La Caleja del Huergo es un paraje natural situado en los alrededores de Ejulve, uno de los pueblos más interesantes de la Ruta del Silencio. Se trata de un estrecho congosto al que se llega tras recorrer algo más de cinco kilómetros entre bosques y pozas. Una vez allí, podréis hacer uso de diferentes pasarelas de madera para disfrutar de uno de los paisajes más bonitos de toda la provincia de Teruel.

Un sencillo paseo entre desfiladeros con premio final
Para encontrar el inicio de esta ruta lo tenéis muy fácil, ya que está claramente señalizada en Google Maps. Podéis llegar al punto de inicio a pie desde Ejulve (5 minutos andando) o bajar directamente en coche, pero os avisamos de que una vez allí no hay mucho sitio para aparcar. Nosotros dejamos la furgoneta en un ladito del camino, pero claramente no era buen sitio. Tampoco vimos el típico cartel con información sobre el recorrido, así que de primeras nos quedamos un poquito fríos.

Sin embargo, no nos dejamos llevar por la primera impresión y seguimos adelante. Rápidamente vimos la señalización del PR-TE 91, nombre técnico de esta ruta. A su vez, forma parte del sendero GR 8.1, que recorre toda la zona. En un primer momento hay que ir siguiendo las indicaciones de ambos, amarillas y blancas (PR) y rojas y blancas (GR). En cualquier caso, es un caminito de tierra y no tiene mucha pérdida.

El primer punto de la ruta en el que os podéis despistar es una pequeña pasarela, la cual hay que utilizar para cruzar el río. Mucho ojo, porque no es tan obvia (nosotros nos dimos cuenta porque empezó a avisarnos el GPS de que nos habíamos salido del camino). Para que no haya dudas, os dejamos la correspondiente fotito.

Tras cruzar el río, la ruta se va internando poco a poco en el cañón. El paisaje irá cambiando paulatinamente, en un recorrido que no es exigente pero que a la vez es de constante subida. Por cierto, desde este punto solo veréis indicaciones blancas y amarillas.
Al llegar a una construcción para guardar ganado, el recorrido se cruza con otra ruta. Sin embargo, no debéis girar ni a derecha ni a izquierda: seguid de frente, que es por donde va la ruta.


A partir de aquí viene un tramo un poco más duro, en el que se concentra la mayor parte del desnivel del recorrido. No diremos que pasamos un calvario, pero hasta llegar a la cresta de la montaña hay que sudar un ratito.
Por suerte, en seguida llegaréis a la cima el trayecto se hará más sencillo. Iréis durante un tramo en paralelo a un tendido eléctrico, por lo que una vez más es muy fácil seguir el camino.


En el último tramo hay una bajada muy pronunciada. Es la parte más delicada: tardamos unos 20 minutos para recorrer apenas 700 metros. De hecho, esto es lo que hace que nos parezca un itinerario de dificultad media, ya que es imprescindible ir utilizando cuerdas metálicas para ir avanzando. Hay que ir con ojo, pero a la vez es una experiencia divertidísima…

…¡y que tiene recompensa! Y es que, tras pasar el descenso, llegaréis a un paraje espectacular. Realmente no esperábamos tanto de la Caleja del Huergo, ya que de repente estábamos en un espacio más propio de un parque nacional norteamericano que del interior de España.

El final de la ruta es sencillamente apoteósico. A través de diferentes pasarelas y escaleras se puede contemplar un desfiladero que está lleno de agua, el cual ofrece unas imágenes fotogénicas a más no poder.
Quedamos encantados. Todo lo que os digamos es poco, pues no esperábamos esta tremenda estampa. La ruta en sí ya nos estaba gustando, pero el fin de fiesta fue una maravilla. Tanto es así que este párrafo es solo una excusa para poneros más fotos, ya que no nos estaban cabiendo en el post.

Justo después hay una pequeña cueva, como pequeño epílogo a la ruta. Allí justo nos encontramos con una persona, la única que vimos en todo el recorrido.

La vuelta al coche se hace por el mismo camino. Llegamos a la furgoneta tras tres horas y unos 10 kilómetros y medio. Teniendo en cuenta que la Caleja del Huergo fue la primera senda que hicimos en la Ruta del Silencio, la sorpresa que nos causó fue mayúscula. Los siguientes días hicimos recorridos incluso más espectaculares, pero esta toma de contacto nos pareció una maravilla.
Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos
- Distancia: el GPS marcaba 10,61km al terminar la ruta. En el folleto oficial veréis que pone 5,5, pero marca solo la distancia del pueblo al final del recorrido. ¡Luego hay que volver!
- Desnivel: aproximadamente 400 metros en total.
- Dificultad: media. No es apta para gente que nunca sale a caminar, pero la haréis tranquilamente si tenéis experiencia o estáis en forma.
- Duración: unas tres horas.
- Punto de inicio: el punto para iniciar la ruta está marcado en Google Maps. Eso sí, no esperéis un cartel informativo ni un aparcamiento.
- Señalización: mejorable. Hay varios cruces no señalizados y alguna cosilla confusa. Eso sí, si vais atentos no habrá ningún problema.
- Época recomendada: nosotros la hicimos en otoño y estaba espectacular. Eso sí, cualquier época es viable.
- Popularidad: es una ruta popular en el contexto de una zona muy poco transitada. Lo normal, incluso los fines de semana, es que no os crucéis con nadie.
- Dog friendly: se puede hacer con perro, pero no es la más recomendable. Hay zonas en las que os tendréis que agarrar a cuerdas y una escalera al final. Se nos ocurren mejores alternativas en los alrededores.
