El Capilano Suspension Bridge Park es una de las primeras atracciones turísticas de British Columbia. Situado a unos 15 minutos en coche de Vancouver, el origen es un puente colgante creado a finales del siglo XIX. Sin embargo, no ha dejado de crecer hasta convertirse en lo que es hoy: una mezcla entre parque natural y parque de aventuras, con el amor por la naturaleza y la historia de la región como elementos diferenciadores. En este post os vamos a contar su maravillosa historia, todo lo que se puede hacer allí y cómo fue nuestra experiencia.

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El puente más famoso de Canadá y su increíble historia
En 1889, el ingeniero escocés George Grant Mackay construyó el famoso puente colgante de Capilano. Se trata de un puente colgante sobre el río que le da nombre, suspendido a unos 70 metros de altura y con una longitud que actualmente se cifra en 137 metros. No se limitó con hacer un puente, sino que construyó al lado una cabaña y compró unos 6000 acres de bosque (casi 2500 hectáreas).

El puente que da origen al Capilano Suspension Bridge Park fue construido con cuerdas de cáñamo, tablones de cedro y anclajes que eran sujetos a troncos enterrados. Aunque esto hoy sería impensable, desde el primer momento se convirtió en una excursión ultra popular desde Vancouver. Rápidamente se adaptarona los nuevos tiempos, sustituyendo las cuerdas de cáñamo por acero en 1903 o construyendo una tea house en 1911.


La propiedad del parque fue pasando de mano en mano, hasta que en 1983 fue adquirido por Nancy Stibbard. Bajo su mandato se produjo la gran transformación, pasando de ser un puente colgante a un auténtico parque de aventuras.

Con toda la ambición del mundo, en las últimas décadas se han añadido nuevas experiencias (como Treetop Adventure o Cliffwalk, de las que ahora os hablaremos), se han añadido espacios gastronómicos e incluso se ha convertido en uno de los puntos de shopping más interesantes de la zona.


Así, en la actualidad hablamos de un elemento turístico potentísimo. No solo es visita obligatoria estando en Vancouver (incluso tiene su propio servicio de shuttle bus, para llegar fácilmente desde el centro), sino que es parada obligatoria en cualquier ruta que vaya hacia el norte. Si estáis recorriendo la Highway 99 de Canadá, sí o sí debéis parar en el Capilano Suspension Bridge Park.
Qué ver y hacer en Capilano Suspension Bridge Park
Aparcamiento y check in
Y, como muestra, os vamos a contar lo increíble que fue nuestra experiencia. Llegamos allí tras conducir unos 20 minutitos, aparcando sin problemas en su enorme parking. Hay que decir que fuimos justo en el momento de la apertura, ya que queríamos aprovechar el día y a la vez evitar aglomeraciones. Importante: pagamos unos 10$ CAD por dejar el coche ahí un par de horas.

Conviene reservar online las entradas, ya que así no tendréis que hacer cola ni estaréis expuestos a que no haya disponibilidad para ese día. Así, fuimos directamente a la entrada, escanearon el código que nos habían enviado por email y ya estábamos dentro.
Tenemos que decir que es una experiencia encantadora desde el primer momento. El logotipo, las construcciones en maderita de la entrada, sentir que todo está integrado con la naturaleza… ¡Una maravilla!

Entramos en contacto con el Capilano Suspension Bridge Park con la pequeña exposición que tienen en la entrada, explicando cómo fue el proceso de construcción del puente. Realmente interesante.
Puente colgante
Eso sí, la auténtica estrella del lugar es el puente colgante. Ya hemos dado sus medidas, pero no está de más recordar que tiene 137 metros de longitud y que se encuentra suspendido a 70 metros de altura. Que no os asuste ver mucha gente o incluso que se balancee con el viento, pues es totalmente seguro. Los cálculos hablan de que podría soportar tranquilamente el peso de un avión Boeing 747 cargado hasta los topes, por lo que no importa si el día anterior cenasteis de más. Nada se vendrá abajo.

