Bárdenas Reales: guía para visitar el desierto de Navarra

Las Bárdenas Reales son uno de los espacios naturales más impresionantes de Navarra, de toda la península ibérica e incluso de todo el continente europeo. Hablamos de un paisaje semidesértico absolutamente alucinante, más propio de una película post-apocalíptica que de las amables llanuras navarras. Desconocido hasta hace no demasiado, el paraje se puso de moda al ser utilizado como lugar de rodaje para la mítica serie Juego de Tronos. En este post os vamos a contar qué es este sitio, cómo organizar la visita y qué elementos no deberíais perderos.

Qué ver en las Bárdenas Reales

¿Qué son las Bárdenas Reales?

Con más de 40000 hectáreas, las Bárdenas Reales son un paraje semidesértico ubicado principalmente en Navarra (aunque con un trocito en Aragón). Es a la vez Parque Natural (una parte desde 1986 y el resto desde 1999) y Reserva de la Biosfera (desde el 2000), ya que se trata de un lugar tan único como frágil.

Qué ver en las Bárdenas Reales

Durante muchos años fue patrimonio del Reino de Navarra, pasando posteriormente a la monarquía española. Desde 1705, mediante una cédula de Felipe V, se concedió el derecho de explotación de las Bárdenas Reales a una comunidad formada por 22 entidades que todavía mantienen su propiedad. Así, sigue trabajándose el medio de manera tradicional, con campos de cultivos o con lugares en los que el ganado pasta a sus anchas.

Qué ver en las Bárdenas Reales

Sin embargo, a día de hoy las Bárdenas Reales se han convertido en un destino turístico de primer nivel. Hasta ellas acuden viajeros de todo el mundo, ávidos de paisajes inverosímiles para estas latitudes. Resulta increíble que en medio de la verde Navarra haya un lugar con estas características tan áridas. Además, debido a la composición del suelo (principalmente de arcilla, yeso y arenisca) el paso del tiempo ha jugado un papel clave en esta espectacularidad. Por doquier veréis barrancos, mesetas, cerros solitarios con formas increíbles…

Qué ver en las Bárdenas Reales

Además, no penséis que se trata de un sitio especialmente remoto. Las Bárdenas Reales se encuentran a una hora escasa de Pamplona, por lo que es una excursión estupenda si se está en la capital de navarra. 40000 hectáreas dan para mucho, pero el 99% de las visitas se centran en una zona conocida como la Blanca Baja. Allí están los paisajes más reconocibles para el gran público y los que, en consecuencia, os enseñaremos en esta guía.

Qué ver en las Bárdenas Reales

Cómo llegar y cómo moverse

Para visitar las Bárdenas Reales resulta imprescindible ir y moverse en coche. El acceso principal se hace desde la coqueta localidad de Arguedas, en el oeste del Parque Natural. A través de una carretera de aproximadamente 6 kilómetros llegaréis al Centro de Información. El otro acceso se puede hacer desde el norte, empezando en la localidad de Carcastillo. Es una entrada conocida como El Paso.

Recorrido Bárdenas Reales

En ambos casos, el objetivo es llegar hasta la Vuelta al Polígono: una pista de tierra de unos 25 kilómetros que se recorre en un par de horas. Nosotros os recomendamos ir desde Arguedas, ya que así podréis pasar primero por el Centro de Información y pillar un mapita. También pensamos que es mejor hacer la ruta en sentido contrario a las agujas del reloj, ya que así terminaréis con lo más top: el Cabezo de Castiltierra.

Recorrido Bárdenas Reales

Aunque la ruta es sencilla, tenemos que decir que puede hacerse un poco incómoda. Es un camino de tierra, así que durante semanas tendréis el coche lleno de arena. Hay que circular muy despacito (máximo 40 kilómetros por hora), la señalización brilla por su ausencia y los aparcamientos son pequeños. La gente también es un poco pesada, ya que para o se desvía sin apenas señalizar. Sin embargo, nada que pueda empañar la experiencia: las Bárdenas Reales son un sitio absolutamente increíble.

Paisaje

Qué ver en las Bárdenas Reales: 10 paradas obligatorias

Centro de Información

Como ya hemos dicho, nosotros os recomendamos empezar la visita desde Arguedas. Así podréis pasar por el Centro de Información de las Bárdenas Reales, un pequeño pero efectivo centro de recepción de visitantes. Allí podréis obtener un mapa, información sobre las rutas y hablar con gente que se conoce la zona al dedillo. También podréis aprovisionaros de agua, algo más que recomendable: la ruta es larga (un mínimo de dos horas) y no hay fuentes en ningún sitio.

