Camperización: ¿hacerlo tú o contratar a una empresa?

Este post es una de las razones por las que nos metimos a escribir decenas de artículos sobre furgonetas y camperización. Existen un montón de guías para hacer instalaciones por ti mismo, pero parece que se cae el mundo si recurres a una empresa. ¡Y nada más lejos de la realidad! Hemos conocido por igual a personas que han hecho el proceso en su casa y otras que se lo han contratado a un tercero. Por eso, en este artículo hablamos sobre camperización hecha por ti mismo y camperización hecha por una empresa.

¿Qué es lo mejor y lo mejor de cada opción? ¿Qué se ajusta más a tus necesidades? ¿Tienes claro qué camino escoger? Sigue leyendo y te ayudaremos a resolver todas estas preguntas.

Ventajas y desventajas de camperizar tú mismo una furgoneta

Camperizar una furgoneta por ti mismo (lo que se conoce como do it yourself) es un proceso largo y lleno de dificultades, pero a la vez muy reconfortante. Estas son las principales ventajas de hacerte tu propia camperización:

  • Totalmente a tu gusto: al hacer tú la camperización, todo se hará al 100% como a ti te guste. Al fin y al cabo, cuando recurres a una empresa siempre acaban haciendo algo como a ellos les resulta más fácil, cosa que a ti no te pasará.
  • Camperización más barata: al no tener que pagar mano de obra, te ahorrarás un buen dinero.
  • Extra de cariño: no es lo mismo fabricar una furgoneta para un cliente que para ti mismo. Es tu vehículo, así que te esforzarás al máximo para que todos los detalles sean como te los habías imaginado.
  • Confianza plena en el resultado: sabrás lo que te ha quedado bien, mal y regular. No habrá sospechas de que te han puesto un material que no es o de que algo parezca bonito pero por detrás esté hecho polvo.
  • Controlarás los tiempos: tú eres el responsable del proyecto, así que si te organizas bien sabrás cuándo lo terminarás. Las empresas suelen dar plazos de entrega bastante abiertos (y no todo lo fiables que deberían).
  • A la hora de hacer una reparación, todo será más fácil: tú creaste a la criatura, así que si se rompe algo sabrás arreglarlo en un periquete.
  • El mejor hobbie: a nosotros las manualidades no nos gustan, pero estamos seguros de que es una afición fascinante. Si te gusta cacharrear con herramientas, pocas satisfacciones encontrarás a la altura de crear tu propia casa con ruedas.

Por otro lado, aquí te mostramos los principales inconvenientes de una camperización hecha por ti mismo:

  • Se tarda un montón: hablamos de semanas o meses dedicándote en cuerpo y alma a la camperización de tu propia furgoneta. ¿Puedes afrontar eso? Nosotros trabajamos muchas horas y no nos veíamos capaces de renunciar a todo nuestro tiempo de ocio.
  • Necesitas muchísimos conocimientos sobre muchísimas cosas: carpintería, electricidad, mecánica… ¡de todo! Nosotros no tenemos ni idea de nada, así que no nos podíamos plantear hacer la camperización por nosotros mismos.
  • Hacen falta herramientas y un espacio de trabajo: no todo el mundo tiene maquinaria o una nave industrial vacía para poder afrontar un proyecto tan ambicioso como la camperización de una furgoneta.
  • Nadie te garantiza nada: si estás instalando la claraboya y cortas donde no es, habrás estropeado una furgoneta y tirado a la basura miles de euros. En principio, esto nunca te pasará si te pones en manos de un profesional.
  • Es más barato que con una empresa, pero también requiere mucha inversión: al fin y al cabo, los materiales son los que son. No digamos si te metes en temas como una calefacción estacionaria o una nevera de compresor.

Ventajas y desventajas de camperizar tu furgoneta en una empresa

Os hablamos ahora de la opción que escogimos nosotros para camperizar nuestra furgoneta: ponernos en manos de profesionales. Lo hicimos fundamentalmente por las ventajas que encontramos:

  • La experiencia es un grado: que la furgoneta nos la camperizase una persona que antes había hecho el proceso decenas de veces nos daba mucha tranquilidad. Para nosotros todo era difícil y largo, pero seguro que no era para tanto.
  • Gran oferta de empresas: la van life está más de moda que nunca, así que hay muchísimas empresas que se dedican a esto. Podrás comparar, regatear o hacer cada cosa con un profesional distinto
  • Los modelos más típicos son los más económicos: hay muchas camperizaciones ya preparadas para los vehículos de más éxito, por lo que la camperización puede ser más económica de lo que pienses.
  • No hace falta tener conocimientos de nada: ¿hemos dicho ya que somos unos inútiles y que no sabemos de nada?
  • No tienes por qué externalizarlo todo: si se te da bien la electricidad, puedes plantearte hacer tú la instalación de la segunda batería y que un taller te ponga la claraboya y los muebles. Como ese ejemplo, te pondríamos poner muchos más.
  • La homologación no será un problema: te darán todos los papeles que necesites para poner en regla las reformas que le hagas a tu furgoneta.

Ojo, que no todo es un camino de rosas. Ahora te vamos a hablar de los principales inconvenientes de camperizar una furgoneta en una empresa:

  • Es caro: no encontramos empresa que no cobrase la mano de obra al menos a 50€ la hora, por lo que los presupuestos se disparan. Ojo, el mayor gasto son los materiales, pero todo lo demás te lo podrías ahorrar si camperizases tú mismo.
  • Los plazos de espera son largos: hay mucha demanda, así que las empresas están saturadas y será difícil que alguien te entregue tu furgoneta en menos de un mes. Si a eso le sumas otro mes para la homologación, te quedarás sin tu vehículo durante una buena temporada.
  • Te pueden hacer el lío: ¿el aislamiento está bien hecho? ¿Te han puesto los cables de la mejor calidad? ¿Tu batería era totalmente nueva? En principio habrás elegido una empresa de confianza, pero siempre te quedará la duda.
  • Si se rompe algo, no sabrás cómo se instaló: y, por tanto, el arreglo será difícil. Es más, quizá no sabrás ni cómo hacerlo y tendrás que volver a pasar por caja.

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