La experiencia de cruzar el puente es alucinante. No solo por lo que supone pasar por un sitio tan emblemático, sino por lo intenso que es verse suspendido en los aires o por las vistas excepcionales que hay de los alrededores. Las fotos y los vídeos se quedan cortas, es uno de esos lugares que hay que vivir para entenderlos de verdad.


Conviene que crucéis nada más llegar. Hay algunas experiencias antes, pero el puente es la rock star y en las horas centrales del día puede haber algo de fila para pasarlo. Ya tendréis tiempo de verlo después. ¡Ah! Y si necesitáis recobrar el aliento, nada más cruzarlo hay una pequeña cafetería bajo una cabañita de madera.
Treetops Adventure
Tal y como hemos dicho, en las últimas décadas el Capilano Suspension Bridge Park ha ido ampliando su abanico de experiencias. Una de las más queridas por el público es Treetops Adventure, inaugurada en el año 2004. Se trata de un recorrido por las alturas, en el que caminaréis por diferentes plataformas que se van por encima de los 30 metros de altura.

En cierta manera, es como si el puente colgante original hubiese tenido bebés. En Treetops Adventure cruzaréis hasta siete pequeños puentecitos colgantes, todos ellos alrededor de abetos Douglas gigantes. Por cierto, es una actividad ecológica al 100%, ya que las plataformas se han instalado utilizando unos collares ajustables que no perforan los troncos de los árboles.

En este tipo de lugares, suele pasar que la actividad principal es una pasada y el resto relleno. Sin embargo, no es el caso de Capilano Suspension Bridge Park: os aseguramos que esta segunda experiencia también fue espectacular y que también justificaría por sí sola ir hasta allí.
The Ponds
Tras dos primeras paradas llenas de adrenalina, bajamos pulsaciones yendo a The Ponds. Es una zona secundaria, que suele estar lejos de los focos, pero que a nosotros nos encantó. Básicamente pone en valor el bosque templado lluvioso en el que se asienta el parque, ofreciendo la posibilidad de pasear junto a pequeños estanques y arbolitos.

Hay una zona especialmente fotogénica, con una cabañita de madera preciosa. No suele haber mucho visitante que se desvíe por aquí, así que os lo recomendamos especialmente.
The Birds of Raptors Ridge
Aunque el Capilano Suspension Bridge Park abre durante todo el año, los meses cálidos es cuando registra el grueso de la afluencia. Por eso, se ponen en marcha experiencias de temporada. Es el caso de The Birds of Raptors Ridge, que funciona normalmente de mediados de mayo a primeros de septiembre.

Consiste básicamente en un punto de información sobre aves rapaces. Varios cuidadores especializados van allí con búhos, halcones y otras aves, explicando a los visitantes su modo de vida, cómo crían o dando consejos para no destruir su hábitat al ir al campo.


No imaginéis la típica atracción de feria en la que guiris con dinero van a hacerse fotos con un buitre en la mano. Este es un espacio didáctico y plenamente respetuoso con los animales. Hay que ir en silencio, hacer preguntas de manera ordenada y acercarse lo mínimo a las aves.
Nature’s Edge
Después hicimos el Nature’s Edge, quizá la zona más tranquila del Capilano Suspension Bridge Park. Básicamente se trata de un paseíto a nivel del bosque, que lleva incluso por debajo del puente. Es donde más y mejor podréis apreciar a los árboles que os acompañan durante toda la aventura.

Uno de los puntos estrella de esta parte es The Eagle’s Eye, un mirador al río espectacular. Junto a él, hay una televisión en la que se muestran contenidos didácticos relacionados con los animales que viven en el bosque. Todo termina volviendo, más o menos, a la zona en la que se volvería a hacer el puente el colgante.
The Living Forest
Eso sí, no crucéis todavía. Allí mismo está The Living Forest, una exposición interpretativa llena de paneles informativos y esculturas gigantes de los bichos que viven por allí. Probablemente hayáis visto algunas cosas ya por el camino (por ejemplo viendo The Ponds), pero merece la pena dedicarle un poquito de atención. En 15-20 minutos lo habréis visto todo.


Cliffwalk
Ahora sí, cruzad de nuevo el puente y ahora girad a la izquierda. Llegaréis así al Cliffwalk, una de las últimas experiencias añadidas al Capilano Suspension Bridge Park. Se trata de un recorrido de algo más de 200 metros que sobresale directamente por las paredes del acantilado. A través de pasarelas, escaleras y diferentes plataformas podréis disfrutar del Capilano Canyon de una manera espectacular.

Si habéis conseguido cruzar el puente colgante esto no os asustará demasiado, pero ojito: algunas zonas tienen suelo de rejilla, por lo que se directamente una caída de decenas de metros. No os preocupéis, pues tiene la capacidad de aguantar unas 45 toneladas pese a contar únicamente con 16 puntos de anclaje.

Desde aquí disfrutaréis de las mejores vistas del puente colgante. Además, es posible que tengáis cierta sensación de deja vu. Resulta que esta zona se ha popularizado en las máquinas de correr y elípticas de los gimnasios, por lo que en muchas de ellas se puede ver este recorrido. Nosotros quedamos súper enamorados de Canadá, así que ahora hacemos este recorrido cada vez que vamos a sudar un poquito.

Justo al final os esperan el Cliff House (un restaurante) y un bonito marco de madera para hacerse una foto con el puente detrás. Dos puntos muy fotogénicos y visitados en el parque.

The Trading Post
Todo lo bueno llega a su fin, pero todavía hay que pasar por la tienda. En el caso del Capilano Suspension Bridge Park, resulta imperdible ir a The Trading Post: una cabaña de madera espectacular y repleta de merchandising de primer nivel. Siempre decimos que los souvenirs canadienses son una pasada, pero es que en el caso de esta tienda os querréis llevar todo a casa. Resulta imposible entrar dentro y no salir con nada debajo del brazo.

Restaurantes y cafeterías
Por último, aunque ya lo hemos mencionado, en Capilano Suspension Bridge Park se puede rematar el día con alguna experiencia gastronómica. Aparte de las cabañitas con cafeterías y restaurantes que ya os hemos mencionado, junto a la entrada están las dos más concurridas: Logger’s Grill y Beary Waffles. Los nombres son bastante descriptivos, pero por si no sois muy duchos con el inglés os aclaramos que el primero es una especie de parrilla y en el segundo podréis comeros un delicioso gofre.


¿Merece la pena ir a Capilano Suspension Bridge Park?
Visto lo visto… ¿merece la pena ir a Capilano Suspension Bridge Park? Sin lugar a dudas. Es una experiencia increíble: la mejor excursión que se puede hacer desde Vancouver, una parada obligada en la Highway 99 canadiense y posiblemente una de las mejores cosas que hacer en British Columbia. Incluso en toda Canadá, la verdad.

Es un lugar cargado de historia, que respeta la naturaleza, que os hará sentir un poquito de adrenalina y que os permitirá volver a casa con la memoria del móvil llena de fotos espectaculares. El Capilano Suspension Bridge Park es una visita imprescindible, de esas que convierten un buen viaje en uno inolvidable.
Información práctica
- Dirección: 3735 Capilano Road, North Vancouver, BC V7R 4J1, Canadá.
- Web: www.capbridge.com
- Teléfono: +1 604 985 7474.
- Horarios (las fechas pueden variar ligeramente de año en año):
- 16 mayo – 7 septiembre: 8:30–20:00.
- 8 septiembre – 8 octubre: 9:00–19:00.
- 9 octubre – 1 noviembre:
- Lunes a jueves: 10:00–20:00.
- Viernes, sábados y domingos: 10:00–21:00).
- 2–19 noviembre: 10:00–17:00.
- 20 noviembre 2026 – 3 enero 2027: 11:00–21:00.
- 25 diciembre: cerrado.
- Tarifas (2026):
- Adultos (18–64): 76,95$ CAD.
- Mayores de 65: 71,95$ CAD.
- Estudiantes (+18): 65,95$ CAD.
- Jóvenes (13–17): 49,95$ CAD.
- Niños (6–12): 29,95$ CAD.
- Niños de 0–5 años: gratis.