Centro de Información

En el interior del Centro de Visitantes también podéis ver una pequeñísima exposición sobre flora y fauna del lugar. Aunque se agradece (al fin y al cabo el acceso es gratuito), hay que decir que el sitio podría desarrollarse mucho más. Estamos en un lugar extremadamente bonito y quizá se echa en falta un centro de interpretación con más ambición. En cualquier caso, parada obligada.

Centro de Información

Mirador de la Bárdena Blanca y Mirador de la Vega del Ebro

A pocos metros del Centro de Información (se podría ir andando, de hecho) se encuentra una parada que también es muy interesante. Primero veréis el único sitio en todas las Bárdenas Reales en el que comer o beber algo (La Cabaña Food Truck, especializada en bocadillos) y también un pequeño puesto de venta de miel.

Mirador de la Bárdena Blanca y Mirador de la Vega del Ebro

Si andáis un poquito, llegaréis hasta un mirador doble. En dirección a las propias bárdenas está el Mirador de la Bárdena Blanca, que os dará una magnífica vista general del entorno natural en el que estaréis a punto de sumergiros.

En cambio, si miráis en dirección opuesta, estaréis en el Mirador de la Vega del Ebro. Como su propio nombre indica, os estaréis asomando hacia un entorno verde y lleno de campos de cultivo.

Cuartel militar

Si os montáis en el coche y avanzáis todo recto durante unos 4 kilómetros, llegaréis hasta un Cuartel militar. Es el punto en el que entraréis en la ya mencionada Vuelta al Polígono, el camino circular de unos 25 kilómetros que os permitirá moveros a vuestras anchas por las Bárdenas Reales.

Cuartel militar

Hay que decir que pone por todas partes que no es posible detenerse allí, pero cuando llegamos había 5 o 6 coches parados. Junto a ellos había militares tranquilamente hablando, así que entendimos que también podíamos parar a echar un ojo. ¡Y qué acierto! Obviamente la base militar no se visita, pero está ubicada en un entorno chulísimo.

Barranco de los Hermanos

A partir de ahí, básicamente tenéis que ir avanzando por las Bárdenas Reales. Hacedlo sin prisa, parando en todos aquellos sitios que os llamen la atención. Las paradas que se pueden hacer son infinitas, así que no os preocupéis si os saltáis algo. Quitando dos o tres cosas muy míticas (como el mítico Castildetierra, de largo el punto más conocido del lugar), el resto se integra perfectamente en el conjunto.

Barranco de los Hermanos

No muy lejos del cuartel militar está el Barranco de los Hermanos. Según la época del año (o lo que haya llovido en días precedentes) puede estar lleno de agua, aunque lo normal es que os lo encontréis seco.

Barranco de Zapata

Misma cosa se podría decir del Barranco de Zapata, una zona de desagüe. Si ha llovido es mejor ni acercarse, pero en general es un punto árido.

Barranco de la Cruceta

En el extremo este de este punto de las Bárdenas Reales está el Barranco de la Cruceta.

Mirador del Cabezo de Juan Obispo

Entrando ya de lleno en paradas imprescindibles, más o menos tras avanzar diez kilómetros habréis llegado al Mirador de Juan Obispo. Está ubicado en el cabezo del mismo nombre y no tiene pérdida, ya que veréis un montonazo de coches aparcados en las inmediaciones.

¿Qué podemos decir? Las vistas desde lo alto son absolutamente increíbles. Las formaciones geológicas que se pueden contemplar desde allí justifican por sí solas la visita a las Bárdenas Reales.

Blanquizales de Piskerra

Otra parada que es obligatoria (al menos en nuestra humilde opinión) se da en los Blanquizales de Piskerra. Imaginad que en Marte hubiese una zona inspirada en la Capadocia: eso es exactamente lo que contemplaréis allí.

Barrancos y cabezos se arremolinarán ante vuestros ojos, formando un paisaje laberíntico que será difícil de olvidar. Sus sinuosas formas también en su momento no eran precisamente hospitalarias, ya que en ellas se escondían bandoleros y maleantes locales.

Castildetierra

El punto más visitado y fotografiado de las Bárdenas Reales es Castildetierra. Se trata de su auténtico emblema, el cual suele acaparar la portada de las guías y posts turísticos. Espectacular, inverosímil, frágil. Da penita contemplarlo, ya que está claro que en algún momento será pasto de la propia erosión que lo ha creado.

Castildetierra

Es de lo poquito de las Bárdenas Reales que ha sido puesto mínimamente en valor. Veréis un panel informativo, una escultura que puede servir para que las personas invidentes disfruten de la visita, un punto selfie

Os recomendamos dedicarle tiempo a Castildetierra. Por supuesto, no hay ni que acercarse a él, ya que eso aceleraría su proceso de erosión. Sin embargo, podéis contemplarlo desde distintos puntos de vista, ya que este cabezo es precioso desde prácticamente cualquier lugar.

Embalse de las Cortinas y Cabezo de Las Cortinillas

Por último, la última zona que se visita es la que está entre Castildetierra y el Cuartel Militar. Ahí se pueden visitar principalmente el Embalse de las Cortinas y el vecino Cabezo de las Cortinillas. Es una zona muy reconocible, ya que suele ser la que se utiliza para grabar películas y series en las Bárdenas Reales. Un poquito más abajo os hablaremos del caso específico de Juego de Tronos.

Las Bárdenas Reales a pie, en bici, a caballo o en boogie

Aunque nuestra recomendación es que hagáis la visita en coche, es cierto que por el camino nos cruzamos con toda clase de valientes. Vimos a varias persona haciendo la ruta a pie, una actividad que puede ocupar fácilmente todo el día. No le vemos ninguna mejora respecto a hacerla en coche, ya que se hace básicamente por el mismo camino, físicamente es muy exigente y hay que ir bien pertrechados de comida y bebida. Al final del recorrido vimos a varios de esos valientes haciendo autostop, así que entendemos que la experiencia no fue 100% placentera.

Recorrido en bicicleta

Sí que puede tener un poquito más de lógica recorrer las Bárdenas Reales en bicicleta. Sería una opción intermedia: quizá no tan veloz como el coche, pero no es el calvario de hacerla a pie. Más allá del valor ecológico de ir pedaleando y no emitiendo gases, tampoco le vemos grandes aportes.

Recorrido en bicicleta

Por último, en las inmediaciones del Centro de Información vimos varios stands de empresas ofreciendo actividades de lo más variados. Si queréis sentiros en el auténtico far west, nada como recorrer las Bárdenas Reales a caballo. ¿Preferís el motor? En ese caso, alquilad un boogie y podréis ponerle un toquecito de emoción.

Las Bárdenas Reales y Juego de Tronos

Como buenos frikies que somos, no podíamos hablar de las Bárdenas Reales sin hacer mención a su aparición estelar en Juego de Tronos. Fue en la sexta temporada, en concreto en los capítulos 1 y 6. En ellos se utiliza esta localización de Navarra para recrear el Mar Dothraki: una vasta planicie que se sitúa en el interior de Essos.

Paisaje

En su momento el rodaje fue un auténtico evento para la zona. Lo que nadie podía esperar (ni siquiera los más optimistas) es que las Bárdenas Reales quedasen tan bien en el universo de George R. R. Martin. Dragones, dothrakis y una khaleesi absolutamente desatada

Hay dos zonas claramente reconocibles en pantalla. Una sería la que está entre el Mirador de Juan Obispo y los Blanquizales de Piskerra, mientras que la otra es el tramo entre Castildetierra y el cuartel militar.

Paisaje

Reglas para visitar las Bárdenas Reales

Por cuestiones obvias, las Bárdenas Reales son muy frágiles. Por ello, hay una serie de normas que hay que seguir a la hora de realizar la visita. Tristemente vimos a mucha gente saltándoselas, pero nosotros queremos insistir en ellas. Si queremos que el paraje llegue intacto a próximas generaciones, hay que tener en cuenta lo siguiente:

Paisaje
  • Peatones, ciclistas y coches comparten una carretera de tierra estrecha, sinuosa y con muchos desniveles. La velocidad máxima es 40 kilómetros por hora.
  • No hay que salirse nunca de las sendas marcadas. Muchos espacios están claramente prohibidos por diferentes motivos: zona militar, paisaje frágil, zona en la que anidan aves…
  • Hay que respetar la flora, la fauna y el patrimonio de las Bárdenas Reales
  • No hay que ensuciar ni dejar ningún tipo de residuo.
  • Los perros deben ir atados en todo momento.
  • No hay que gritar, utilizar el claxon ni hacer ningún ruido innecesario.
  • Prohibido acampar o pernoctar en el interior de las Bárdenas Reales.
  • ¡Ni se os ocurra encender un fuego!
  • Hay que obedecer las indicaciones de los guardas.
  • El horario de visita es desde las 8:00 hasta una hora antes del anochecer. Toda aquella persona que permanezca allí fuera de horario será multada.

Mapa turístico de las Bárdenas Reales

Aunque moverse por las Bárdenas Reales es relativamente sencillo, algunos cruces pueden resultar confusos. Como ya hemos dicho, no se trata del sitio con mejor señalización del universo. Para facilitaros las cosas, aquí os dejamos un mapa turístico de las Bárdenas Reales. En él os hemos marcado diferentes hitos que os servirán para orientaros: el centro de visitantes, el cuartel militar que marca el inicio de la ruta circular, distintos puntos en cada extremo…

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