciles de encontrar para alguien de fuera, pero que la gente de la zona os puede recomendar fácilmente (como la fábrica de «azulejos» en la que El Tío Filetes se reunía con los Porronchos).

Las Ruinas de la Cobertura
Justo entre San Pedro Manrique y Valdelavilla están las ruinas de San Pedro el Viejo, un antiguo monasterio vinculado a la Orden del Temple. Para los fans de El Pueblo es un lugar muy reconocible, ya que este espacio da lugar a las conocidas Ruinas de la Cobertura. Allí subían los personajes durante la primera temporada para poder comunicarse con el exterior, algo que no fue ningún invento ingenioso. Resulta que hasta que no se grabó la serie no había cobertura en Valdelavilla, por lo que los actores tenían que irse a pueblos vecinos. Hasta la segunda temporada no se instaló un repetidor, a través del cual (a veces) hay una rayita de cobertura.

La parada de autobús con el cartel de Peñafría
También se puede ir a la parada de autobús o coche de línea, esa junto al cartel de Peñafría en el que los personajes esperan en innumerables ocasiones. El sitio como tal existe (está en un pueblo a 4 kilómetros que se llama Las Fuesas), pero no esperéis ni el banco ni la señal peñafriense. Únicamente veréis el cruce, justo al lado del cementerio.

El Castillo de Charles (y Matute)
También es posible visitar el castillo que Charles le regala a María. La construcción dio mucho juego a lo largo de las temporadas tercera y cuarta, pues incluso allí se rodó la película de Amaya. Para verlo, no tenéis más que ir a la localidad de San Gregorio. El castillo, conocido como Casa Fuerte, es en la actualidad un alojamiento rural. Por cierto, para llegar hasta él (al menos yendo desde Valdelavilla) pasaréis por Matute de la Sierra. Ningún peñafriense, ni siquiera el Ovejas, es bien recibido allí.

El Chorrón
La zona del río es quizá la más lejana de las que se ven en la serie, ya que ni siquiera está en las Tierras Altas de Soria. Corresponde a El Chorrón, un espacio natural situado a unos 70 kilómetros de Valdelavilla. Tal y como se muestra en la serie, el desplazamiento merece la pena.

Soria capital
Por último, hay muchísimas escenas grabadas en Soria capital. Notarios cuando Juanjo quiere comprarle las tierras a El Ovejas, tiendas, el hospital en el que da a luz la hija de Arsacio y María… En definitiva, lugares de postín que requerían una visita de los personajes al centro administrativo de la provincia.

Es un sitio que a nosotros particularmente nos gusta mucho, así que solo nos queda recomendaros que os paséis por allí. Sus torreznos, sus iglesias y sus calles llenas de encanto os recibirán con los brazos abiertos. Quién sabe, quizá encontréis el amor en un sitio de speed dating o paseando por la Alameda de Cervantes.
