Cómo visitar el Gran Cañón del Colorado: qué ver en cada una de sus tres zonas

El Gran Cañón del Colorado (normalmente se refieren a él como Grand Canyon en inglés) es uno de los espacios naturales más impactantes, singulares y famosos del planeta. Ubicado en el norte de Arizona, año tras año es visitado por más de cinco millones de viajeros. No hay palabras para describirlo ni fotos que le hagan justicia: hay que verlo para creerlo. Existen tres puntos para visitarlo, cada cual con sus ventajas e inconvenientes. En este artículo os vamos a hablar de todos ellos y a daros las claves para organizar vuestra visita.

Una maravilla natural, tres visitas diferentes

Si nos ceñimos a una descripción científica, el Gran Cañón del Colorado es una garganta excavada por el río Colorado durante aproximadamente dos millones de años. Incluso hay estudios que afirman que su antigüedad podría ser hasta tres veces mayor, por lo que claramente estamos hablando de una ventana a lo más antiguo de nuestro planeta.

Sus dimensiones son enormes, pues el cañón tiene una distancia aproximada de 450 kilómetros de largo. Su anchura varía entre los 6 y los 30 kilómetros y tiene una profundidad media de 800 metros, por lo que cruzarlo de lado a lado es prácticamente imposible. Lo normal es rodearlo, algo que hace que existan puntos de observación muy diferentes y distantes entre sí.

La visita al Gran Cañón consiste en darse un paseo por sus miradores. Lo más valientes se calzan las zapatillas de montaña y descienden hasta la altura del río, mientras que los más pudientes lo sobrevuelan en helicóptero. De un modo o de otro, no hay visita a esta maravilla de la naturaleza que no acabe con cientos de fotos espectaculares en la memoria de la cámara.

Áreas del Gran Cañón

South Rim, la opción mayoritaria

A la hora de visitar el Gran Cañón, la zona más popular es conocida como South Rim. Vendría a ser algo así como la ribera sur, en la cual están los miradores más famosos y las rutas de senderismo más concurridas. Forma parte del Grand Canyon National Park y lo más habitual es acceder hasta él desde Williams, una histórica ciudad de la Ruta 66 que se encuentra a una hora en coche del Parque Nacional.

Una vez dejéis en coche en su amplio aparcamiento, podréis utilizar sus tres líneas gratuitas de shuttle bus para visitar sus lugares más emblemáticos. Podríamos hablaros de varios de ellos, como el mítico Hermits Rest o el Yaki Point, pero hemos preparado un artículo en el que ampliamos al máximo esta información. Sea como fuere, que quede clara una cosa: si solo tenéis un día, esta es la opción ganadora. Buena suerte lidiando con las hordas de turistas procedentes de todo el mundo, ya que es un espacio súper masificado.

North Rim, solo para aventureros

¿Buscáis una experiencia algo más salvaje y auténtica? ¿No queréis compartir mirador con incómodos y ruidosos guiris? En ese caso, lo mejor es que os desplacéis hasta el North Rim. También forma parte del Grand Canyon National Park, aunque en este caso la ribera norte es mucho menos accesible desde el circuito turístico habitual, tened en cuenta que desde el South Rim son unas cuatro horas de coche.

Más allá de ser menos visitado, lo bueno del North Rim es que se encuentra 300 metros más alto que el South Rim. Tiene clima de montaña y cierra de octubre a mayo, pero si podéis ir a verlo disfrutaréis de unos miradores alucinantes. No hay tantos como en la ribera sur, pero todos y cada uno de ellos son espectaculares.

West Rim, el último recurso

Y si estáis por Las Vegas y queréis ir a ver el Gran Cañón, sin duda la mejor opción es el West Rim. A nosotros no nos gustó nada, pero el hecho de que se encuentre a dos horas de la ciudad del pecado hace que sea una opción súper visitada.

No forma parte del Parque Nacional, lo cual se traduce en unas tarifas abusivas y en una propuesta turística dudosa cuanto menos. Os dejarán asomaros a algunos puntos previo paso por caja, mientras que otros están deliberadamente tapados para forzaros a gastar dinero. No os lo recomendamos si vais a visitar el South Rim o el North Rim, únicamente dejadlo como una posibilidad en caso de querer ir desde Las Vegas.

¿Merece la pena ir a las tres zonas del Gran Cañón?

El Gran Cañón es absolutamente alucinante, pero quizá ofrece menos diversidad que otros espacios naturales de primer nivel. Si es el sueño de vuestra vida ir hasta allí, seguramente sea interesante ir a las tres áreas de visita. Sin embargo, nosotros pensamos que con una de ellas (fundamentalmente el South Rim) es más que suficiente.

Pensad que el tiempo siempre escasea en la costa oeste de Estados Unidos. Para ir a las tres zonas tendríais que dedicar un mínimo de tres días, eso sin contar las enormes distancias que hay entre ellas (que también pesan). Por tanto, nuestro veredicto es que os centréis solo en uno de los dos lados del Parque Nacional y que el resto del tiempo lo empleéis en otros lugares.

¿Qué te ha parecido?
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *