10 planes diferentes en el Valle del Jarama

El Valle del Jarama es un lugar diverso, sorprendente y en el que se pueden hacer un montón de planes perfectos para romper con la rutina. Después de haberlo recorrido de arriba a abajo, hoy os traemos diez ideas para que os salgáis de las típicas excursiones y os acerquéis a esta zona de la Sierra Norte de Madrid desde una perspectiva diferente. Seguid leyendo y os enseñaremos algunos de sus rincones más sorprendentes.

Ir a Patones de Abajo, el pueblo que nadie visita

Empezamos la lista con Patones de Abajo, un pueblo que la gente suele utilizar como punto de partida para visitar Patones de Arriba pero que no siempre es considerado como un destino propiamente dicho. Y bien haríais en darle una oportunidad, aunque solo sea por lo desconocido que es.

Como ya hemos contado en otros posts, Patones de Abajo surgió tras la Guerra Civil. En un momento en el que la gente se estaba muriendo de hambre, vivir aisladitos en medio de la montaña no parecía la mejor idea. Por eso, las gentes de Patones de Arriba se asentaron junto a la carretera que llevaba a Torrelaguna, donde se podían ganar la vida con más facilidad.

Hoy por hoy es un sitio alejado del circuito turístico habitual, aunque precisamente por eso merece la pena. Se recorre en un periquete, solo veréis gente auténtica y si buscáis bien seguro que encontráis más de un rincón con encanto.

Aprender sobre el románico con los restos de la Ermita de la Virgen de la Oliva

La Comunidad de Madrid no es precisamente la zona de España con más arte románico, pero aun así esconde buenos ejemplos. En el Valle del Jarama, sin ir más lejos, se encuentra uno de nuestros favoritos: la Ermita de la Virgen de la Oliva.

Para llegar hasta ella, no tenéis más que ir al aparcamiento del Pontón de la Oliva y caminar dos minutos hacia la propia presa. A mano izquierda veréis los restos de este excepcional templo románico.

Su estado de conservación deja mucho que desear, pero estos vestigios son súper interesantes para hacer una aproximación a un movimiento artístico que cada vez registra más adeptos.

Hacer una excursión a las Cárcavas

También desde el aparcamiento del Pontón de la Oliva sale la ruta a las Cárcavas, un paraje singular que os dejará sin palabras. Técnicamente ya no se encuentra en el Valle del Jarama, pues pertenece a la provincia de Guadalajara, pero hemos decidido incluirlo al hacerse la excursión desde el término municipal de Patones.

Con las Cárcavas siempre nos pasa lo mismo: empezamos hablando de cómo se forman este tipo de paisajes y comparándolo con otros similares de distintos puntos del planeta, pero al final acabamos diciendo que las fotos hablan por sí solas.

Y es que es así: no conocemos a nadie que sea capaz de ver fotos como estas y acto seguido no tenga la imperiosa necesidad de ir a las Cárcavas.

Contemplar el Pino Centenario de Torrelaguna, un árbol gigante

De Torrelaguna nos llamaron la atención muchísimas cosas, pero hubo una con la que no contábamos y que no podía faltar en esta lista: su enorme Pino Centenario. Llegar a él no tiene ninguna complicación, pues se encuentra ni más ni menos que en la Calle del Pino Centenario.

Su ubicación es relativamente céntrica, aunque mucha gente se va de allí sin verlo (ya que se encuentra encajonado entre casas). Nosotros todo lo que podemos decir es que vayáis hasta su base y miréis hacia la copa, pues seguramente os quedéis igual que nosotros: ¡sin palabras!

Ver la antigua Fábrica de Harinas de Torremocha del Jarama

En Torremocha del Jarama os podéis llevar muchas sorpresas, y sin duda su Antigua Fábrica de Harinas sea una de ellas. Para llegar hasta ella tenéis que ir en coche, pues se encuentra fuera del núcleo urbano, pero merece la pena ir hasta allí. Al fin y al cabo, de trata de un conjunto arquitectónico precioso y de lo más fotogénico.

Por dentro no podréis visitarlo, ya que pertenece a manos privadas y solo se abre para celebrar eventos (como bodas o bautizos). Sin embargo, es tan bonito que aparcar y dar un paseíto por la esplanada que hay justo enfrente nos parece de lo más recomendable.

Caminar entre obras hidráulicas

Todo el Valle del Jarama está plagado de estructuras relacionadas con el almacenamiento y aprovechamiento del agua. Algunas ya están en desuso (como el Pontón de la Oliva) y otras requieren un paseíto (como el Canal de Cabarrús), pero en todos los casos os servirán para rozar con las yemas de los dedos algunas de las obras de ingeniería más destacadas de la Comunidad de Madrid.

Visitar la Dehesa de Redueña, un auténtico bosque mediterráneo en medio de la sierra

Desde Redueña sale una sencilla ruta conocida como Senda para Todos, la cual os llevará a atravesar su Dehesa Boyal. Se trata de un bosque mediterráneo de lo más aparente, el cual podréis recorrer por un camino cómodo y sin apenas desnivel.

Más allá de la belleza paisajística, el recorrido será como transitar por un museo al aire libre, ya que junto al camino encontraréis varios paneles informativos sobre la flora y la fauna del entorno.

Recoger plantas comestibles en la Hoya del Enebral

Otro plan chulísimo que siempre recomendamos en esta zona de la Sierra Norte es ir a recoger plantas y flores comestibles a la Hoya del Enebral, un arboreto ubicado en Redueña.

Los vecinos han creado un adorable itinerario medioambiental, en el cual podréis aprender mucho sobre agricultura tradicional. Además, aprenderéis de la mejor manera posible: ¡utilizando los sentidos!

En la Hoya del Enebral, el visitante es bienvenido a la hora de tocar e incluso recolectar (siempre con respeto y de manera razonable) algunos de sus cultivos.

Conocer la Picota de El Vellón

Casas consistoriales, potros de herrar, fuentes de piedra… Hay muchos elementos recurrentes en los pueblos del interior peninsular que tratamos de no perdernos nunca. Otro de ellos (aunque no tan común) son las picotas: pequeños monumentos de piedra que servían para administrar justicia y exponer a los condenados de una manera tan punitiva como ejemplarizante.

El Vellón tiene una picota preciosa. Se encuentra en lo alto del pueblo, le han hecho una plazoleta al lado y está conservada a las mil maravillas. Eso si, sus orígenes no terminan de cuadrar a los investigadores, pero no por ello vamos a dejar de recomendar la visita.

Pasear por un bosque quemado en Los Quebraones

Para terminar con esta lista de planes alternativos, os proponemos un paseo por Los Quebraones. Este lugar no solo os ofrece uno de los paisajes más singulares de todo el Valle del Jarama, sino que además os permitirá pasear junto a un bosque quemado (en plena recuperación). La zona sufrió un incendio hace años y todavía se conservan en pie muchos de los restos de esa tragedia.

Por si fuera poco, atravesar Los Quebraones tiene premio doble, pues podréis llegar hasta la interesantísima Atalaya de El Vellón. No se nos ocurre una manera mejor de dar por concluido este repaso por algunos de los lugares con más encanto del Valle del Jarama.

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